domingo, 20 de noviembre de 2016

!TENGO MIEDO! (Por José Miranda)



Buenos días gentes, hoy vamos a continuar con el tema del miedo, empezando por decir que es incompatible con cualquier forma o nivel de felicidad, en tanto estamos padeciendo miedo por cualquier motivo o razón, no podemos disfrutar de la paz, armonía, serenidad, relajación y otros sentimientos y estados  productores de felicidad.
El miedo, está muy relacionado con el instinto de conservación, y cada vez que presentimos o suponemos la proximidad de una situación de inseguridad o peligro, se activa y, o emprendemos la huída, o pasamos a situación defensiva, cumple su función pero dentro del círculo correcto de aplicación, como todas las cosas, fuera del lugar y situación para el cual existe es perjudicial, y las personas de mente astuta, personalidad egoísta y corazón frio, utilizan el miedo entre otras muchas cosas, como un medio de influir y dominar a las personas de mente débil, pobres en conocimientos universales, de carácter inseguro y inocente ingenuidad.
Los principales motivos por el que el miedo se hace presente suelen ser hacia todo lo que nos puede dañar, tanto física como mental y afectiva, al dolor, a la enfermedad, al envejecimiento, y sobre todo a la “muerte”, en este caso más que miedo es pánico lo que algunas personas sienten, y por supuesto repetimos una vez más, que donde hay miedo y aún más pánico, no puede haber paz, armonía y felicidad, son energías incompatibles y se anulan. 
En la vida de toda persona el riesgo siempre está presente, forma parte de las asignaturas de la escuela de la vida, desde el primer intento de aprender a caminar, podemos hacernos daño, y hay que asumir el riesgo porque si no es así no aprenderemos, cada vez que intentamos hacer algo por primera vez, vamos a actuar sin el debido conocimiento y capacitación, el conocimiento y capacidades lo vamos adquiriendo en la medida que vamos actuando y conociendo la técnica y formas apropiadas, y siempre hay posibilidades de riesgo, el riesgo es uno de los maestros de la vida.
El dolor es estrictamente necesario para muchos de los procesos de comunicación entre el cuerpo, personalidad, alma, espíritu y alguna otra cosilla más, es el lenguaje universal que informa al Ser cuando se producen, desde pequeñas anomalías hasta grandes daños, vigila constantemente todos los procesos de mantenimiento, conservación, restauración, control de excesos, etc., y en cuanto surge alguna anomalía, el dolor se hace sentir en la forma e intensidad, adecuada al nivel y características de la anomalía o daño en cuestión, y no para fastidiar como algunos creemos, sino para informar de que algo no va bien, y según lo dicho, en vez de miedo deberíamos sentir agradecimiento por estar siempre pendiente y vigilante de nuestra salud.
La enfermedad y el dolor son distintas partes de la misma cosa, cumplen una función de vigilancia, control, mantenimiento, etc., y la enfermedad en concreto, se presenta cuando no hemos atendido a las indicaciones de las molestias y el dolor, entonces el daño llega a un nivel de obligado cuido y atención, y es la enfermedad quien te obliga a dejar las labores habituales y atender con prioridad el daño o alteración que ha dado lugar a la manifestación de la enfermedad, la enfermedad es un bien no reconocido, malinterpretado, mal valorado, mal conceptuado, y en muchos casos mal atendido, para nada hay que tenerle miedo, es nuestro más fiel aliado para la conservación de la vida.
El envejecimiento es un proceso natural de las leyes biológicas, y sentir miedo por tal cosa, es porque se nos ha colado un virus mental y nos ha hecho perder el sentido y orientación de la realidad de las cosas, hay que pasarse el antivirus mental, en YouTube hay información muy valiosa para tratar estos casos, Jorge Handabaka  en su ponencia de “antivirus mental” y muchos otros, ofrece una valiosa ayuda para estos y otros casos.
Y de la muerte decimos otro tanto de lo mismo, es la hermana del nacimiento, es el proceso que llegado su momento, nos auxiliará y atenderá en el proceso de separación entre lo que somos nosotros como realidad psíquica, anímica y espiritual, y nuestro cuerpo físico, cuando nuestro cuerpo se deteriora o funciona muy mal, la estancia y vivencia como persona se hace muy difícil y dolorosa, productora de muchos padecimientos en variadas formas, y es entonces cuando el Ángel Liberador, al que le llamamos, en tono despreciativo y aterrador, “la maldita muerte”. 
Resulta que nos ha acompañado desde el momento del nacimiento, posiblemente haya velado por nosotros porque teníamos que vivir hasta el momento en que ella tenía que actuar, y casi todos los humanos, siempre que nos referimos a ella lo hacemos con miedo y rechazo, forma parte de la Naturaleza y cumple una función tan digna como otra cualquiera, y merece nuestro reconocimiento y nuestro amor, ¡nada! de miedos, fobias y otros sentires por el estilo, hijos de la ignorancia y el egoísmo.
Y el resto de motivos por lo que el miedo se hace presente, viene a ser otro tanto de lo mismo, falta de claridad mental y de amor en el corazón para hacer valoraciones objetivas y justas sobre el cumplimiento de cualquier proceso de la Mamá Naturaleza. Y por hoy lo dejo, saludos.    

