EL FIN DEL MUNDO
Hola,
aquí estoy de nuevo, y hoy me apetece hablar de un tema que considero bastante
importante como es el anuncio del “final de los tiempos”, “el fin del mundo”,
“la extinción de la humanidad”, etc.
Desde
hace ya bastante tiempo, algunos grupos, formas religiosas, sectas, algunas
asociaciones, y alguien que va por libre, nos vienen anunciando que el mundo se
acaba, que va a presentarse un acontecimiento catastrófico, y nos va a mandar a
todos al otro barrio, excepto a las personas que forman parte de esa
asociación, secta o lo que sea, a esas personas que parece ser que son las
únicas que cumplen con el “mandato divino”, o los famosos “elegidos”, quedarán
como la simiente de la próxima humanidad.
Recuerdo
cuando anunciaban que para el año dos mil se acababa el mundo, después que
llegó el dos mil y no pasó nada, pusieron otra fecha, y en la medida que vamos
llegando a las fechas anunciadas se va posponiendo el acontecimiento.
Teniendo
muy en cuenta que toda circunstancia, evento o cualquier tipo de manifestación,
se debe a una causa o motivo por el cual existe, sentí la necesidad de
investigar y analizar el tema en cuestión, para orientarme por mis propios
conceptos, y no por lo que anuncia Pedro, Juan, Tomás y los demás.
Como a mi
me gusta escuchar a todo el mundo, he sido aspirante a miembro de algunas de
estas formas religiosas, sectas o como queramos llamarle, y he escuchado varias
versiones de los acontecimientos que pondrán fin a esta humanidad, y en la
forma de cómo se va a desarrollar el acontecimiento, todas son muy diferentes,
pero en el fondo todas coinciden con algo en común, y ese algo es, que si tú
haces lo que estipula o manda dicha forma religiosa, asociación o secta, estas
“salvado”, no tienes por que preocuparte, solo obedecer, no importa lo que
pienses o sientas, eso no vale, tu pensamiento y sentimiento no cuenta, al
contrario, es un obstáculo porque si escuchas y atiendes a tus pensamientos o
sentimientos, te va a generar contradicciones y dudas en comparación con lo que
te imponen como precio a esa supuesta “salvación”, naturalmente que todo este
tinglado te dicen que es la voluntad de Dios manifiesta a través de un profeta
que vino a la Tierra
en tiempos remotos, y dejó dicho lo que había que hacer y cómo teníamos que comportarnos,
y el que no lo haga lo lleva chungo, formará parte de la “operación carnaza” o
exterminio.
Otra cosa
que tienen en común es que parte de tus bienes o recursos tienes que donarlos,
en algunos sitios exigen el “diezmo” de tus recursos y si es en su totalidad
mucho mas meritorio, eso Su Dios lo tiene muy en cuenta, y si no cuentas con
bienes siempre puedes ofrecerte con disponibilidad total para lo que a usted le
guste mandar, sea lo que sea, porque hay que hacer méritos para ganar un buen
puesto en ese mundo fantástico que vendrá después del “diluvio” o lo que
estipule la mano exterminadora.
Esto que
acabo de exponer suena como a “mofa” o “pitorreo” pero es una realidad, y a
esos explotadores del miedo y la ignorancia humana, les va de maravilla, porque
la recaudación está asegurada, exenta de impuestos y cualquier tipo de control,
y algunas de ellas puede que reciban alguna subvención.
Esto en
cuanto al tema económico que no es lo peor, lo grave del caso es que programan
a las personas como si se tratara de simples maquinitas, y las convierten en
fieles y leales servidores de los dirigentes, que a su vez resultan ser los
“iluminados”, y que son los que tienen comunicación directa con el “profeta” en
cuestión, o con la sede central que es donde se cuece el puchero que después
reparten entre lo componentes del “rebaño” como alimento celestial. ¡Que Dios
nos perdone a todos!, ¡Amén!.
