domingo, 27 de enero de 2019

PARA AQUELLOS MAS SENSIBLES (Por Luisa Moreno Olivas)

PARA AQUELLOS MÁS SENSIBLES
No te avergüences de tu sensibilidad,
Ya que te ha traído muchas bondades.
Tú puedes ver lo que otros no pueden ver,
Sientes lo que otros sienten vergüenza de sentir.
Tú te encuentras más abierto/a, y menos adormecido/a.
Te es muy difícil mirar hacia otro lado y hacer como que no ves.
No has cerrado tu corazón, a pesar de todo.
Eres capaz de sentir la más alta intensidad y los bajones más oscuros en tu abrazo amoroso.

¡Celebra tu sensibilidad!
Ésta te ha mantenido flexible y abierto/a.
Has permanecido cerca del asombro,
Y la consciencia arde intensamente en ti.
No te compares con los demás,
No esperes que lo entiendan tampoco.
Pero enséñales que está bien sentir profundamente,
Que está bien no saber,
Que está bien jugar en el borde más agreste de la vida.
La vida a veces puede parecerte “más difícil”,
Y frecuentemente te encuentras cerca del agobio,
Pero es más difícil aún reprimir este agobiante don.
Personas sensibles, a ustedes les digo:
¡Traigan un poco de dulzura a este mundo agotado!
¡Brillen con valiente sensibilidad!
¡Ustedes son aquellos que sostienen la luz!

sábado, 26 de enero de 2019

¿VIVES? (Por Emma Fernandez)

¿VIVES?
En mi opinión, hay una diferencia muy notable entre estar vivo y vivir. Y más aún entre estar vivo y VIVIR.
Estar vivo es respirar, latir, moverse, hacer actividades, dormir, trabajar, comer… mientras que VIVIR es SER CONSCIENTE DE LA VIDA.
En mi opinión, VIVIR es Ser Uno Mismo. Ser ahora mismo y Estar aquí conscientemente.
SER UNO MISMO
Se ha escrito ya tanto sobre esto que cualquier cosa que se escriba será una redundancia, y el lector pensará: “Bla, bla, bla… otra vez lo de siempre… que sí…que esto ya lo sé…”
Invito a una nueva revisión del concepto emocional –no el mental- que se tenga sobre ello. Sobre todo, porque en nuestro interior, o en nuestro modo de ser, o en el de ver las cosas, se van haciendo cambios que a veces resultan imperceptibles, y es conveniente volver a revisarlo, desapasionadamente, del modo más neutral posible, para ver su realidad actual.
Además, todo lo que está instalado en nuestro inconsciente nos dirige de un modo del que, lógicamente, no somos conscientes. De ahí la recomendación de sacarlo a la luz, para observar si sigue enquistadas alguna ideas o modos, o si se han permitido el enriquecedor placer de modificarse hacia bien.
¿Soy yo?, hay que preguntarse (y parece que la respuesta está predeterminada y va a ser afirmativa: “¡Claro!, ¿quién voy a ser?”)
¿Soy Yo?, hay que preguntarse con más profundidad (Y es curioso, pero una letra mayúscula lo cambia todo. Se acaba de complicar la pregunta y ya va a ser más arduo encontrar una respuesta que sea veraz)
¿Soy Yo a todas horas?, hay que matizar al preguntarse (Y se hace más complicado, porque se puede Ser Uno Mismo en momentos puntuales de consciencia, en fugaces estallidos de atención, pero… ¿Ser Yo a todas horas? Estoy bastante convencido de que la respuesta en un 99,99% de los casos va a ser negativa)
SER AHORA
Por ejemplo: ¿Soy Yo ahora, en este instante?
Porque otra condición para que a nuestra vida y a nuestro pasar por el mundo se les pueda llamar VIVIR, es Ser Uno Mismo y estar en el Ahora. Porque no hay otro ahora más que el de este instante. Porque la vida no se puede aplazar, no se puede dejar en una estantería como un libro para usarlo cuando se desee, sino que está en un movimiento de avance imparable que es, indudablemente, más rápido y más constante que nosotros mismos.
ESTAR AQUÍ
¿Estás aquí? La respuesta va a ser parecida a: “Claro que estoy aquí, si no estuviese aquí no estaría leyendo esto”. Pero es una respuesta equivocada, porque la pregunta no va dirigida a tu cuerpo físico sino a tu Ser.
Y si no eres consciente de lo que es el Ser, o de quién es el Ser, difícilmente vas a saber si está aquí. O, dicho de otro modo, tú, que eres el Ser, tienes que hacer VIVIR ese Ser, y vuelve a ser tu consciencia atenta quien puede realizar esto.
VIVIR no es sencillo. No es algo automático, como lo es el estar vivo.
VIVIR requiere tener voluntad de VIVIR, y que esta tarea se convierta en algo primordial, básico, constante. Lo más importante.
VIVIR provoca una energía muy distinta que la de optar por dejar que el tiempo que vamos a estar en esta existencia se consuma sin nuestra presencia.
VIVIR aporta un grado de conciencia que nos acerca a la plenitud, a la consciencia clara de saber y sentir quiénes somos y qué hacemos aquí, y permite que las cosas cotidianas adquieran una intensidad y calidad distintas.
¿Estás seguro de que VIVES?
¿A eso que haces le puedes llamar VIVIR?
Tú eliges… ¿VIVIR o estar vivo?
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
Si desea recibir a diario las últimas publicaciones, inscríbase aquí:
http://buscandome.es/index.php?page=59
Si le ha gustado ayúdeme a difundirlo compartiéndolo.

