viernes, 30 de enero de 2026

LA ADICCIÓN AL "Me Gusta" (Por José Miranda)

 

Hola gentes, por muchos que disimulemos somos casi todos adictos a la opinión ajena, y en las redes sociales luchamos ferozmente por un "me gusta" somos adictos y casi dependientes de las valoraciones favorables ajenas, y lo peor es que no hemos comprendido que lo nuestro puede que no guste a todos, y es entonces cuando nos afecta esa falta de empatía, y todo ello repercute en nuestro estado de ánimo y nuestra vida en general. yo hablo por lo observado en propia persona, pues como he dicho en variadas ocasiones mantengo una constante vigilancia de mi pensar y sentir, y a veces descubro que aquello que critico lo tengo en abundancia, pero no me desanimo en ningún momento, de inmediato marco rumbo a rectificar e incorporar mis sombras con las debidas actualizaciones.
 
No bajemos la guardia nunca, ni pretendamos ser perfectos, los que habitamos este planeta (salvo alguna aislada excepción) aún estamos muy lejos de la perfección, y es digno e inteligente el ver y aceptar la realidad.
 
De una vez por todas, seamos inteligentes, y aunque se trate de agradecer la opinión favorable del prójimo, reconozcamos que el único "me gusta" que de verdad nos debe de interesar es el nuestro propio, pues si siempre damos lo máximo de nosotros, debemos aceptar el resultado y estar orgullosos de nuestra labor, cuando estemos en un nivel de conciencia y conocimiento mayor nuestros resultados y aportación también será mayor, es la ley del progreso y evolución, por mucho que nos estiremos no podremos llegar a mayor altura de la que nos permita nuestra estatura.
 
De todas formas la mejor de las opciones es aceptarse y valorarse siempre al máximo, tanto si nos dan un "me gusta" o si hacen una crítica en contra de lo que con todo nuestro amor hemos vertido en la red, a mi me tiene ocurrido muchas veces el recibir una crítica en contra con calificaciones incluidas, y confieso que en principio resulta desagradable, pero después de respirar profundamente y analizar reconozco que los diferentes niveles y estados de consciencia es una realidad y hay que aceptarlos y respetarlos, cuando están ahí es porque cumplen su función a favor del bien común.
 
Y ahora voy a hacer ejercicio de mandíbula que es uno de mis deportes favoritos, un saludo y procurad ser buena gente.

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