En
la vida espiritual no hay que preocuparse por el tiempo. Si ustedes
establecen plazos para obtener tal resultado interior, para conseguir
tal victoria sobre uno de sus defectos, solo lograrán crisparse, y su
desarrollo no se realizará armoniosamente.
Deben
trabajar en perfeccionarse sin fijarse plazo alguno, a sabiendas de que
tienen ante ustedes la eternidad y de que un día u otro lograrán
alcanzar esa perfección que desean. Solo deben detenerse en la belleza
del trabajo que han emprendido diciendo: «Puesto que es tan bello, no me
preocupo por saber si necesito siglos o milenios para lograrlo:
trabajo, es todo».
Omraam Mikhaël Aïvanhov
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