Nuestra Sombra está hecha de retazos: rasgos que no nos permitimos
vivir como parte nuestra, aunque lo sean. Algunos de esos retazos, si
los dejamos salir crudamente nos vuelven la vida difícil (y también a
los demás); sin embargo, valdría como ejemplo decir que un rasgo de
autoritarismo severo que haya sido bien trabajado puede volverse útil a
la hora de poner un límite contundente, claro y noble.
Pero quiero decir que muchos
de esos retazos son lisa y llanamente BELLEZA PURA, QUE HA SIDO
AUTOSECUESTRADA: por la razón que sea, hemos dejado en la Sombra nuestra
frescura (y nos hemos vuelto cínicos), nuestra capacidad de compasión
(y nos hemos vuelto hipercríticos o indiferentes), nuestra gentileza (y
nos hemos vuelto rudos y secos)...
¿Qué rasgo de tu Sombra has podido liberar, que te haya servido para avanzar en la vida? ¿Qué retazos te parece que te haría falta desplegar para que tu realidad se vuelva más bella?
Virginia Gawel
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