jueves, 30 de abril de 2026
CUANDO LAS COSAS NO SALEN BIEN (Por Fernando Alderto Cartofiel)
SOBRE LOS AÑOS (Por A tu Lado Nada Duele)
SOBRE LA TRISTEZA (Por Asher Ibraim)
DESCUBRIENDO LAS PUERTAS A NUESTRAS VIDAS PASADAS (Por Leon Wenborne)
Qué importancia le damos a aquellas experiencias en nuestra vida cotidiana que nos son difíciles de explicar?
Muchas veces en nuestra vida nos suceden situaciones extrañas, que nos
sorprenden, inquietan y nos resultan difíciles de interpretar. Puede
tratarse de un sueño, una sensación o incluso un estremecimiento. Lo
cierto es que una persona, un lugar o una situación determinada, a veces
nos provoca ese algo tan "especial" que nos es difícil de explicar. Así
como hay situaciones objetivas, para las que siempre va a haber una
respuesta, existen también aquéllas cuya trama tiene que ver con lo
sutil y que tienen esa fuerza y ese misterio de lo inexplicable.
¿Tenemos indicios de nuestras vidas pasadas en nuestra existencia actual?
Los tenemos frecuentemente, aunque muchas veces no les damos la
importancia que merecen, porque para que adquieran dicha trascendencia
debemos apartarnos del pensamiento racional y entrar en el terreno de lo
sutil. Entonces debemos prestar atención a impresiones, sensaciones y
situaciones que nos son muy difíciles de definir y comprender, porque
tiene que ver con lo inexplicable.
¿Dónde podemos encontrar esas huellas de nuestro pasado?
En nuestra vida cotidiana, pues estos rastros forman parte de ella y
se confunden con los incidentes y situaciones que colman nuestro pasado.
Ellos son: los flashbacks, los deja vu, los sueños, los juegos
infantiles y las prácticas que nos conducen a estados alterados de
conciencia como meditación, yoga y reiki.
Son visiones espontáneas
o recuerdos de una vida pasada gatillados por determinada persona,
circunstancia o lugar. Esta situación puntual ocurre cuando alguien,
algo o determinado lugar que probablemente visitamos por primera vez,
irrumpe imprevistamente en nosotros, desencadenando imágenes
aparentemente desconocidas, relacionadas con nuestras Vidas Pasadas.
Cuántas veces al atravesar determinada situación, experimentamos la
sensación de haber vivido dicha escena antes? Tal vez nos resulte muy
difícil explicar el cómo o el porqué, pero es como si viéramos una misma
película por segunda vez.
Muchas veces esta sensación tiene que
ver con nuestra propia compulsión a la repetición de distintas
actitudes. Otras veces, como ocurre en los deja vu, está relacionada con
recuerdos ignorados de nuestras Vidas Pasadas que vuelven a nosotros al
atravesar situaciones similares en nuestra existencia actual.
Los sueños relacionados con nuestras Vidas Pasadas tienen características muy definidas.
Existen aquéllos que aparecen en nuestra infancia o en la adolescencia temprana y en los cuales podemos observar lo siguiente:
Se repiten frecuentemente una y otra vez, a partir de nuestros
primeros años de vida, en general, asociados a situaciones especiales,
(fiebre, miedo, angustia, etc).
Casi todos presentan las mismas
características: personas, situaciones y lugares en las que los sueños
se desarrollan, con muy ligeras variantes entre sí.
La acción se desarrolla en una época anterior, con lugares y personajes aparentemente desconocidos por nosotros.
Tienen una intensidad tan vívida, que los hace sobresalir de los otros sueños que tenemos habitualmente.
También hay otra clase de sueños que son aquellos provocados por los
flashbacks, deja vu y prácticas que nos conducen a estados alterados de
conciencia, incluyendo las regresiones a Vidas Pasadas. Luego de dichos
episodios, muchas veces soñamos, con situaciones ligadas a ellos
evocando lugares, situaciones y personas que habíamos visto en dicha
oportunidad.
Los recuerdos de las Vidas Pasadas están presentes
en la memoria infantil. Ellos se manifiestan en los sueños, y también a
través de las principales formas de expresión del niño: el dibujo y el
juego.
A través del juego el niño elabora no sólo situaciones
presentes sino también situaciones pertenecientes a su pasado que
afloran en esos primeros años. Cuando se realiza una regresión a Vidas
Pasadas es muy frecuente observar que muchas de las situaciones más
traumáticas revividas durante las mismas, coinciden con las
representaciones de esos juegos infantiles sobretodo aquellos que son
repetidos una y otra vez durante la niñez.
