viernes, 13 de marzo de 2026

LEY DE POLARIDAD (Por Moksha Kronos)

 

Todos necesitamos ser comprendidos, tolerados y perdonados muchas veces. “El que esté sin pecado, arroje la primera piedra”
Vivimos en una sociedad de competencia y el instinto nos lleva a reaccionar en forma agresiva. El “Ojo por ojo y diente por diente” es una conducta alienante, pues nos obliga a vivir constantemente en actitud de ataque – defensa y, si alguien no detiene esta guerra, al final, todos terminaremos, como mínimo, ciegos y desdentados. Y, si tenemos en cuenta que la gente gasta el 70% de su energía física y mental en defenderse de sus propios temores, complejos, culpas y frustraciones. ¿Qué energía le puede quedar para avanzar en el proyecto de su propio desarrollo?
Necesitamos comprender, tolerar y perdonar, no sólo por razones religiosas o humanitarias, sino para sobrevivir en una sociedad conflictiva; pero resulta difícil comprender y perdonar a los demás si antes no aprendemos a comprendernos y a perdonarnos a nosotros mismos; es decir, a aceptar nuestros límites, nuestros
defectos, nuestros fracasos, nuestras frustraciones, como parte natural de la vida; sólo entonces comprenderemos que los demás también tienen sus límites y su derecho a equivocarse, a veces en contra de nosotros. Si no eres capaz de perdonar, tienes un problema grave contigo mismo.
Los seres humanos tendemos a ser justicieros. Ignoramos que la comprensión, la tolerancia y el perdón son valores superiores a la justicia.
La justicia es sólo una ley natural, mientras que, el perdón es una ley superior.
Tenemos que aceptar que, el otro, es una persona de carne y hueso, el cual, por circunstancias de la vida es distinto y ponernos en sus zapatos para poder comprenderle.
Todos tenemos un poco de la verdad y es esa verdad la que podemos compartir.
El hecho de perdonar indica que eres capaz de dominar los instintos primitivos, como son: La ira, el odio, la venganza y el resentimiento pero, aún queda un buen trecho por andar. Es necesario llegar un poco más lejos y ser capaz de amar.
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
Según la Ley de Correspondencia, cada uno recibe lo que da; de modo que: “No juzgues y no serás juzgado. No condenes y no serás condenado. Perdona y serás perdonado”.
Cuando alguien nos hiera o traicione, podemos pensar en lo mal que se sentirá, porque al traicionarnos, se traiciona a sí mismo.
Los acontecimientos externos nos hieren en la medida en que nuestra autoestima es baja. Nos sentimos amenazados por los demás por la simple razón de que son distintos. En este caso, el problema no son ellos; el problema es nuestra estrechez mental. Si tú autoestima está alta, nadie puede herirte.
El hecho de ser comprensivo, tolerante y perdonador, no significa ser complaciente. La mentira y la injusticia son males y, por tanto, deben ser combatidos en forma radical; pero las personas que actúan en su nombre, están equivocadas y merecen el perdón.
Hoy, es tan importante y necesario el perdón para la salud mental que cada día se multiplican los libros y los talleres sobre este tema.
Conclusión: Necesitamos comprender que cada persona es un mundo, con un esquema mental propio y con una forma particular de reaccionar; de modo que, no intentes cambiar su rumbo, sólo ofrécele tu respeto y tu perdón.
Dicen que el perdón es propio de Dios y de los santos, en realidad es sólo una conducta de personas inteligentes.
En la toma de decisiones se enseña un método en el que aparecen distintas posiciones polarizadas.
1. YO gano y TÚ pierdes.
Esta posición se basa en el abuso de poder. El más fuerte o astuto se impone por la fuerza. Esta actitud genera resentimiento y es una invitación al desquite, por lo cual es causa de futuros conflictos. Recuerda que no hay amigo pequeño ni enemigo pequeño.
2. La posición YO pierdo y TÚ ganas.
Yo pierdo por la única razón de que soy más débil. Toda persona avasallada interioriza la defensa a través del resentimiento y espera el momento del desquite.
3. NADIE pierde, TODOS ganan.
Esta es la forma de resolver definitivamente las diferencias.
Cada persona debe ser fiel a sus ideas, pero no puede ser radical; debe estar abierta al diálogo... para encontrar algún punto de coincidencia que permita convivir a todos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario