viernes, 12 de febrero de 2016

Deberes para el fin de semana. el fin del mundo (Por José Miranda)

Hola caminantes, ¿Acaso creíais que os iba a dejar sin lectura para el fin de semana?, !de eso nada!, si el sistema me lo permite, voy a publicar uno de mis últimos escritos, y se trata de mis ideas sobre tanto anuncio de que se va a acabar el mundo, tenía ganas de manifestarme al respecto, lo he hecho, y me he quedado muy agustito, ¿Y vosotros que opináis?. hasta mañana, suponiendo que no se acabe el mundo.

EL FIN DEL MUNDO


Hola, aquí estoy de nuevo, y hoy me apetece hablar de un tema que considero bastante importante como es el anuncio del “final de los tiempos”, “el fin del mundo”, “la extinción de la humanidad”, etc.
Desde hace ya bastante tiempo, algunos grupos, formas religiosas, sectas, algunas asociaciones, y alguien que va por libre, nos vienen anunciando que el mundo se acaba, que va a presentarse un acontecimiento catastrófico, y nos va a mandar a todos al otro barrio, excepto a las personas que forman parte de esa asociación, secta o lo que sea, a esas personas que parece ser que son las únicas que cumplen con el “mandato divino”, o los famosos “elegidos”, quedarán como la simiente de la próxima humanidad.
Recuerdo cuando anunciaban que para el año dos mil se acababa el mundo, después que llegó el dos mil y no pasó nada, pusieron otra fecha, y en la medida que vamos llegando a las fechas anunciadas se va posponiendo el acontecimiento.
Teniendo muy en cuenta que toda circunstancia, evento o cualquier tipo de manifestación, se debe a una causa o motivo por el cual existe, sentí la necesidad de investigar y analizar el tema en cuestión, para orientarme por mis propios conceptos, y no por lo que anuncia Pedro, Juan, Tomás y los demás.
Como a mi me gusta escuchar a todo el mundo, he sido aspirante a miembro de algunas de estas formas religiosas, sectas o como queramos llamarle, y he escuchado varias versiones de los acontecimientos que pondrán fin a esta humanidad, y en la forma de cómo se va a desarrollar el acontecimiento, todas son muy diferentes, pero en el fondo todas coinciden con algo en común, y ese algo es, que si tú haces lo que estipula o manda dicha forma religiosa, asociación o secta, estas “salvado”, no tienes por que preocuparte, solo obedecer, no importa lo que pienses o sientas, eso no vale, tu pensamiento y sentimiento no cuenta, al contrario, es un obstáculo porque si escuchas y atiendes a tus pensamientos o sentimientos, te va a generar contradicciones y dudas en comparación con lo que te imponen como precio a esa supuesta “salvación”, naturalmente que todo este tinglado te dicen que es la voluntad de Dios manifiesta a través de un profeta que vino a la Tierra en tiempos remotos, y dejó dicho lo que había que hacer y cómo teníamos que comportarnos, y el que no lo haga lo lleva chungo, formará parte de la “operación carnaza” o exterminio.
Otra cosa que tienen en común es que parte de tus bienes o recursos tienes que donarlos, en algunos sitios exigen el “diezmo” de tus recursos y si es en su totalidad mucho mas meritorio, eso Su Dios lo tiene muy en cuenta, y si no cuentas con bienes siempre puedes ofrecerte con disponibilidad total para lo que a usted le guste mandar, sea lo que sea, porque hay que hacer méritos para ganar un buen puesto en ese mundo fantástico que vendrá después del “diluvio” o lo que estipule la mano exterminadora.
Esto que acabo de exponer suena como a “mofa” o “pitorreo” pero es una realidad, y a esos explotadores del miedo y la ignorancia humana, les va de maravilla, porque la recaudación está asegurada, exenta de impuestos y cualquier tipo de control, y algunas de ellas puede que reciban alguna subvención.
