NO ABSORBAS la energía negativa de otros.
Si has estado en presencia de una persona negativa, sabes cuán tóxica su energía puede ser.
Aprender a dejar de absorber las energías de otras personas es una gran herramienta.
A continuación verás algunas maneras de hacerlo.
EMPATÍA:
ser empático es la capacidad de reconocer y sentir las emociones de
otras personas. Sin embrago una mala interpretación de la empatía es
dejarse arrastrar por el sufrimiento ajeno, debes comprender que una
cosa es compartir, y otra muy diferente es absorber la carga negativa de
otra persona. Si tú eres una persona que vibra alto y que tu forma
natural en un estado elevado, si siempre sueles reír, eres una persona
alegre, te informo que eres un blanco fácil para aquellos que suelen
vivir en estados más bajos; gente depresiva, victima, negativa, con mala
suerte, enferma etc.
COMPARTIR: Ten cuidado con quien invitas a tu vida, recuerda que tu cuerpo, tu mente y tu casa son tu templo.
¿A
quién estás invitando a entrar? ¿Es una invitación abierta? Existen
personas que no entienden, que invaden tu espacio, y no se trata solo de
tu espacio físico, invaden tus opiniones, creencias.
Te dicen que debes hacer, y si no lo haces te lo reprochan.
Se
puede ser amable, educado, pero no debes permitir que la cordialidad te
impida poner límites o incluso sacar de tu vida a determinadas
personas, por mucho tiempo que lleven allí.
GENEROSIDAD:
Es muy bueno ser generoso, pero existe una línea muy fina entre el que
necesita de tu ayuda y el que se aprovecha de ti, y la mayoría de las
veces, la persona que lo hace no se da cuenta de lo que te está
haciendo. Aprende a decir NO.
Hay
que saber ayudar tanto como saber cuándo debes desactivar esa ayuda que
ofreces, no te sientas culpable, da lo que puedas y no más, el
equilibrio entre el dar y recibir es un ejercicio que muchas veces nos
cuesta pero que es una ley fundamental para el equilibrio de todas las
relaciones. Tú no tienes que salvar a nadie, cada uno tiene su
aprendizaje. Déjales aprender.
TU ATENCIÓN: Si sientes que estas frente a un caso de compañía toxica, el consejo es dejar de prestarles tu atención.
Cuando
prestas atención a otra persona, le estás dando tu energía. Si te
centras en ellos, su capacidad para absorber tu energía será mayor y les
será más fácil robar tu “vitalidad”.
Algunas
personas volcarán su energía negativa hacia ti y, una vez lo consigan,
ellos se sentirán reconfortados, seguirán con lo suyo, hasta que
necesiten descargar de nuevo su negatividad y busquen una nueva víctima.
En este caso tú tendrás que hacer el esfuerzo de quitarte todo lo que
te han echado encima. Un parásito necesita un huésped para sobrevivir
ESCUCHAR:
Un oído amigable puede ser una cosa maravillosa, pero no es una línea
que necesite ser cruzada. Tal vez seas la fuente a la que un compañero
acude para vaciar sus frustraciones del trabajo, de relaciones o incluso
de sus éxitos. Todas estas emociones se pueden drenar de diferentes
maneras, pero no debes permitir que te llenen con ellas. Aprende a poner
límites, en este caso, no les prestes toda tu atención. Acompáñalos en
su pesar, pero déjalos ir, no te conviertas en su basurero personal.
Ámate a ti mismo lo suficiente para no permitir abusos, no te conviertas en el que recicla la energía tóxica que otros generan.
RESPIRAR:
vivimos en el maravilloso planeta Tierra y siempre contamos con nuestra
amiga la naturaleza, meditar, relajarse y respirar; purificar tu
organismo y hacer ejercicio.
La
respiración aumenta la circulación del flujo sanguíneo en todo el
cuerpo y te ayudará a dejar de absorber la energía de quienes te rodean.
El contacto con la naturaleza te desconectará de las preocupaciones;
tanto de las tuyas como de las de los demás.
Respira y absorbe toda la tranquilidad que te ofrece.
Misión Humanidad SLP.
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