En
estas épocas, el ego aprovecha la sensibilidad del corazón para
arrastrarte hacia el pasado o hacia el futuro. ¡Ten mucho cuidado amada
alma! Te traerá recuerdos de los que ya no están, o anticipará las
fiestas y el año que viene para estresarte y angustiarte. ¡Sé fuerte y
no lo permitas! En estas fiestas debe reinar la paz no sólo en la
familia, sino también en la mente. ¿Qué tipo de fiesta provoca
preocupación y stress? Relájate. No pienses en
navidad; no pienses en año nuevo. Organiza lo que necesites y luego
olvídate del asunto. Dedica sólo un par de horas para las preparaciones y
luego sigue disfrutando este maravilloso instante. No permitas que los
corrosivos pensamientos invadan la quietud de tu alma, porque incluso
algo bello puede convertirse en amargura si piensas constantemente en
ello. Por tal motivo: no guardes cosas en tu cabeza. La mente siempre
debe estar vacía, tanto de pasado como de futuro. Esta es la práctica
espiritual más poderosa que existe. Sólo de esta forma puedes sostener
el contacto con tu verdadero Ser y no subirte al descarrilado tren de
los pensamientos y emociones humanas.
Si
te es útil, puedes hacer una lista con todo aquello que necesites
organizar e ir tachando lo que ya esté resuelto. Lee la lista dos veces
por día y luego respira el maravilloso aire de Dios, cargado de
bienaventuranza y amor. Si prevalece la paz interior en ti, serás un
imán de bendiciones para todos aquellos que han olvidado que este
momento es lo único que existe.
Fernán Makaroff
No hay comentarios:
Publicar un comentario