Esta
apreciación solo se puede hacer si aún no hemos sido programados, porque el
programa está astutamente diseñado, para irse introduciendo en nosotros a
través de nuestras debilidades, imperfecciones y falta de un conocimiento real
y objetivo de lo que significa la religión y resto de los procesos de
acercamiento a nuestro Dios, y poco a poco va cambiando nuestra personalidad y
formas de pensar, sentir y actuar sin que nos demos cuenta, y una parte de ese
programa es el encargado de evitar que alguien desde fuera pueda detener la
programación y liberar a la persona.
Pero no
todo es negativo o nefasto porque todo cuanto existe es porque es necesario, de
no ser así el Poder Divino no lo permitiría, y todas las formas religiosas por
contrapuestas que sean y aunque obren en sentido opuesto a cualquier concepto
religioso, son necesarias para que todas las criaturas que poblamos este mundo
contemos con un sitio o lugar, donde lo que se hable, cuente u oferte, sea lo
que nosotros necesitábamos oír o recibir.
Habemos
muchas personas que nos encanta la calidad y todo lo grandioso y hermoso a bajo
precio, y si fuese regalado mejor que mejor, siempre que se trate de adquirir. Cuando
somos nosotros lo que vendemos, la cosa es diferente, y en base a esta
condición nos convertimos en los blancos perfectos para todos los falsos
profetas, estafadores, ladrones e iluminados por accidente.
Hemos de
tener siempre presente y muy claro que el precio a pagar por algo, debe de ir
en relación a la envergadura y calidad de lo que se adquiere, porque nadie
fabrica o elabora algo y lo vende a precio de coste, y mucho menos por debajo
del mismo, y siempre que nos oferten grandes cosas a bajos y cómodos precios,
hay que estar muy atentos porque hay algo que no encaja.
El tema
del fin del mundo es el actual filón de oro de muchos de los que ofrecen la
salvación, y hay algunos de ellos que además de la salvación te ofrecen una
vida eterna sin envejecer, sin dolor, sin enfermedades, rebosante de amor,
felicidad y alguna cosa más, todo ello en un paraíso rodeado de belleza,
armonía y abundancia, y el precio es que aceptes el modelo de vida que te
proponen donde tu voluntad, criterio y libertad de elección deben permanecer
inactivos, tú por ti mismo, no tienes que preocuparte de nada, solo aceptar y
obedecer. ¿Qué más se puede pedir?.
La mayor
parte de los padecimientos del ser humano, son a causa del dolor, las
enfermedades, ese miedo a dejar de existir, y a ese gran repertorio de
sufrimientos por variados motivos, ya sean reales o ficticios. Si de repente
alguien toca en tu puerta, y te ofrece la solución universal para todo, y tu
solo tienes que dejarte llevar, y disfrutar y volver a disfrutar, porque todo
te lo pintan de color de rosa, pues la verdad es que la cosa pinta muy bien en
principio, después que aceptes y valla pasando el tiempo, te dan a elegir entre
los adjetivos de “cordero” o “borrego”, puesto que te has convertido en un
miembro más de la manada.
A mí y a
mi compañera nos lo ofrecieron, y las personas que lo hicieron estaban tan
convencidas de que lo que ofrecían era una realidad, que cuando le dijimos que
no nos interesaba no daban crédito a lo que estaban oyendo, uno de ellos hasta
se enfadó un poco y perdió algo las formas, y nos decía que debíamos de estar
ciegos para rechazar una propuesta como la que nos acababan de hacer, y como
insistían una y otra vez, no nos quedó más remedio que decirles, que su
propuesta la considerábamos un auténtico disparate, carente de verdad y
orientada al engaño y posible captación de adeptos para su congregación, y esta
confesión además de cambiar la configuración de sus rostros, puso fin a las
periódicas visitas que nos venían haciendo.
Son
muchos los sitios en los que se ofrece la iluminación, poderes y facultades de
todo tipo, la vida eterna, la felicidad completa y un repertorio interminable
de cosas, y hasta donde yo he podido investigar si algo tengo muy claro, es que
el que quiera ser poseedor de alguna facultad, capacidad, armonía o cualquier
otra cosa, se lo tiene que trabajar, pagar el precio justo por las cosas y
esperar el tiempo que precisen todos los procesos necesarios para su conquista
y desarrollo.
Y ahora
voy a exponer lo que yo entiendo por el final de los tiempos, o final del mundo
o lo que sea, porque al ser muchas las personas que lo anuncian, y desde
distintos frentes religiosos y otras fuentes de conocimiento, es de lógica el
pensar que es posible que nos estemos acercando a algún tipo de cambio o
especial acontecimiento. Y al respecto después de escuchar muchas versiones y
también escucharme a mí, he confeccionado mi propia teoría, pero como el tema
es muy abstracto y peliagudo, voy a crear una base en la que apoyar mi
filosofía referente al mal llamado “fin del mundo”, porque en realidad yo lo
veo como un cambio de etapa evolutiva de este nuestro querido mundo, y que no
hemos de temer nada en absoluto, puesto que se trata de la acción de la ley de
Evolución y Progreso, y esta Ley emana directamente de la Mano Divina
conduciendo a todo lo creado hacia estados más perfectos.
Así como
algunas veces cuando hago referencia a algo lo presento como una realidad sin
lugar a dudas, en esta ocasión lo que a continuación voy a exponer solo es mi
versión o concepto respecto al tema, basado en información recopilada de muchas
fuentes de conocimiento, y la síntesis de mis propios análisis y conclusiones,
todo ello abalado por el más alto nivel de mi razonamiento.
Cuando
necesitamos comprender algo que se sale de lo normal y cotidiano, no es
suficiente ir a la biblioteca y consultar lo que hay escrito, existe la
biblioteca universal de la propia naturaleza, donde todo cuanto necesitemos
conocer está a nuestro servicio, pero dependiendo de lo que se trate, está en
un lenguaje u otro, otras respuestas están en clave, para que el malvado y
egoísta no tengan acceso a ellas, porque lo utilizarían para beneficio propio
sin reparar en los perjuicios que pudieran recaer sobre otras personas o resto
de la naturaleza.
Jesús de
Nazaret dijo: Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios.
Esto lo
hemos leído o escuchado millones de personas, pero son muy pocos los que lo han
comprendido, Dios representa la
Verdad sin límites y en su estado más puro, y el Amor en el
más alto grado que se pueda concebir, actuando como eje alrededor del cual,
gira la gran rueda que mueve el Universo, con todas las formas de vida que en
Él se manifiestan.
Cuando un
corazón está limpio sólo puede ofrecer Amor en su estado puro, porque no hay
suciedad que lo desvirtúe o condicione, y el Amor puro es la clave que abre
todas las puertas y permite el acceso a todos los laboratorios y lugares de
conocimiento de la naturaleza, tanto en lo visible y perceptible para los
sentidos físicos, como lo invisible e imperceptible para la mayoría de todas
las criaturas y resto de formas de vida, por eso el “limpio de corazón” no solo
puede ver a Dios, sino que es parte de Dios actuando y obrando en el más alto
grado de fraternidad.
Y cuando
llega ante una puerta o lugar de acceso restringido, en cualquiera de las
dimensiones de la naturaleza, su vibración de Amor y de Verdad, y teniendo como
objetivo un propósito de trabajo serio y orientado al bien común, conlleva la
llave maestra que abrirá la puerta o lo que se tenga que abrir.
Una de
las muchas leyes naturales es la de Evolución y Progreso, esta Ley es como el
combustible que propulsa a todo cuanto existe, hacia estados más perfectos, a
través de un movimiento permanente en orden ascendente, y está presente en toda
la Creación,
creando y modificando de continuo.
Cualquier
proceso de cambio, de creación, adaptación o lo que sea y de la naturaleza que
sea, se desarrolla en el tiempo, y dependiendo de su envergadura y
características, necesitará más o menos tiempo.
