Cuando el coche se deteriora y deja de funcionar, lo
llevamos al cementerio de coches y nos compramos otro, y la vida sigue, y
cuando el cuerpo humano se deteriora lo llevamos al cementerio de cuerpos
humanos, y solicitamos otro nuevo para seguir viviendo como humano.
En el fondo los dos ejemplos son similares, varían en la
forma y en los detalles.
Todo cuanto hemos explicado hasta este punto, constituye
la base para explicar la alegría, la tristeza, la bondad, la belleza o
cualquier otra virtud o capacidad de naturaleza física, psíquica o espiritual.
Todo es una conquista a través de una actividad
desarrollada en el tiempo y orientada hacia el bien propio y común, y promovida
por el deseo y necesidad de progreso personal y espiritual.
Todo lo hasta ahora expuesto como teoría de base para
explicar las diferencias humanas, según nuestra cultura y las creencias
populares religiosas resulta muy chocante y casi suena a disparate, pero según
mi pensar y mi sentir, y todo lo que he leído y observado, no se me ocurre otra
forma que soporte el análisis y se pueda encuadrar dentro del marco de lo mas o
menos razonable y coherente con las leyes naturales.
Voy a poner algún que otro ejemplo de apoyo a lo expuesto.
Si yo decido estudiar medicina, cirugía, empresariales,
electrónica, biología, o cualquier otra carrera o profesión, si solo asisto un
solo día a clase apenas me voy a enterar de nada, si quiero llegar a ser un
buen futbolista y solo voy una vez a teórica y práctica, no me enteraré ni de
las reglas del juego, y así sucesivamente ocurre con casi todo, cualquier método de aprendizaje se desarrolla
mediante un proceso, y dependiendo de la dimensión y envergadura de lo que
hemos decidido estudiar, el proceso será mas largo o mas corto, pero repito que
en una sola clase no se puede aprender todo un curso de estudios.
Si nos enamoramos y solo permanecemos un día al lado de
nuestra amada-o, no nos vale para casi nada, no nos enteramos de qué va, si
tenemos un hijo y solo permanecemos un día junto a él, nunca aprenderemos a ser
padres, seguiremos sin enterarnos de nada, y estas son las realidades que yo
percibo y contemplo en el escenario de la Vida y las uso como patrón y base para poder
orientarme y comprender el resto de realidades.
A mi corto entender valoro que el proceso de aprendizaje
mas largo y difícil, es el de aprender a vivir la vida en felicidad y armonía,
y considero que es lo mas difícil porque hasta la presente yo no lo he logrado
ni conozco a nadie que lo haya logrado, constituye la asignatura mas larga y
penosa, por eso no cabe en mi entender que solo se viva una sola vez en la
condición de humanos o personas, para llegar a ser un buen abogado se necesitan
muchas clases teóricas y prácticas.
Para nuestro Ser cada vida humana constituye una lección
con su teórica y su práctica, y para que el Ser se haga eficiente y práctico en
vivir en todos los escenarios que la
Vida ofrece, necesita muchas lecciones y mucho tiempo.
La alegría autentica se confunde con otras manifestaciones
que aunque guarden relación, son cosas diferentes, como puede ser estar contento,
la euforia, la vivencia de momentos placenteros, la risa que nos produce
aquello que nos hizo gracia, el “si quiero” de la persona que estamos
interesados, me tocó la lotería, me salió bien aquel proyecto, etc.
Vamos a intentar aclarar el porqué estas manifestaciones
producen reacciones alegres pero no podemos definirlas como la auténtica
alegría.
Tanto la alegría como cualquier otra virtud o capacidad no
se obtiene o conquista de golpe, sino que todo es gradual. Tanto en intensidad
como en calidad, cada una de las personas poseemos un nivel diferente al resto,
que guarda relación con nuestro nivel de progreso en todos los sentidos.
En las primeras etapas de vidas humanas, por falta de
conocimiento se cometieron muchos errores de todo tipo, y las consecuencias de
esos errores constituyen las dificultades y la causa y origen de los
desórdenes, inestabilidades, padecimientos y sufrimientos de todo tipo.
Cuando sufrimos y padecemos por algo, como nos duele
despertamos y ponemos atención y averiguamos el porqué y la causa por la que
estamos en esa situación, y cuando se conoce la causa se rectifica en el actuar
y nos libramos de esa situación o condición, y así sucesivamente nos vamos
librando de lastre y cada vez nos sentimos mas aliviados y ligeros.