martes, 8 de noviembre de 2016

LA ACTIVIDAD-2 (Por José Miranda)



Hola gentes, ¿Qué tal van esas actividades?, vamos a continuar con el tema porque quedaron cuestiones muy importantes por tratar, porque dentro de todo lo que significa actividad, hay como dos secciones, una de ellas es automática, actúa por sí sola sin que medie la voluntad personal, corresponde a los mecanismos automáticos diseñados y creados por la Naturaleza, y la otra es la que corresponde a todas nuestras actuaciones de pensamiento sentimiento y obra, y es aquí donde debemos poner mucha atención, porque el pensamiento crea, el sentimiento también crea y por supuesto que la acción también, y toda creación produce unos efectos, unos resultados, unas consecuencias que dependiendo de su naturaleza, disfrutaremos o padeceremos, ayudaremos o perjudicaremos, etc.
Para toda persona es muy importante que cualquier tipo de actividad que realice, esté supervisada y controlada por la conciencia, porque cuando hemos actuado, las consecuencias son inevitables y no vale decir, “es que si me hubiese dado cuenta no lo hago” casi a todos nos ha ocurrido alguna vez, que después de alguna actuación hemos dicho, no sé en qué estaría pensando, lo hice sin apenas enterarme que lo hacía, pero ya está hecho. Son muchas las veces que yo me he arrepentido de algunas de mis acciones, porque soy muy distraído y despistado, y en muchas ocasiones estaba actuando y pensando en otra cosa, o no le estaba concediendo la importancia que debía, mi atención no estaba donde debería de haber estado, y por tanto no estaba controlando mi actividad, estaba actuando y creando sin control de lo que hacía. En otras ocasiones nos ocurre que estamos pensando sobre algo o alguien, y no somos conscientes de que nuestro pensar puede influir a favor o en contra de quien sea o lo que sea, la actividad mental sin supervisión y control puede ser muy dañina y perjudicial, porque casi todas las acciones y realizaciones parten de un pensamiento o sentimiento, y si no ejercemos control sobre la actividad mental y sentimental, igual terminamos haciendo lo que nunca debimos hacer, y después de estar hecho no valen lamentaciones, hay que apechugar con las consecuencias.
Cuando encendemos un fósforo, con un simple soplo lo podemos apagar, pero si prendemos fuego y se propaga, ya no es tan fácil, puede incluso ser muy difícil y producirse muchos daños, con el pensar y el sentir ocurre un tanto igual, cuando llega esa idea y vemos que no es viable o beneficiosa, con decir que no es suficiente, si le damos curso y empezamos a construir sin analizar ventajas e inconvenientes de lo que estamos haciendo, no es muy correcto.
Toda forma de vida se crea y desarrolla mediante la actividad, y toda actividad, a su vez, es vida, la vida es movimiento continuo, y el movimiento continuo es actividad, controlemos todo cuanto nos sea posible cualquier tipo de actividad que estemos realizando, ya sea de pensamiento, sentimiento u obra, si queremos triunfar en la vida, amemos la actividad.
Sed güenos y hasta otra, saludos.   

sábado, 5 de noviembre de 2016

LA AMISTAD (Por José Miranda)



Hola de nuevo queridas gentes, como veis estrenamos tema, y es muy interesante, porque la palabra amigo-a se utiliza con mucha frecuencia para expresar realidades muy diferentes, y alguna de ellas poco o nada tiene que ver con la auténtica amistad, pero por razones de conveniencia nos interesa hacer creer que tal o cual persona es amiga nuestra, y también ocurre que a veces surge una amistad auténtica y por diversas razones particulares intentamos ocultarla ante alguien, o la opinión pública.
La amistad es el nombre que se le da al resultado de un sentir que consiste en una mezcla de simpatía, admiración, afecto, cariño y en caso de grandes amistades, también amor, y por supuesto que ninguno de estos sentimientos surge o nace por razones de conveniencia, o porque nos una otro tipo de relación como hermanos, padres hijos vecinos, etc., la amistad se da en personas afines, con pensamientos, sentimientos, gustos, proyectos y ideas comunes, cuanto más amplio sea el campo de afinidad y similitud, y el tiempo que se comparte, más grande será la amistad.
En muchas ocasiones se afirma que debemos ser amigos de nuestros padres, hijos, esposos, hermanos etc., pero esto solo es un proyecto mental con buenas intenciones, pero carente de verdad, y quien así lo piensa y afirma, es porque no conoce la verdadera amistad, la confunde con una amistad virtual a la carta y personalizada, según lo establecido por los convencionalismos humanos, culturas, tradiciones, costumbres etc.
La amistad es hermana del cariño, del amor, del sentimiento de hermandad, y en su esencia es libertad incondicional, porque solo puede nacer y crecer de forma libre y espontánea, en cuanto intentemos mezclarla con algún tipo de energías de naturaleza egoísta, con intenciones de modificación, adaptación, retención, amarre, etc., desaparece por incompatibilidad energética, y en su lugar queda una especie de gazpacho aderezado a gusto del consumidor, que se le puede llamar amistad o cualquier otro nombre que se nos antoje, pero desde luego que será todo lo que nosotros queramos que sea, menos amistad auténtica.
El enemigo  número uno de cualquier tipo de amistad auténtica, es la mentira, la falsedad, el engaño, la ruindad, porque la verdadera amistad solo nace y crece en confianza, si se quebranta la confianza desaparece la base en la que la amistad se apoya, y se nos cae al vacío, sin embargo es compatible con el error, porque al ser una realidad natural, conlleva la posibilidad de errar en su esencia, pero cuando un error es auténtico, y no deliberado, nada más darse cuenta se rectifica, se pide perdón y se compensa el posible agravio, este proceder forma parte de las Leyes Naturales, porque estamos en la Escuela de la Vida, y a la escuela se viene a aprender, y antes de aprender una cosa, se ignora, y en ignorancia se pueden cometer involuntarios errores que forman parte del proceso de aprendizaje y capacitación de cualquier tipo de escuela o taller.
La amistad no tiene límites, puede nacer y crecer en cualquier dirección, hay personas muy amigas de sus animales de compañía, de sus hogares, de sus enseres, de la Naturaleza, y de cualquier otra cosa, porque el sentimiento de amistad lleva mezclada la energía del cariño y el amor, y por tanto a todo lo que se quiera y ame, de alguna forma se es también amigo. Vamos a dejarlo por hoy, feliz fin de semana, y procuremos ser buenos amigos de sí mismos, que es el punto de partida de cualquier tipo de amistad, si no somos amigos nuestros, no lo podremos ser de nadie, saludos.