El tiempo
para desenvolvernos dentro de él, utilizamos sus unidades de medida que todos
conocemos, que son el segundo, minuto, la hora, el día, semana, mes, año y tal
y tal, pero cuando nos referimos a un proceso también existen las etapas,
ciclos, etc., que se refieren a cierta cantidad de tiempo no determinada, por
ejemplo, nosotros los humanos empezamos en la niñez, la pubertad, la
adolescencia, adulta, etc.
Cuando
estamos en la etapa de nuestra niñez, las energías que movemos según nuestras
vivencias correspondientes a dicha etapa, son diferentes a las energías de la
etapa siguiente, y esto es una realidad que todos la hemos vivido, nuestros
pensamientos, sentimientos, acciones y necesidades de cuando éramos niños, eran
muy diferentes a cuando éramos adolescentes, pero nosotros éramos la misma
persona moviendo energías diferentes según la etapa por la que estábamos
pasando a través del tiempo.
En
nuestra niñez, necesitábamos mucho del contacto y atenciones de nuestros
padres, jugar y sobre todo asimilar mucha información porque es la etapa donde
se crea la personalidad.
En la
etapa siguiente cambian las prioridades, y nuestro interés y atención camina en
otras direcciones, y así sucesivamente se van efectuando cambios y
transformaciones de etapa en etapa a lo largo de toda nuestra existencia, y
cada cambio nos brinda oportunidades diferentes de aprendizaje, vivencias,
realizaciones y todo tipo de manifestaciones.
Todos y
cada uno de los cambios que se van produciendo tanto en nosotros como en el
resto de todo lo creado, es promovido y controlado por la ley de Evolución y
Progreso.
Cuando
hablamos de La Creación,
nos referimos a todo lo que Es, Ha Sido y Será en el tiempo y el espacio.
Nuestro
planeta o “mundo” al que llamamos “Tierra”, como parte de La Creación, también está
bajo los efectos de la ley de Evolución y Progreso, y por tanto, es conducido
hacia estados más perfectos, dentro del tiempo, al igual que las personas,
animales, etc.
Tiene su
principio que es cuando se forma o crea, y su etapa de adaptación para albergar
las formas de Vida que en él han de desarrollarse según el designio Divino,
pero igual que ocurre con las personas, que nuestro periodo existencial está
compuesto por diferentes etapas, y en cada una de ellas se desarrollan procesos
y energías muy diferentes que dan lugar a las acciones y realizaciones propias
de cada etapa, a nuestro querido planeta le ocurre un tanto igual, que con el
paso del tiempo va cambiando su vibración, sus energías y posiblemente su
configuración, y como consecuencia, sus formas y condiciones de vida, que en
cada una de sus etapas serán diferentes.
Y a este
punto es al que yo pretendía llegar para poder decir que el mal llamado “fin
del mundo”, no es más que un cambio de etapa que le permitirá a nuestro querido
planeta dejar de ser un planeta adolescente, y adentrarse en todo lo que le
permitirá ser adulto.
Al igual
que en el resto de la naturaleza los cambios de etapa se producen de forma paulatina
sin que exista una fecha y hora fija, entiendo que los cambios planetarios
producidos por la misma ley, se desarrollarán mediante un proceso o mecánica
parecida, pero en tiempos mucho más largos.
Al igual
que las personas no nos damos cuenta del cambio de etapa por la lentitud de los
procesos, es de lógica el creer que del cambio de etapa planetaria tampoco nos
daremos cuenta porque tendrán que cumplirse muchos más procesos y de más larga
duración y de forma suave y paulatina, de modo que ese cuento del “fin del
mundo” a mí no me entra de ninguna de las maneras, y el hecho de que lo lleven
tiempo anunciando creo que obedece más bien a sembrar el miedo en la sociedad
para conducirla hacia los intereses de algunos frentes religiosos, sectas,
asociaciones, grupos, etc., esto es lo que yo opino y no puedo concebirlo de
otra manera.