Esto en cuanto al tema económico que no es lo peor, lo grave del caso es que programan a las personas como si se tratara de simples maquinitas, y las convierten en fieles y leales servidores de los dirigentes, que a su vez resultan ser los “iluminados”, y que son los que tienen comunicación directa con el “profeta” en cuestión, o con la sede central que es donde se cuece el puchero que después reparten entre lo componentes del “rebaño” como alimento celestial. ¡Que Dios nos perdone a todos!, ¡Amén!.
Esta apreciación solo se puede hacer si aún no hemos sido programados, porque el programa está astutamente diseñado, para irse introduciendo en nosotros a través de nuestras debilidades, imperfecciones y falta de un conocimiento real y objetivo de lo que significa la religión y resto de los procesos de acercamiento a nuestro Dios, y poco a poco va cambiando nuestra personalidad y formas de pensar, sentir y actuar sin que nos demos cuenta, y una parte de ese programa es el encargado de evitar que alguien desde fuera pueda detener la programación y liberar a la persona.
Pero no todo es negativo o nefasto porque todo cuanto existe es porque es necesario, de no ser así el Poder Divino no lo permitiría, y todas las formas religiosas por contrapuestas que sean y aunque obren en sentido opuesto a cualquier concepto religioso, son necesarias para que todas las criaturas que poblamos este mundo contemos con un sitio o lugar, donde lo que se hable, cuente u oferte, sea lo que nosotros necesitábamos oír o recibir.
Habemos muchas personas que nos encanta la calidad y todo lo grandioso y hermoso a bajo precio, y si fuese regalado mejor que mejor, siempre que se trate de adquirir. Cuando somos nosotros lo que vendemos, la cosa es diferente, y en base a esta condición nos convertimos en los blancos perfectos para todos los falsos profetas, estafadores, ladrones e iluminados por accidente.
Hemos de tener siempre presente y muy claro que el precio a pagar por algo, debe de ir en relación a la envergadura y calidad de lo que se adquiere, porque nadie fabrica o elabora algo y lo vende a precio de coste, y mucho menos por debajo del mismo, y siempre que nos oferten grandes cosas a bajos y cómodos precios, hay que estar muy atentos porque hay algo que no encaja.
El tema del fin del mundo es el actual filón de oro de muchos de los que ofrecen la salvación, y hay algunos de ellos que además de la salvación te ofrecen una vida eterna sin envejecer, sin dolor, sin enfermedades, rebosante de amor, felicidad y alguna cosa más, todo ello en un paraíso rodeado de belleza, armonía y abundancia, y el precio es que aceptes el modelo de vida que te proponen donde tu voluntad, criterio y libertad de elección deben permanecer inactivos, tú por ti mismo, no tienes que preocuparte de nada, solo aceptar y obedecer.  ¿Qué más se puede pedir?.
La mayor parte de los padecimientos del ser humano, son a causa del dolor, las enfermedades, ese miedo a dejar de existir, y a ese gran repertorio de sufrimientos por variados motivos, ya sean reales o ficticios. Si de repente alguien toca en tu puerta, y te ofrece la solución universal para todo, y tu solo tienes que dejarte llevar, y disfrutar y volver a disfrutar, porque todo te lo pintan de color de rosa, pues la verdad es que la cosa pinta muy bien en principio, después que aceptes y valla pasando el tiempo, te dan a elegir entre los adjetivos de “cordero” o “borrego”, puesto que te has convertido en un miembro más de la manada.
A mí y a mi compañera nos lo ofrecieron, y las personas que lo hicieron estaban tan convencidas de que lo que ofrecían era una realidad, que cuando le dijimos que no nos interesaba no daban crédito a lo que estaban oyendo, uno de ellos hasta se enfadó un poco y perdió algo las formas, y nos decía que debíamos de estar ciegos para rechazar una propuesta como la que nos acababan de hacer, y como insistían una y otra vez, no nos quedó más remedio que decirles, que su propuesta la considerábamos un auténtico disparate, carente de verdad y orientada al engaño y posible captación de adeptos para su congregación, y esta confesión además de cambiar la configuración de sus rostros, puso fin a las periódicas visitas que nos venían haciendo.
