miércoles, 30 de noviembre de 2022

TODO FUNCIONA POR RESONANCIA (Por Javier Lopez)

 

Todo funciona por resonancia. O la hay o no la hay. O existe o no existe. O se da o no se da. Cuando la resonancia se fuerza, se nota. No hay fluidez, sino obligaciones, contratos (conscientes o inconscientes) y miedo. Mucho miedo.
Si no hay resonancia, no la hay. Y no pasa nada. Mejor reconocerlo y decir: “Vale, pues no la hay. Puede ocurrir. Tal vez esto ya no dé más de sí”. El verdadero drama es prolongar resonancias inexistentes. El compromiso. El “para siempre” porque sí y nada más. Eso no es libertad. No es amor (ni nada que se le parezca). Es cárcel. Y hay que verlo, ponerle punto final. Para que el tema no se enquiste.
Vivimos en el mundo del “que parezca que”. De los contratos. De las apariencias. Actuamos desde la mente, no desde el corazón. Y luego, le plantamos la etiqueta de “amor”. Por eso no funciona. ¿Amor para siempre? Sí, en tu mente. En tus creencias inconscientes. El amor solo es para siempre si se da la libertad de no serlo. De vivir el ahora. De amar de verdad, no con contratos en la mano. Y no te digo que no firmes contratos, sino que el contrato puede romperse. Quedarse en papel mojado. Ya sé que no es idílico ni romántico. Pero reconocerlo conlleva libertad. Y la libertad refuerza el amor, no lo enjaula. De hecho, amor es sinónimo de libertad. Sin obligaciones en cuestión de sentimientos. Te amo ahora. No sé dentro de 5 años, de 10 o de 15. ¿Observas el miedo aparecer?... Ahí está el contrato, y el miedo. El sentimiento encarcelado y carente de vida. La ausencia de libertad y verdadero amor. Toma conciencia de ello. 💙
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Javier López Alhambra

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