Nos urge
desterrar el miedo porque constituye uno de los más grandes impedimentos de
nuestra libertad, y condiciona nuestros sentidos y capacidades, la prudencia y
la precaución son positivos y nos son de gran ayuda en nuestro actuar, pero el
miedo bloquea, paraliza, dificulta cualquier proceso de investigación,
realización, etc., y nos hace ser dependientes para obtener o realizar todo
aquello que el miedo nos impide, y cuando las personas de baja condición moral,
egoístas y astutas, y que por sus venas circula la sangre mezclada con
estiércol, huelen el miedo y la debilidad en una persona, han encontrado una
víctima para sus propósitos.
Al
anuncio del “fin del mundo” venía añadida una segunda parte que se trataba de
que después del acontecimiento catastrófico y exterminador, la Tierra seria como un
paraíso donde no habría guerras ni sufrimientos y todos sus habitantes se amarían,
respetarían y serian felices y tal y tal.
La cuestión
del exterminio o final de los tiempos ya la tenemos más o menos resuelta, vamos
a intentar resolver la segunda parte, es decir, el asunto ese de que todos sean
felices y coman perdices, y para ello vamos a crear algo de base en la que
apoyar la siguiente teoría.
Muchas
veces hemos dicho que este mundo en realidad es una escuela de aprendizaje y
capacitación para el Alma y el Espíritu que la unión de ambos forma lo que le
llamamos el Ser.
El Ser
como entidad espiritual necesita aprender y ejercitarse en la “ciencia de la
vida”, se trata de conocer la ciencia y la mecánica de todos los procesos de
creación, transformación, adaptación, conservación, etc., necesarios para el
continuo funcionar de todo cuanto existe.
Al igual
que aquí en nuestro mundo existen unos estudios de base que son comunes, y
después cada uno elige una especialidad, los estudios que han de cursar los
Seres espirituales viene a ser algo similar, solo que de una envergadura y
amplitud incalculable para nuestras limitadas facultades, y dentro de ese
programa de estudios, existen unas asignaturas que solo se pueden aprender en
los mundos físicos, en relación con la materia orgánica y otras realidades
propias de dichos mundos.
La
naturaleza del Ser es energía creadora e inteligente de una sutileza y
características según el nivel de progreso con qué cuenta, y para manifestarse
y obrar en los mundos materiales, necesita de un medio adaptado a las
condiciones del mundo o lugar en cuestión, y ese medio es nuestro cuerpo
físico, y cuando el Ser ingresa en un cuerpo físico se convierte en una persona.
A partir
de que llegamos a este mundo y ya somos personas, entramos en la primera etapa
de nuestra “vida terrena”, y además de todos los cuidados de alimentación y
mantenimiento que nuestro cuerpo necesita de diario, empezamos a aprender y
crear nuestra personalidad, que será el medio operativo que utilizaremos para
desenvolvernos en el lugar correspondiente.
Y entre
otras muchas cosas, ingresaremos en las primeras escuelas donde cursaremos los
estudios académicos.
Pero no
se cursan todos los estudios en la misma escuela, empezamos por parvularios y
después de superada esta fase o etapa pasaremos a primaria, después a la
siguiente y así sucesivamente hasta terminar el ciclo de formación académica.
El proceso
de estudios y capacitaciones que el Ser tiene que cursar en los mundos físicos,
es similar al que hemos descrito refiriéndonos a las personas, necesita de muchas
escuelas de muchos niveles y condiciones diferentes de aprendizaje para
completar todos los conocimientos que necesita adquirir en estos mundos.
Cada
planeta o mundo según la etapa evolutiva en la que se encuentra ofrece un tipo de escuela con condiciones y
escenarios diferentes que corresponde a un nivel de progreso determinado.
Por eso anuncian
que este mundo albergará en la etapa siguiente a generaciones de personas con
un nivel de conciencia inmediatamente superior al actual, y como consecuencia
no habrá guerras ni malos rollos entre los pobladores de esta nuestra querida
Tierra, y naturalmente como todos son muy buenos-as chicos-as, reinará la paz y
la concordia y es por eso que serán felices, pero no comerán perdices, porque
antes de comerlas hay que matarlas y eso no está nada bien.
