sábado, 20 de mayo de 2023

10 CLAVES PARA APRENDER A QUERERSE 1ª Parte (Por Emma Fernandez)

  1 – Apreciar nuestras cualidades positivas
No basta con saber que tenemos cualidades positivas, es necesario que las repasemos y que las apreciemos de manera regular. ¿Acaso el ego, esa voz interior que nunca deja de “hablarnos”, no nos recuerda una y otra vez cada uno de nuestros defectos, cada uno de los errores que cometemos? Bueno, entonces debemos copiar esa estrategia pero para reemplazar las habituales críticas y reproches por pensamientos positivos acerca de nosotros y de nuestros aciertos. Una buena idea es hacer una lista por escrito de todos esos aspectos positivos por los que merecemos nuestro reconocimiento y repasarla cada día. Incluso si no la llevamos con nosotros seguramente recordaremos muchas de esas cualidades y podremos apreciarlas en esos inevitables momentos de espera mientras hacemos un trámite, cuando viajamos, etc.
2 – Celebrar cada acierto
Es una buena idea recompensarnos a nosotros mismos para cada pequeño logro. No hay peligro aquí de “malcriarnos”. El verdadero amor nunca hace daño. Es al revés, son las interminables críticas de nuestro ego, que nunca se mostrará conforme con quiénes somos o con lo que hacemos, las que nos causan dolor y afectan nuestro estado de ánimo. Cualquier gesto positivo puede ser una adecuada gratificación luego de terminar una tarea o alcanzar alguna meta, por sencilla que sea.
3 – Afirmaciones positivas
Las afirmaciones positivas son frases breves y sencillas que describen una situación tal como queremos que se haga realidad en nuestras vidas.
En todo proceso de creación, el primer paso es la formulación de una idea. Esto es cierto tanto para la creación artística más elaborada como para la fabricación de un objeto cualquiera. Y vale también para llevar a cabo los importantes cambios que necesitamos hacer en nuestro sistema de creencias.
Una afirmación positiva muy simple y muy apropiada para mejorar la autoestima es “Me amo y me acepto tal como soy”.
Para que sean efectivas, las afirmaciones deben repetirse todas las veces que sea necesario hasta que nuestra mente las acepte como ciertas. Podemos repetirlas mentalmente, en voz alta o por escrito.
La idea detrás de esta técnica es que nuestra mente puede ser condicionada a través de la repetición de las afirmaciones. Este mecanismo no debería sorprendernos ya que, por ejemplo, la publicidad funciona de la misma manera: nos repite el mismo mensaje una y otra vez hasta que terminamos aceptándolo de manera inconsciente.
4 – Consultar con un terapeuta
Consultar con un terapeuta es una buena idea, sobre todo cuando el tiempo pasa y seguimos tratando de resolver los mismos problemas de siempre. La mirada de otra persona puede aportarnos una nueva perspectiva acerca de lo que nos pasa, y un profesional dispone de las herramientas adecuadas para ayudarnos a encontrar las soluciones que estamos buscando.
5 – Hacer lo que nos gusta
Siempre es agradable dedicar tiempo a hacer lo que nos gusta, ya sea que se trate de un simple pasatiempo o de nuestra auténtica vocación. En todos los ámbitos (la familia, el trabajo, la sociedad) existen expectativas acerca de lo que tenemos que hacer, todos tenemos responsabilidades que no podemos desatender. Pero también podemos encontrar la manera de respetar nuestros deseos y gustos personales sin desatender esas obligaciones. Y en la medida que vayamos dedicando tiempo y energía a desarrollar nuestra vocación, el Universo nos sorprenderá facilitándonos todos los recursos necesarios para que podamos desarrollar nuestro potencial o encontrar nuestra verdadera misión. Y normalmente esto es cierto cualquiera sea nuestra edad y condición. Este blog, por ejemplo, comenzó como un simple pasatiempo, sin embargo se convirtió en una actividad muy importante tanto para mi desarrollo personal como para mi trabajo como terapeuta.
6 – Meditar
Aunque la meditación no parezca tener una relación directa con la autoestima, la menciono aquí porque su práctica favorece, más que ninguna otra técnica, nuestro proceso de evolución espiritual.
La meditación nos devuelve la conexión con el momento presente y suspende ese incesante diálogo interno que ocupa siempre nuestra atención.
A través de la meditación creamos las condiciones para que puedan producirse cambios naturales y positivos en nuestra mente, al interrumpir transitoriamente la identificación con nuestro ego.
Hay muchísima información disponible en Internet acerca de diferentes técnicas de meditación. Basta con elegir alguna que nos resulte agradable de practicar. En lo personal evito aquellas que me causan cualquier tipo de incomodidad, para que no me representen una carga o esfuerzo, sino que sean un esperado momento de bienestar y relajación.
Para quien no tenga ninguna experiencia tal vez sea una buena idea simplemente sentarse o recostarse, con los ojos cerrados, durante veinte minutos, y respirar lentamente, concentrándose exclusivamente en las sensaciones producidas por el aire, especialmente en la nariz, al inspirar y espirar. La idea es interrumpir la permanente y desgastante corriente de nuestros pensamientos, y conectarnos de manera consciente con el momento presente.
7 – Expresar gratitud

No hay comentarios:

Publicar un comentario