Son muchos los sitios en los que se ofrece la iluminación, poderes y facultades de todo tipo, la vida eterna, la felicidad completa y un repertorio interminable de cosas, y hasta donde yo he podido investigar si algo tengo muy claro, es que el que quiera ser poseedor de alguna facultad, capacidad, armonía o cualquier otra cosa, se lo tiene que trabajar, pagar el precio justo por las cosas y esperar el tiempo que precisen todos los procesos necesarios para su conquista y desarrollo.
Y ahora voy a exponer lo que yo entiendo por el final de los tiempos, o final del mundo o lo que sea, porque al ser muchas las personas que lo anuncian, y desde distintos frentes religiosos y otras fuentes de conocimiento, es de lógica el pensar que es posible que nos estemos acercando a algún tipo de cambio o especial acontecimiento. Y al respecto después de escuchar muchas versiones y también escucharme a mí, he confeccionado mi propia teoría, pero como el tema es muy abstracto y peliagudo, voy a crear una base en la que apoyar mi filosofía referente al mal llamado “fin del mundo”, porque en realidad yo lo veo como un cambio de etapa evolutiva de este nuestro querido mundo, y que no hemos de temer nada en absoluto, puesto que se trata de la acción de la ley de Evolución y Progreso, y esta Ley emana directamente de la Mano Divina conduciendo a todo lo creado hacia estados más perfectos.
Así como algunas veces cuando hago referencia a algo lo presento como una realidad sin lugar a dudas, en esta ocasión lo que a continuación voy a exponer solo es mi versión o concepto respecto al tema, basado en información recopilada de muchas fuentes de conocimiento, y la síntesis de mis propios análisis y conclusiones, todo ello abalado por el más alto nivel de mi razonamiento.
Cuando necesitamos comprender algo que se sale de lo normal y cotidiano, no es suficiente ir a la biblioteca y consultar lo que hay escrito, existe la biblioteca universal de la propia naturaleza, donde todo cuanto necesitemos conocer está a nuestro servicio, pero dependiendo de lo que se trate, está en un lenguaje u otro, otras respuestas están en clave, para que el malvado y egoísta no tengan acceso a ellas, porque lo utilizarían para beneficio propio sin reparar en los perjuicios que pudieran recaer sobre otras personas o resto de la naturaleza.
Jesús de Nazaret dijo: Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios.
Esto lo hemos leído o escuchado millones de personas, pero son muy pocos los que lo han comprendido, Dios representa la Verdad sin límites y en su estado más puro, y el Amor en el más alto grado que se pueda concebir, actuando como eje alrededor del cual, gira la gran rueda que mueve el Universo, con todas las formas de vida que en Él se manifiestan.
Cuando un corazón está limpio sólo puede ofrecer Amor en su estado puro, porque no hay suciedad que lo desvirtúe o condicione, y el Amor puro es la clave que abre todas las puertas y permite el acceso a todos los laboratorios y lugares de conocimiento de la naturaleza, tanto en lo visible y perceptible para los sentidos físicos, como lo invisible e imperceptible para la mayoría de todas las criaturas y resto de formas de vida, por eso el “limpio de corazón” no solo puede ver a Dios, sino que es parte de Dios actuando y obrando en el más alto grado de fraternidad.
Y cuando llega ante una puerta o lugar de acceso restringido, en cualquiera de las dimensiones de la naturaleza, su vibración de Amor y de Verdad, y teniendo como objetivo un propósito de trabajo serio y orientado al bien común, conlleva la llave maestra que abrirá la puerta o lo que se tenga que abrir.
Una de las muchas leyes naturales es la de Evolución y Progreso, esta Ley es como el combustible que propulsa a todo cuanto existe, hacia estados más perfectos, a través de un movimiento permanente en orden ascendente, y está presente en toda la Creación, creando y modificando de continuo.