Vamos a
resumir para no enrollarse demasiado. El “fin del mundo” no es algo que pueda
producirse bajo ningún concepto, en el mundo se pueden producir cambios de
diversa índole, transformaciones y todo un repertorio de fenómenos, unos
conocidos y otros sin conocer, pero hay algo muy importante que nunca hemos de
olvidar, y es que todo cuanto existe y forma parte de La Creación, ni es por
“casualidad”, ni camina sin rumbo hacia ninguna parte, hasta la partícula más
insignificante es obra del Creador, con un fin concreto a favor del bien común,
y para nada anda sin rumbo ni destino, todo es sabiamente conducido por los
obreros de la propia naturaleza especialistas de cada caso, cosa o fenómeno es
cuestión, y controlado por las Leyes Divinas emanadas todas ellas de la fuente
creadora de Amor y Sabiduría y que en sí es Dios actuando, y siendo así no veo
el porqué hay que tener miedo a nada ni a nadie, porque en todo momento se
producirán las circunstancias y eventos más propicios, ya sea como solución a
posibles problemas de ese momento, o como actuación a favor de todo lo que es,
ha sido y será, y si tú crees que puedes hacer algo a favor de alguna causa,
hazlo y quédate tranquilo y feliz, pero que sea producto de tu pensar y sentir,
porque el responsable de tu acción eres tú, y si alguien te indica lo que debes
de hacer, aunque lo haga en nombre del propio Dios, no te lo tragues sin
masticar, que se te puede atrancar en el pescuezo, por lo menos analízalo y no
le des curso o ejecución hasta que no te cuadre con tus conceptos de verdad.
El fin
del mundo en la actual existencia nos llegará a todos, pero por separado, y a
cada cual en su momento. ¡fuera! a ese miedo al “fin del mundo”, ¡abraza! a la Vida y a la naturaleza que es
su madre. Y si a alguien se le cae una moneda y se hace el despistado, no te
agaches a recogerla, que seguro que en la otra mano lleva el aplicador del
enema, y sin vaselina.
En cuanto
al tema de la “vida eterna” es una realidad pero no como lo predican, como
Seres espirituales somos eternos porque nuestra naturaleza espiritual está
fuera del espacio tiempo, y los procesos que rigen la materia en cualquiera de
sus estados.
Somos
eternos pero no como personas, si como Seres espirituales.
No en los
mundos físicos, si en otros mundos adaptados a la realidad y condición
espiritual.
Recordemos
que la condición de personas la adquirimos cuando ingresamos en un cuerpo
físico, el cuerpo físico cuenta con un periodo existencial, cuando se cumple
este periodo recibimos una ración de “muerte” gratuita, y nos devuelve
nuevamente nuestra anterior condición espiritual en la que seguimos siendo
“eternos” por los siglos de los siglos. Amén.
Y la
cuestión esa del “paraíso”, si en verdad queremos vivir en armonía, paz, amor y
tal y tal, hay que trabajárselo, nadie nos lo puede dar porque es condición
interna, y hay que conquistarla y desarrollarla, conservarla, amarla, etc., y
esa obra nadie la puede hacer por nosotros.
Y para
mí, es completamente inconcebible la teoría de una sola vida sin dolor ni
sufrimientos, sin envejecer, con abundancia y sin tener que molestarse en hacer
nada.
Para
terminar y como recomendación confiemos plenamente en nuestro Dios que El nos
ama de forma incondicional, pero Él no lo puede hacer todo, solo cumple con la
parte que le toca, a nosotros nos toca el resto, por eso hay un dicho que dice:
a Dios lo que es de Dios, y al Cesar lo que es del Cesar, vamos a intentar
todos ser buenos chicos-as y a conseguir el más alto nivel de felicidad que nos
permita el momento. Hasta la próxima que será muy pronto.
José
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