domingo, 15 de marzo de 2026

EL VÍNCULO QUE NUNCA SE ROMPE NISIQUIERA DESPUÉS DE NACER (Por Conocimento Estelar)

 

Biologicamente, el lazo con quien te dio la vida no termina en el parto La ciencia lo llama microquimerismo materno durante el embarazo, células de la madre cruzan la placenta y se alojan en el cuerpo del hijo.
Lo extraordinario es que no desaparecen.
Permanecen activas durante décadas, integrándose a tus tejidos.
Se han encontrado en el corazón, los pulmones y formando parte del sistema inmunológico. No están de paso: participan. Ayudan a entrenar defensas, a responder mejor frente a infecciones y a sostener la salud cotidiana.
Incluso después del nacimiento la lactancia continúa ese intercambio, transfiriendo células y señales inmunes que construyen memoria a largo plazo.
Por eso, sentirla cerca no es metáfora.
Es una realidad física: una parte de ella sigue viviendo en ti, cuidándote desde adentro

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