Buenos días
público, hoy voy a continuar con el tema de la más grande y completa de las
escuelas, la que Dios ha creado para que sus hijos los Seres espirituales,
cuenten con todo lo necesario para instruirse en la ciencia de la vida, y esta
realidad alcanza el infinito, puesto que la Creación es ilimitada, y en toda
Ella está presente el orden, la armonía y toda posibilidad y forma de
perfectibilidad, y naturalmente que todas estas maravillas no son producto de la
casualidad, sino de una actividad amorosa e inteligente y sabiamente adaptada y
aplicada a cada caso, cosa, circunstancia y situación.
El concepto
Vida, al ser ilimitado no podemos llegar a comprender su ilimitada realidad,
porque todas nuestras capacidades son limitadas, y lo limitado no puede llegar
a conocer y comprender lo ilimitado, puesto que mas allá de los límites de
nuestras capacidades, siguen existiendo realidades que escapan a nuestra
percepción y conocimiento.
Y ahora voy
a poner un ejemplo, para facilitar la comprensión de lo que a continuación voy
a explicar, supongamos que estoy en un lugar a oscuras, y necesito saber lo que
hay y lo que no hay, lo que es y lo que no es, pero como no hay luz cojo una
linterna y dirijo su foco al lugar que quiero ver y conocer, y como el foco es
muy limitado solo veo lo que enfoco, y para ir conociendo todo lo que hay,
tengo que ir moviendo el foco de un lado a otro hasta encontrar lo que
necesito, hasta aquí es el ejemplo, y la realidad a la que nos vamos a referir,
es el mundo externo, interno, y nuestra atención, nuestra atención es como un
foco, que solo percibimos la información de lo que estamos enfocando, de
aquello en lo que en cada momento está dirigida, del resto no nos enteramos,
todo está donde está, pero si no le prestamos atención alguna, para nosotros es
como si no estuviera, por eso se dice que hay quien mirando no ve, y quien
oyendo no se entera, nuestros ojos son parecidos a un escáner, que solo es un
medio de información de formas y algo más, pero si nuestra atención está
dirigida en otra dirección, no nos enteramos de nada, y con el oído ocurre lo
mismo, sin atención nuestros sentidos no son útiles, no valen para nada, es
igual que cuando estábamos en aquel lugar a oscuras, sin el foco de la linterna
no nos enterábamos de nada, y precisamente el mantener la atención en lo que
realmente nos interesa es lo difícil, porque la están reclamando de continuo
desde todas direcciones, y como
espiritualmente aún somos infantiles, nos enseñan el caramelo, o algo con forma
de caramelo, y allá va nuestra atención, y nosotros detrás, y la mayoría de las
veces resulta que el caramelo era de pega, era el reclamo para que prestáramos
atención a algo que le interesaba al que nos enseñó el dichoso caramelo, y
nosotros nos comportemos como la marioneta que nos movimos según la voluntad e
intereses de otro. Por hoy lo dejo, continuaremos hablando de la atención y
voluntad, saludos.