Cualquier proceso de cambio, de creación, adaptación o lo que sea y de la naturaleza que sea, se desarrolla en el tiempo, y dependiendo de su envergadura y características, necesitará más o menos tiempo.
El tiempo para desenvolvernos dentro de él, utilizamos sus unidades de medida que todos conocemos, que son el segundo, minuto, la hora, el día, semana, mes, año y tal y tal, pero cuando nos referimos a un proceso también existen las etapas, ciclos, etc., que se refieren a cierta cantidad de tiempo no determinada, por ejemplo, nosotros los humanos empezamos en la niñez, la pubertad, la adolescencia, adulta, etc.
Cuando estamos en la etapa de nuestra niñez, las energías que movemos según nuestras vivencias correspondientes a dicha etapa, son diferentes a las energías de la etapa siguiente, y esto es una realidad que todos la hemos vivido, nuestros pensamientos, sentimientos, acciones y necesidades de cuando éramos niños, eran muy diferentes a cuando éramos adolescentes, pero nosotros éramos la misma persona moviendo energías diferentes según la etapa por la que estábamos pasando a través del tiempo.
En nuestra niñez, necesitábamos mucho del contacto y atenciones de nuestros padres, jugar y sobre todo asimilar mucha información porque es la etapa donde se crea la personalidad.
En la etapa siguiente cambian las prioridades, y nuestro interés y atención camina en otras direcciones, y así sucesivamente se van efectuando cambios y transformaciones de etapa en etapa a lo largo de toda nuestra existencia, y cada cambio nos brinda oportunidades diferentes de aprendizaje, vivencias, realizaciones y todo tipo de manifestaciones.
Todos y cada uno de los cambios que se van produciendo tanto en nosotros como en el resto de todo lo creado, es promovido y controlado por la ley de Evolución y Progreso.
Cuando hablamos de La Creación, nos referimos a todo lo que Es, Ha Sido y Será en el tiempo y el espacio.
Nuestro planeta o “mundo” al que llamamos “Tierra”, como parte de La Creación, también está bajo los efectos de la ley de Evolución y Progreso, y por tanto, es conducido hacia estados más perfectos, dentro del tiempo, al igual que las personas, animales, etc.
Tiene su principio que es cuando se forma o crea, y su etapa de adaptación para albergar las formas de Vida que en él han de desarrollarse según el designio Divino, pero igual que ocurre con las personas, que nuestro periodo existencial está compuesto por diferentes etapas, y en cada una de ellas se desarrollan procesos y energías muy diferentes que dan lugar a las acciones y realizaciones propias de cada etapa, a nuestro querido planeta le ocurre un tanto igual, que con el paso del tiempo va cambiando su vibración, sus energías y posiblemente su configuración, y como consecuencia, sus formas y condiciones de vida, que en cada una de sus etapas serán diferentes.
Y a este punto es al que yo pretendía llegar para poder decir que el mal llamado “fin del mundo”, no es más que un cambio de etapa que le permitirá a nuestro querido planeta dejar de ser un planeta adolescente, y adentrarse en todo lo que le permitirá ser adulto.
Al igual que en el resto de la naturaleza los cambios de etapa se producen de forma paulatina sin que exista una fecha y hora fija, entiendo que los cambios planetarios producidos por la misma ley, se desarrollarán mediante un proceso o mecánica parecida, pero en tiempos mucho más largos.
Al igual que las personas no nos damos cuenta del cambio de etapa por la lentitud de los procesos, es de lógica el creer que del cambio de etapa planetaria tampoco nos daremos cuenta porque tendrán que cumplirse muchos más procesos y de más larga duración y de forma suave y paulatina, de modo que ese cuento del “fin del mundo” a mí no me entra de ninguna de las maneras, y el hecho de que lo lleven tiempo anunciando creo que obedece más bien a sembrar el miedo en la sociedad para conducirla hacia los intereses de algunos frentes religiosos, sectas, asociaciones, grupos, etc., esto es lo que yo opino y no puedo concebirlo de otra manera.