En pocas palabras:
Así como podemos evocar nuestras Vidas Pasadas a través de la Terapia
de Regresión, si prestamos atención y observamos en forma sutil,
desprendiéndonos de todo pensamiento racional, observaremos que en
nuestra vida cotidiana también podemos encontrar rastros de quienes
fuimos en nuestras existencias pasadas.
ANCLAJES EMOCIONALES (Por Juan Carlos Cofrades)
Muy
buenas Almas, escribo hoy algo muy interesante sobre temas de
emociones, en este caso hablaremos de los "Anclajes Emocionales" estoy
convencido que os va a interesar mucho, pero como siempre para cualquier
duda podéis visitar mi web; www.juancarloscofrades.com , donde encontrareis una zona de consultas..
Inconscientemente, a menudo estamos expuestos a anclajes, por ejemplo,
podemos escuchar una canción y tener un estado emocional determinado
porque esa música nos recuerda a alguien o alguna situación. Al escuchar
esas notas, nuestras emociones retornan al estado en el que estaban
cuando oímos esa canción.
También al oler un perfume o aroma
podemos recordar algo del pasado y entrar en el mismo estado emocional
que tuvimos. Si por ejemplo, una situación negativa tuvo un olor en
concreto, si luego volvemos a oler el mismo aroma en otro sitio
agradable, sentiremos malestar porque ya tendríamos el anclaje anterior y
ese olor estará vinculado a negatividad.
“Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces.”
-Marco Valerio MArcial-
Podemos crear anclajes para tener buenos estados emocionales. Para ello sigamos los dos puntos siguientes:
1. ¿Que estado emocional debemos tener?
El primer paso sería identificar el estado emocional en el que queremos
estar cuando se lleve a cabo la técnica del anclaje. Lo más demandado
es volver a estar en un estado de tranquilidad, bienestar y paz, o bien
obtener un estado de alegría y euforia. Solemos desear pasar de un
estado negativo a otro positivo.
Mujer pensando y practicando la técnica del anclaje
Es importante que nos centremos en lo que realmente deseamos obtener, y
no en lo que no queremos. Por ejemplo, sería un error pensar “no quiero
estar nervioso”, ya que el cerebro no identifica la negación y se queda
con la palabra nervioso.
Si nos ponemos a pensar “no quiero ver
un gato amarillo”, seguramente la mente creará en la imaginación a ese
gato amarillo. Por ello, dejemos las negaciones de lado y centrémonos en
lo que sí deseamos. Cambiar la negación “no quiero estar nervioso” por
la afirmación “quiero estar tranquilo”.
Por ejemplo, vamos a
crear un anclaje para relajarnos y poder dormir bien por las noches. Una
vez tenemos claro que queremos crear un estado de relajación pasamos al
siguiente punto.
2. Identifica cuándo tuviste ese estado que deseas
El siguiente paso sería pensar en alguna situación de nuestras vidas
donde hayamos tenido ese estado emocional que deseamos obtener. Por
ejemplo, queremos relajarnos para dormir por la noche. Hay que detectar
algún día del pasado donde hayamos estado muy relajados e imaginar esa
situación lo más detallada posible.
A la vez que imaginamos ese
día relajante, hay que poner la mano en el pecho, así la mente asocia
ese movimiento de poner la mano en el pecho con la situación que vas a
imaginar. Cuantos más detalles se pongan en la imaginación y más veces
se repita el ejercicio, mejor funcionará.
Un ejemplo de anclaje
Mujer meditando y practicando la técnica del anclaje
Mientras me llevo la mano al pecho, cierro los ojos e imagino un
domingo por la mañana que me levanté para ir a la playa, el día anterior
me había acostado tarde. Llegué a la playa y en cuanto me tumbé en la
toalla con el bikini y una gorra de color beige me quedé relajadísima,
con mucho sueño, oía el ruido de las olas del mar, sentía el sol en mi
piel.
El gesto no tiene porqué ser ponerse la mano en el pecho,
se puede elegir la que más guste, como apretarse un dedo, cogerse la
muñeca, enlazar los dedos, apretarse la oreja, etc… Cuantos más detalles
se recuerden de aquel día, mejor funcionará. Si puede ser, incluso hay
que imaginar los colores del cielo, de la ropa, accesorios, sensaciones,
olores, etc..
Una vez ese día ha sido imaginado con todo tipo de
detalles, con los ojos cerrados y la mano en el pecho, la mente ya
tiene asociado ese movimiento de la mano en el pecho con aquel día
relajante de playa.
Así, una noche que estuviéramos nerviosos y
no pudiéramos dormir, cuando nos llevemos la mano al pecho,
automáticamente volveremos a revivir aquel día relajante de playa y el
estado de relax volverá a nuestro cuerpo.
