A veces nos encanta coleccionar dramas como si fueran estampitas: que si la presión arterial, que si el sobrepeso, que si la mamá se queja o la hija no hace caso. Nos volvemos expertos en "distracciones creativas" para no mirar lo que realmente está pasando ahí dentro. 
En Un Curso de Milagros, aprendemos que no tenemos mil problemas distintos; solo tenemos uno que se disfraza de muchas formas para que perdamos el tiempo buscando soluciones donde no hay nada. El verdadero nombre del juego es: RESENTIMIENTO.
Aquí te dejo la medicina práctica para hoy:
Como bien dice Un Curso de Milagros en su libro de ejercicios:
"Que no me olvide de que mis resentimientos ocultan la luz de mi mundo. Que no me olvide de que el problema es siempre algún resentimiento que quiero abrigar, y que la solución es siempre un milagro al que le permito ocupar el lugar del resentimiento." (Lección 90).
No te engañes más. Si duele, es porque hay un juicio guardado. Suelta la piedra y verás cómo caminas más ligero. 
Recuerda siempre: Primero tu paz y después lo demás. 
Si quieres dejar de ser un "teórico del milagro" y empezar a practicar de verdad, conéctate a mi canal de YouTube: Explorando Un Curso de Milagros con MoZ. ¡Ahí nos vemos para seguir desmenuzando esto!
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