Nos urge desterrar el miedo porque constituye uno de los más grandes impedimentos de nuestra libertad, y condiciona nuestros sentidos y capacidades, la prudencia y la precaución son positivos y nos son de gran ayuda en nuestro actuar, pero el miedo bloquea, paraliza, dificulta cualquier proceso de investigación, realización, etc., y nos hace ser dependientes para obtener o realizar todo aquello que el miedo nos impide, y cuando las personas de baja condición moral, egoístas y astutas, y que por sus venas circula la sangre mezclada con estiércol, huelen el miedo y la debilidad en una persona, han encontrado una víctima para sus propósitos.
Al anuncio del “fin del mundo” venía añadida una segunda parte que se trataba de que después del acontecimiento catastrófico y exterminador, la Tierra seria como un paraíso donde no habría guerras ni sufrimientos y todos sus habitantes se amarían, respetarían y serian felices y tal y tal.
La cuestión del exterminio o final de los tiempos ya la tenemos más o menos resuelta, vamos a intentar resolver la segunda parte, es decir, el asunto ese de que todos sean felices y coman perdices, y para ello vamos a crear algo de base en la que apoyar la siguiente teoría.
Muchas veces hemos dicho que este mundo en realidad es una escuela de aprendizaje y capacitación para el Alma y el Espíritu que la unión de ambos forma lo que le llamamos el Ser.
El Ser como entidad espiritual necesita aprender y ejercitarse en la “ciencia de la vida”, se trata de conocer la ciencia y la mecánica de todos los procesos de creación, transformación, adaptación, conservación, etc., necesarios para el continuo funcionar de todo cuanto existe.
Al igual que aquí en nuestro mundo existen unos estudios de base que son comunes, y después cada uno elige una especialidad, los estudios que han de cursar los Seres espirituales viene a ser algo similar, solo que de una envergadura y amplitud incalculable para nuestras limitadas facultades, y dentro de ese programa de estudios, existen unas asignaturas que solo se pueden aprender en los mundos físicos, en relación con la materia orgánica y otras realidades propias de dichos mundos.
La naturaleza del Ser es energía creadora e inteligente de una sutileza y características según el nivel de progreso con qué cuenta, y para manifestarse y obrar en los mundos materiales, necesita de un medio adaptado a las condiciones del mundo o lugar en cuestión, y ese medio es nuestro cuerpo físico, y cuando el Ser ingresa en un cuerpo físico se convierte en una persona.
A partir de que llegamos a este mundo y ya somos personas, entramos en la primera etapa de nuestra “vida terrena”, y además de todos los cuidados de alimentación y mantenimiento que nuestro cuerpo necesita de diario, empezamos a aprender y crear nuestra personalidad, que será el medio operativo que utilizaremos para desenvolvernos en el lugar correspondiente.
Y entre otras muchas cosas, ingresaremos en las primeras escuelas donde cursaremos los estudios académicos.
Pero no se cursan todos los estudios en la misma escuela, empezamos por parvularios y después de superada esta fase o etapa pasaremos a primaria, después a la siguiente y así sucesivamente hasta terminar el ciclo de formación académica.
El proceso de estudios y capacitaciones que el Ser tiene que cursar en los mundos físicos, es similar al que hemos descrito refiriéndonos a las personas, necesita de muchas escuelas de muchos niveles y condiciones diferentes de aprendizaje para completar todos los conocimientos que necesita adquirir en estos mundos.
Cada planeta o mundo según la etapa evolutiva en la que se encuentra  ofrece un tipo de escuela con condiciones y escenarios diferentes que corresponde a un nivel de progreso determinado.