Es obvio que cualquier tipo de padecimiento o sufrimiento
ahuyenta cualquier posibilidad de alegría, por eso en este mundo es muy difícil
encontrar a una persona que esté siempre alegre, hay un dicho que dice: “dos
días felices, rara vez son hermanos”, siempre hay situaciones y circunstancias
que por su dureza y nivel de dificultad producen tristeza, desilusión etc., y
en ese momento no hay alegría porque son energías de naturaleza opuesta y se
anulan la una a la otra.
Cabe decir que una situación o evento doloroso lo será
menos para una persona alegre y optimista que otra triste y pesimista, la
persona cuando es poseedora de un gran conocimiento, capacidades, virtudes,
etc., comprende el porqué y la naturaleza de cualquier cosa, caso, evento,
circunstancia, etc., y la comprensión y conocimiento del porqué, le ayuda a
aceptarla y amarla porque aprecia el cumplimiento de la ley de causa y efecto o
compensación y equilibrio.
Y la aceptación y el amor no es incompatible con la
alegría, ni la ahuyenta, si no comprendemos y aceptamos algo que está en
nuestra vida, que nos disgusta y nos produce malestar, desarmonía, angustia
etc., ahuyenta los estados de alegría y felicidad.
Durante mi vida laboral tuve oportunidad de presenciar
muchos casos y ejemplos de los que aprendí mucho.
Dentro de mi sector de trabajo, había una familia a la que
visitaba siempre que se le averiaba el teléfono, la familia la componían siete
personas, los padres, el abuelo y cuatro hijos, de los cuatro hijos tres de
ellos tenían minusvalía, uno tenía su cuerpo muy deformado y apenas si podía
caminar ni hablar, pero despacio y torpemente estaba todo el día caminando
vendiendo cupones de la once, y lo que era sorprendente es que era una persona
muy alegre y siempre tenia una sonrisa y buen carácter para todo el que
encontraba en su caminar,(se aceptaba a sí mismo y su situación).
Otros dos padecían el Síndrome de Down, (mongolismo) y se
ocupaban de un kiosco, y el otro era un chico normal.
Me llamó la atención el hecho de que siempre que visitaba
a la familia me recibían los padres y estaban alegres y muy contentos, uno de
los días les felicité y les pregunté que no acababa de entender el que
estuvieran siempre tan alegres y contentos con las tareas y sacrificios que
conlleva el funcionar de una familia con tres minusválidos, y me contestaron
que sus hijos eran una bendición de Dios, que tenían minusvalías físicas y
psíquicas pero con un gran corazón que les permitía ser receptores y emisores
de mucho cariño y amor, y que todas las labores y tareas del diario vivir, era
una oportunidad que la vida les brindaba de hacer manifiesto dicho cariño y
amor a través de la actividad, y ello les permitía sentirse dichosos, alegres,
contentos, etc.
Estas personas aceptaban y amaban a su familia tal cual
era, y de lo que tenían hacían el mayor bien posible sin poner límites al
sacrificio necesario para el funcionar diario, y sobre todo lo hacían con
alegría y contento.
La alegría y el contento parecen dos formas de expresar y
manifestar un mismo sentimiento o estado anímico, pero si analizamos en
profundidad ambos conceptos, llegaremos a la conclusión de que, aunque en
ocasiones van de la mano, en la realidad son cosas diferentes, y para aclararlo
un poco mejor vamos a dividir la alegría en dos secciones, la auténtica y la
condicionada.
La alegría auténtica es clara evidencia de que el Ser
(alma y espíritu) que conduce y se manifiesta a través de esa persona, es un
Ser maduro y evolucionado, y ello le permite comprender y aceptar todas las
circunstancias a las que esa persona tiene que hacer frente en su diario vivir,
y aquellas que no comprende, a nivel instintivo recibe un sentimiento de
confirmación de que todo cuanto acontece es como consecuencia de algo
contemplado dentro de las leyes naturales.
En nuestro Ser se encuentra acumulada toda la experiencia
e información de todas nuestras vidas anteriores, y ello le hace fuerte,
seguro, estable y posee una gran capacidad para hacer frente a cualquier nivel
de dificultad que se haga presente en su diario vivir.
Cuando nuestra personalidad todavía no esta desarrollada,
no tenemos la capacidad de expresar y transmitir lo que a nivel de conocimiento
interno poseemos, pero todos hemos presenciado o oído de niños o jóvenes que en
su actuar parecían personas adultas, y a veces aún mas que eso, hay un dicho
popular que dice, “ese niño parece que tiene un viejo dentro”.
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