Buenos días gentes, ayer hablemos largo y tendido sobre la espera, pero me quedó matizar algún detalle, y se trata de largas y penosas esperas que terminaron en fustración porque no se cumplieron las perpectivas o lo que la persona estaba esperando.
Algunas personas creemos que nuestros propósitos o deseos son ordenes que se tienen que cumplir si o tambien, y la realidad es muy diferente, porque el resultado de nuestras perpectivas propósitos o deseos, que esperamos en el tiempo, puede que sean diferentes a como nosotros los hemos imaginado o concebido, "el hombre propone, y Dios dispone", eso es lo que dice el refrán, y tiene mucha lógica.
Conocí a una joven que estuvo mucho tiempo esperando porque un conocido le pidiera ser su pareja, ella estaba segura de que antes o después iba a ser así porque decía que se lo notaba en su mirada, y no le importaba esperar porque despues la recompensa merecía la pena, y cuando él se casó el mundo se le vino abajo, y cayó en picado en una depresión que terminó en el psiquiátrico.
A veces esperamos que acontezca algo que a nosotros nos conviene y estamos esperando por ello, y el tiempo pasa y pasa y no da acontecido, después terminamos fustrados y desilusionados.
Uno de los casos muy comunes es cuando enfermamos, la mayoría de las veces por la forma inadecuada de tratar a nuestro cuerpo y a nuestra alma, despues esperamos con impaciencia la rápida y total recuperación, y en muchos de los casos, sin cambiar nuestros patrones de conducta respecto a la forma de tratarnos, los procesos todos llevan su ritmo, y si nos impacientamos lo único que conseguiremos es retardar el proceso.
Nos úrge distinguir entre realidad y fantasía, y aprender a respetar la mecánica y procesos de la naturaleza, y nuestros deseos y perpectivas que cuente con su correspondiente margen de modificación, y de nó cumplimiento, de esta forma el resultado siempre lo aceptaremos sin que nos repercuta en nuestro estado de ánimo y nos arrastre a posibles fustraciones.
Es bueno y bonito esperar con ilusión un acontecimiento o cualquier otra cosa, pero dejando un márgen lo suficiente grande, por si no se cumple que podamos seguir con nuestra sonrisa luciendo en nuestro rostro, y nuestra alegría en nuestro corazón. Esto es todo por hoy, saludos.
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