Por eso anuncian que este mundo albergará en la etapa siguiente a generaciones de personas con un nivel de conciencia inmediatamente superior al actual, y como consecuencia no habrá guerras ni malos rollos entre los pobladores de esta nuestra querida Tierra, y naturalmente como todos son muy buenos-as chicos-as, reinará la paz y la concordia y es por eso que serán felices, pero no comerán perdices, porque antes de comerlas hay que matarlas y eso no está nada bien.
Vamos a resumir para no enrollarse demasiado. El “fin del mundo” no es algo que pueda producirse bajo ningún concepto, en el mundo se pueden producir cambios de diversa índole, transformaciones y todo un repertorio de fenómenos, unos conocidos y otros sin conocer, pero hay algo muy importante que nunca hemos de olvidar, y es que todo cuanto existe y forma parte de La Creación, ni es por “casualidad”, ni camina sin rumbo hacia ninguna parte, hasta la partícula más insignificante es obra del Creador, con un fin concreto a favor del bien común, y para nada anda sin rumbo ni destino, todo es sabiamente conducido por los obreros de la propia naturaleza especialistas de cada caso, cosa o fenómeno es cuestión, y controlado por las Leyes Divinas emanadas todas ellas de la fuente creadora de Amor y Sabiduría y que en sí es Dios actuando, y siendo así no veo el porqué hay que tener miedo a nada ni a nadie, porque en todo momento se producirán las circunstancias y eventos más propicios, ya sea como solución a posibles problemas de ese momento, o como actuación a favor de todo lo que es, ha sido y será, y si tú crees que puedes hacer algo a favor de alguna causa, hazlo y quédate tranquilo y feliz, pero que sea producto de tu pensar y sentir, porque el responsable de tu acción eres tú, y si alguien te indica lo que debes de hacer, aunque lo haga en nombre del propio Dios, no te lo tragues sin masticar, que se te puede atrancar en el pescuezo, por lo menos analízalo y no le des curso o ejecución hasta que no te cuadre con tus conceptos de verdad.
El fin del mundo en la actual existencia nos llegará a todos, pero por separado, y a cada cual en su momento. ¡fuera! a ese miedo al “fin del mundo”, ¡abraza! a la Vida y a la naturaleza que es su madre. Y si a alguien se le cae una moneda y se hace el despistado, no te agaches a recogerla, que seguro que en la otra mano lleva el aplicador del enema, y sin vaselina.
En cuanto al tema de la “vida eterna” es una realidad pero no como lo predican, como Seres espirituales somos eternos porque nuestra naturaleza espiritual está fuera del espacio tiempo, y los procesos que rigen la materia en cualquiera de sus estados.
Somos eternos pero no como personas, si como Seres espirituales.
No en los mundos físicos, si en otros mundos adaptados a la realidad y condición espiritual.
Recordemos que la condición de personas la adquirimos cuando ingresamos en un cuerpo físico, el cuerpo físico cuenta con un periodo existencial, cuando se cumple este periodo recibimos una ración de “muerte” gratuita, y nos devuelve nuevamente nuestra anterior condición espiritual en la que seguimos siendo “eternos” por los siglos de los siglos. Amén.
Y la cuestión esa del “paraíso”, si en verdad queremos vivir en armonía, paz, amor y tal y tal, hay que trabajárselo, nadie nos lo puede dar porque es condición interna, y hay que conquistarla y desarrollarla, conservarla, amarla, etc., y esa obra nadie la puede hacer por nosotros.
Y para mí, es completamente inconcebible la teoría de una sola vida sin dolor ni sufrimientos, sin envejecer, con abundancia y sin tener que molestarse en hacer nada.
Para terminar y como recomendación confiemos plenamente en nuestro Dios que El nos ama de forma incondicional, pero Él no lo puede hacer todo, solo cumple con la parte que le toca, a nosotros nos toca el resto, por eso hay un dicho que dice: a Dios lo que es de Dios, y al Cesar lo que es del Cesar, vamos a intentar todos ser buenos chicos-as y a conseguir el más alto nivel de felicidad que nos permita el momento. Hasta la próxima que será muy pronto.


José 

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