viernes, 27 de febrero de 2026

REALIDADES DE LA VIDA 1ª Parte (Por José Miranda)

Hola gente, doy comienzo a mi relato del día y voy a referirme a algunas de las realidades de la Vida en su conjunto y que pueden hacer que sea más agradable y fructífera o al contrario, y para empezar voy referirme a la alegría y también al otro extremo al que le llamamos tristeza.

El conocimiento que poseemos de la alegría y la tristeza es mínimo, no es tema de moda, ni popular, ni despierta gran interés entre las gentes, cualquier programa “basura” de cotilleo donde las afiladas lenguas despellejan a los demás, cuenta con gran audiencia, y cuando se habla acerca de la alegría, el amor, la bondad, etc., solemos decir (salvo la excepción), que es un rollo, un tema chungo y sobre todo muy aburrido.

En esta sociedad podemos observar todo tipo de ejemplos, personas optimistas, de carácter y rasgo psicológico muy alegre, y en el otro extremo personas que apenas salen del pesimismo, la tristeza, desolación, etc., y naturalmente existen los términos medios que es de lo que mas abunda.
 
A lo largo del desarrollo del tema, intentare definir y explicar a mi forma que entendemos por alegría, con qué se confunde, falsos y auténticos conceptos de la misma y sobre todo, porqué se acerca a unas personas y se aleja de otras.
 
Y naturalmente, como siempre, afirmo que solo es mi opinión acerca del tema en cuestión, entiendo y respeto el resto de opiniones por diferentes y opuestas que sean, aunque no las comparta, buena parte de la dialéctica y argumentos que utilizo para el desarrollo del tema, son recopilaciones de ideas y conceptos ajenos, algunos modificados y adaptados a mi estilo, el saber no es exclusiva de nadie, todos desde nuestro ángulo de percepción y observación, únicos y exclusivos, elaboramos nuestros conceptos que pueden ser parecidos o muy diferentes, pero nunca iguales, y con ello aportamos nuestro granito de arena al mundo de las ideas y conceptos.
 
Si cogemos un puñado de arena y un microscopio y observamos todos los granos de arena, nos daremos cuenta de que son parecidos pero diferentes, no encontraremos dos exactamente iguales, pero todos forman parte del conjunto y son igual de importantes.
 
 Yo al igual que muchas otras personas en tiempos pasados creía que tanto la alegría como otras virtudes o capacidades, las otorgaba Dios al nacer, pero en la medida que iba madurando se me hacia imposible creer que un Dios que representa el Amor, la justicia, la misericordia y todo el bien habido y por haber, no podía dar a unos la alegría, el optimismo, la simpatía, etc., y a otros todo lo contrario, tenían que existir otras razones o realidades que encuadradas dentro del marco de la Justicia Divina dieran lugar a esta desigualdad, pero que en realidad es la expresión y manifestación del Amor Divino que a través de sus leyes aplica la justicia y misericordia, y da a cada cual la cosecha de su siembra o de sus actuaciones, y según su naturaleza y efectos podemos apreciar por nosotros mismos si nuestro actuar es correcto y positivo o necesitamos aprender nuevos conceptos y nuevas formas y efectuar cambios y modificaciones.
 
Y ahora tu te puedes estar preguntando: ¿y qué culpa tiene un bebé que acaba de nacer de ser un bebé alegre o triste?, todos o casi todos hemos conocido a niños que son muy alegres y sonrientes, y por el contrario, a otros que están casi siempre llorando y tristes, y el motivo no pueden ser las consecuencias de lo que han hecho, puesto que acaban de nacer y todavía no han actuado ni para bien ni para mal.
 
Vamos a pensar que solo vivimos un día, un solo día, ¿qué podríamos hacer en un solo día? ¿que podríamos aprender?, la respuesta sería que en un solo día no hay tiempo para casi nada, por eso el Creador dispuso que viviéramos muchos años, de esta forma nacemos y vivimos nuestro primer día, dormimos y recuperamos las energías físicas y vitales, y después viene el día siguiente, y se vuelve a repetir el ciclo un día tras otro hasta el final del trayecto.
 
El primer día empezamos con los contadores a cero, no conocemos casi nada de la vida, pero se ponen en marcha y momento a momento vamos gravando y viviendo experiencias y al término del día ya tenemos algo, pero ese algo por sí solo no significa apenas nada.
 
Al día siguiente al despertarnos nuestros contadores ya no están a cero, ya han registrado información y experiencia, y el registro o resultado del día anterior, es el punto de partida del día actual.
 
De esta forma, día tras día, momento a momento, vamos llenando nuestros archivos de información y experiencia, y ello nos va capacitando para ir dejando de ser dependientes.  Continúa en la 2ª parte.
 

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