(Viene de la 1ª parte --- Lo que sí hemos de ser muy conscientes es de
la diferencia entre ser persona servicial o sumisa, el sumiso se somete a
la voluntad de los demás, le falta su entereza, seguridad y
posiblemente tiene baja su autoestima, y ello le convierte en aspirante a
esclavo.
La
persona servicial mantiene una gran actividad orientada a favor propio y
de los demás, y suele ser poseedora de grandes conocimientos,
capacidades y aptitudes porque las ha desarrollado mediante su actividad
y procura de ser un elemento útil y eficiente al servicio de La
Naturaleza y sus criaturas.
La
voluntad orientada a ser útil y puesta en servicio propio y fraterno,
nos conduce a la riqueza interior, a la auténtica riqueza, la que nadie
nos puede nunca arrebatar porque forma parte de nuestra naturaleza
psíquica, anímica y espiritual y forma de ser, es el único tesoro que en
verdad es nuestro, el resto de los tesoros relacionados con las
riquezas de este mundo, solo son valores materiales que administramos
durante un tiempo definido, después que llegamos a la vejez, y nos damos
o nos dan de baja, todos esos valores pasan a otro administrador, y
muchos de nosotros nos sentimos como desnudos, desposeídos de lo que
considerábamos lo mas importante en nuestra vida, nos sentimos
vulnerables porque nuestro poder y entereza dependía de nuestras
posesiones y nivel financiero.
En
los casos en que las valoraciones sobre nosotros mismos dependen de
nuestras propiedades terrenales y tenencias varias, cuando llega el
momento de desprenderse de ellas, (y ese momento llega seguro) nos
sentimos desgarrados porque todo el esfuerzo a lo largo de nuestra vida
por conseguir lo conseguido, es como si fuese sido inútil, porque al
final hemos de partir desnudos al igual que cuando llegamos a este
mundo, todo lo que es de este mundo, queda en este mundo, y lo que
corresponde al Alma y espíritu, va con ellos allí o allá o a donde
quiera que vallan.
Después
que termine el periodo existencial de esta encarnación, partiremos
hacia nuestra próxima misión hacia cualquier otro lugar o dimensión, y
todo lo aprendido y conquistado en conocimiento, capacidades y
aptitudes, formará parte de nuestro equipaje, de nuestro currículum o
tarjeta de presentación o identidad.
Aquella
persona que a lo largo de su vida optó por ser servido en todo y por
todo, no ha desarrollado capacidad o aptitud alguna, porque todas sus
necesidades han sido suplidas y atendidas por manos de otro, sus manos
son inexpertas, inútiles por falta de ejercicio y capacitación, y el día
en el que tenga que partir, lo hará en el mismo nivel en que llegó en
cuanto a capacitación, mas las dependencias, vicios y costumbres
adquiridas, que cuando se trata de personas a las que le gusta ser
servidas, no suelen ser algo favorable.
Todo
el que sirve merece ser servido, y cuando llegue la hora en que
necesita del auxilio y apoyo de los demás, es algo que por ley le
corresponde. Un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario