Buenos días
gentes, hoy vamos a continuar con el tema del miedo, empezando por decir que es
incompatible con cualquier forma o nivel de felicidad, en tanto estamos
padeciendo miedo por cualquier motivo o razón, no podemos disfrutar de la paz, armonía,
serenidad, relajación y otros sentimientos y estados productores de felicidad.
El miedo,
está muy relacionado con el instinto de conservación, y cada vez que
presentimos o suponemos la proximidad de una situación de inseguridad o
peligro, se activa y, o emprendemos la huída, o pasamos a situación defensiva,
cumple su función pero dentro del círculo correcto de aplicación, como todas
las cosas, fuera del lugar y situación para el cual existe es perjudicial, y
las personas de mente astuta, personalidad egoísta y corazón frio, utilizan el
miedo entre otras muchas cosas, como un medio de influir y dominar a las
personas de mente débil, pobres en conocimientos universales, de carácter
inseguro y inocente ingenuidad.
Los
principales motivos por el que el miedo se hace presente suelen ser hacia todo
lo que nos puede dañar, tanto física como mental y afectiva, al dolor, a la
enfermedad, al envejecimiento, y sobre todo a la “muerte”, en este caso más que
miedo es pánico lo que algunas personas sienten, y por supuesto repetimos una
vez más, que donde hay miedo y aún más pánico, no puede haber paz, armonía y
felicidad, son energías incompatibles y se anulan.
En la vida de toda persona el riesgo siempre está presente, forma parte de las asignaturas de la escuela de la vida, desde el primer intento de aprender a caminar, podemos hacernos daño, y hay que asumir el riesgo porque si no es así no aprenderemos, cada vez que intentamos hacer algo por primera vez, vamos a actuar sin el debido conocimiento y capacitación, el conocimiento y capacidades lo vamos adquiriendo en la medida que vamos actuando y conociendo la técnica y formas apropiadas, y siempre hay posibilidades de riesgo, el riesgo es uno de los maestros de la vida.
En la vida de toda persona el riesgo siempre está presente, forma parte de las asignaturas de la escuela de la vida, desde el primer intento de aprender a caminar, podemos hacernos daño, y hay que asumir el riesgo porque si no es así no aprenderemos, cada vez que intentamos hacer algo por primera vez, vamos a actuar sin el debido conocimiento y capacitación, el conocimiento y capacidades lo vamos adquiriendo en la medida que vamos actuando y conociendo la técnica y formas apropiadas, y siempre hay posibilidades de riesgo, el riesgo es uno de los maestros de la vida.
El dolor es
estrictamente necesario para muchos de los procesos de comunicación entre el
cuerpo, personalidad, alma, espíritu y alguna otra cosilla más, es el lenguaje
universal que informa al Ser cuando se producen, desde pequeñas anomalías hasta grandes daños, vigila constantemente todos los procesos de mantenimiento,
conservación, restauración, control de excesos, etc., y en cuanto surge alguna anomalía,
el dolor se hace sentir en la forma e intensidad, adecuada al nivel y
características de la anomalía o daño en cuestión, y no para fastidiar como
algunos creemos, sino para informar de que algo no va bien, y según lo dicho,
en vez de miedo deberíamos sentir agradecimiento por estar siempre pendiente y
vigilante de nuestra salud.
La
enfermedad y el dolor son distintas partes de la misma cosa, cumplen una función
de vigilancia, control, mantenimiento, etc., y la enfermedad en concreto, se
presenta cuando no hemos atendido a las indicaciones de las molestias y el
dolor, entonces el daño llega a un nivel de obligado cuido y atención, y es la
enfermedad quien te obliga a dejar las labores habituales y atender con
prioridad el daño o alteración que ha dado lugar a la manifestación de la
enfermedad, la enfermedad es un bien no reconocido, malinterpretado, mal
valorado, mal conceptuado, y en muchos casos mal atendido, para nada hay que
tenerle miedo, es nuestro más fiel aliado para la conservación de la vida.
El
envejecimiento es un proceso natural de las leyes biológicas, y sentir miedo
por tal cosa, es porque se nos ha colado un virus mental y nos ha hecho perder
el sentido y orientación de la realidad de las cosas, hay que pasarse el
antivirus mental, en YouTube hay información muy valiosa para tratar estos
casos, Jorge Handabaka en su ponencia de
“antivirus mental” y muchos otros, ofrece una valiosa ayuda para estos y otros
casos.
Y de la muerte
decimos otro tanto de lo mismo, es la hermana del nacimiento, es el proceso que
llegado su momento, nos auxiliará y atenderá en el proceso de separación entre
lo que somos nosotros como realidad psíquica, anímica y espiritual, y nuestro cuerpo físico, cuando nuestro
cuerpo se deteriora o funciona muy mal, la estancia y vivencia como persona se
hace muy difícil y dolorosa, productora de muchos padecimientos en variadas formas,
y es entonces cuando el Ángel Liberador, al que le llamamos, en tono
despreciativo y aterrador, “la maldita muerte”.
Resulta que nos ha acompañado desde el momento del nacimiento, posiblemente haya velado por nosotros porque teníamos que vivir hasta el momento en que ella tenía que actuar, y casi todos los humanos, siempre que nos referimos a ella lo hacemos con miedo y rechazo, forma parte de la Naturaleza y cumple una función tan digna como otra cualquiera, y merece nuestro reconocimiento y nuestro amor, ¡nada! de miedos, fobias y otros sentires por el estilo, hijos de la ignorancia y el egoísmo.
Resulta que nos ha acompañado desde el momento del nacimiento, posiblemente haya velado por nosotros porque teníamos que vivir hasta el momento en que ella tenía que actuar, y casi todos los humanos, siempre que nos referimos a ella lo hacemos con miedo y rechazo, forma parte de la Naturaleza y cumple una función tan digna como otra cualquiera, y merece nuestro reconocimiento y nuestro amor, ¡nada! de miedos, fobias y otros sentires por el estilo, hijos de la ignorancia y el egoísmo.
Y el resto
de motivos por lo que el miedo se hace presente, viene a ser otro tanto de lo
mismo, falta de claridad mental y de amor en el corazón para hacer valoraciones
objetivas y justas sobre el cumplimiento de cualquier proceso de la Mamá Naturaleza.
Y por hoy lo dejo, saludos.