La técnica del anclaje necesita práctica
Hay que practicar mucho con la imaginación y repetir a menudo el
anclaje. Cuanto más se repita, más automático se volverá el hecho de
llevar la mano al pecho y sentir relajación. El poder de la mente es
inmenso y con práctica podemos dominar nuestras emociones.
“Los recuerdos comunes son a veces los más pacificadores.”
-Marcel Proust-
Los actores están muy acostumbrados a cambiar de un estado emocional a
otro en cuestión de minutos. Dominan muy bien sus emociones, muchos
llevan a cabo la técnica del anclaje sin darse cuenta, por ejemplo se
cambian de ropa para hacer una función y esa ropa ya les cambia las
emociones porque asocian esa ropa al ensayo que tuvieron, la mente
recuerda que con esa ropa tenían una forma de ser determinada.
Si
alguna vez tuviste una buenísima experiencia con alguna ropa en
concreto, la próxima vez que te tengas que enfrentarte a algo que te
crea temor, si te pones esa misma ropa te aportará una dosis de
seguridad. Que funcione en mayor o menor medida, dependerá de la
práctica y situación.
La técnica del anclaje no hace milagros, pero estoy seguro que puede ayudaros a descubrir y superar momentos muy complicados.
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YO TENGO LA RAZÓN 2ª Parte (Por José Miranda)
Viene de la 1ª Parte. Esta creencia popular que casi todos poseemos de que somos los mejores, y que los demás corresponden a lo inferior, en parte tiene su causa y origen en las formas de crianza, porque cuando somos muy pequeños lo que nuestros padres y algunos otros familiares nos dicen (y en especial nuestra madre) es muy importante, es el material con el que vamos construyendo nuestros conceptos de verdad, nuestra personalidad, y que haremos uso de ella para desenvolvernos en nuestra vida.
Son innumerables las veces que le hemos dicho o hemos oído decirle los padres a sus hijos: Eres el mejor de todos, eres el más guapo, eres el más inteligente, el más listo, eres mi vida, el que mejor hace esto o aquello, etc.
Cuando somos pequeños y no contamos aún con el desarrollo de nuestras capacidades de raciocinio y conceptuales, lo que nos dicen nuestros padres es la mejor de las verdades, y creamos esa imagen de que somos mejores que todos los demás, nos lo ha dicho nuestra madre, o nuestro padre, y mis padres es en lo que más confío, los que nunca me engañarían, y este puede ser uno de los principios de creación del grande y perturbador error que aqueja a parte de nuestra sociedad.
Sería muy diferente que en vez de decirle que es el mejor de todos, le dijéramos que es muy bueno, que lo hace muy bien. En vez de eres el más listo e inteligente, eres muy listo e inteligente, aunque parezca que viene a ser la misma cosa no es cierto, porque no estamos comparándolo con nadie, no estamos rebajando a otros para enaltecer o adular a nuestro hijo y creándole esa imagen de superior.
Uno de los mayores errores que cometemos en muchas ocasiones, es que para expresar y resaltar las virtudes o capacidades de alguien, lo hacemos rebajando a niveles inferiores al resto de personas, y este actuar es producto de nuestra ignorancia y apasionamiento, porque los estamos menospreciando o haciéndolo de menos, para intentar que nuestro hijo se sienta bien, y que cuando pase un tiempo y pueda usar sus propios razonamientos, se dará cuenta de que le hemos mentido, lo hemos confundido, hemos sembrado en él la semilla de egoísmo para que se sienta por encima de los demás.
Estos modelos erróneos de actuación tienen lugar a partir de la pasión de madre, padre, hermanos, novios en fase de conquista, esposos bien avenidos, y siempre que en algún tipo de relación pretendemos crear ambiente favorable para recibir algo a cambio, no abundan demasiado las personas que actúan por efecto del puro amor y a cambio de nada, en la mayoría de los casos existe una pretensión disimulada o oculta a favor del que exagera o adula.
Una vez más afirmamos que todas las personas son diferentes, porque cada una de ellas está en un nivel de progreso y capacitación diferente, y esta realidad la hace única y exclusiva, no tiene porque ser mejor ni peor que cualquier otra, simplemente es diferente, igual de importante, todo el que afirma que fulano o mengano es mejor o peor que aquel otro, no sabe lo que dice, solo Dios conoce la verdad en toda su amplitud. Y doy por terminado el tema de la razón, saludos.
miércoles, 29 de abril de 2026
FUERZAS INVISIBLES ESTÁN CUIDANDO DE TI (Por Myriam Gomez))
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CICLOS DE REENCARNACIÓN (Por Angeles Calatayud)
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