viernes, 25 de enero de 2019

EL PODER DE LA PALABRA

EL PODER DE LA PALABRA <3
“La palabra es un hilo de sonidos cargado por nuestros sentimientos; en razón de eso lo que sentimos es el remolino vibratorio que nos conducirá la palabra, al lugar que nos proponemos alcanzar.
Cuando hablamos, cada uno de nosotros presenta el propio retrato espiritual pasado a limpio.
Conversando, dialogamos; dialogando, aprendemos.
Quien condena, echa una piedra que volverá siempre al punto de origen.

Las artes son canales de expresión derivados del verbo; la escultura es la palabra coagulada, la pintura es la palabra colorida, la danza es la palabra en movimiento, la música es la palabra en amor; pero la palabra en sí misma, es la propia vida.
Cuando tengas que reclamar eso o aquello, espere que las emociones se encuentren pacificadas; un grito de cólera, muchas veces, tiene la fuerza de un puñal.
Siempre que pueda y cuando pueda, absténgase de malos comentarios: la palabra crea la imagen y la imagen atrae la influencia que corresponde.
Usted habló, comenzó a hacer. No hable de la tiniebla para que la tiniebla no comience a caminar por su cuenta.
Benditas serán sus palabras siempre que Usted hable, poniéndose en la posición de ausente o en el lugar de los que le oyen la voz.
André Luiz, Chico Xavier

jueves, 24 de enero de 2019

UN RINCÓN DEL ALMA NOS INFORMA

La comprensión de esto nos lleva a ser un poco más desprendidos de lo material, los sentimientos se intensifican profundamente,y nos permitimos vivir una vida más plena y feliz.
VIVE!
AMA!
Y se FELIZ!

UN RINCÓN DEL ALMA NOS DICE:

Nunca intentes cambiar a la persona que amas... porque el esfuerzo por cambiarla quiere decir que amas la mitad y la otra mitad de la persona no es aceptada.
Cuando AMAS AMAS.....

domingo, 20 de enero de 2019

A QUE PRECIO ESTOY VENDIENDO MI TIEMPO LIBRE? (Por Emma Fernandez)

A QUÉ PRECIO ESTOY VENDIENDO MI TIEMPO LIBRE?
En mi opinión, este asunto del tiempo libre no siempre se gestiona de tal modo que cuando se piensa sobre ello se tenga la sensación de estar utilizándolo bien.
Supongo que al final de un día todos hemos pasado por alguno de esos pensamientos que se manifiestan como preguntas y reproches al mismo tiempo: “¿¡Qué he hecho hoy!?”, “se me ha pasado el día y no me he enterado”, ”se ha acabado el día y no he hecho nada”, “¡qué manera más inútil de perder la vida!”
Ahí están -para ayudarnos a perderla inconscientemente- la pereza, una indolente apatía, la terrible desatención, la desvalorización de lo que es un día de nuestro limitado e irrecuperable tiempo de vida, el convencimiento de que mañana llegará un nuevo día para remediar lo que ha pasado en éste y su correspondiente menosprecio de lo que vale un día de vida o de no vida…
La única forma en que veo que un día perdido no sea un día perdido es cuando uno decide, pero libre y muy conscientemente, que ese va a ser un día en que no se ocupe en ninguna actividad distinta de la de “no hacer nada”, porque en este caso deja de ser un día perdido en el que “no se ha hecho nada”, para pasar a ser un día sin actividad porque eso es lo que intencionadamente se ha decido. O sea, “se ha hecho nada” porque eso es, precisamente, lo que se quería hacer y eso quiere decir que “no haciendo” se ha cumplido la voluntad.
Lo grave es cuando uno se da cuenta de que la pérdida del tiempo se debe a una indolencia, a que no encuentra un sentido para su vida ni una motivación que le ponga en marcha. Lo grave es el desánimo, la desgana, la falta de ilusiones…
Y eso es algo que uno tiene que resolver afrontándolo en vez de echarle la culpa al tiempo, a las circunstancias, al pasado, a lo pasado… VIVIR la vida es una responsabilidad personal y ha de depender de cada uno.
Malgastar el tiempo –que en realidad es malgastar la vida- y dejarlo ir vacío de vivencia y emociones es un derroche imperdonable.
A la vida se viene a VIVIR, y no a sufrir, no a encabronarse, no a estancarse en la queja, no a instalarse en la parte que no es agradable, no a enquistarse en la parte de la tragedia en que se puede llegar a convertir tener una actitud negativa constante, o una ceguera a lo bueno.
VIVIR es un acto de consciencia y de valentía, de belleza y emoción.
Y esa atención que produce grandeza a los actos triviales y cotidianos sólo la puede aportar uno con su actitud ante el hecho de VIVIR la VIDA.
Estar vivo no es lo mismo que VIVIR.
Todos somos capaces de estar vivos porque es algo autónomo que no requiere atención, o sea que eso va por su cuenta y no nos necesita, pero VIVIR, llenar de VIDA la vida, es tarea personal e intransferible. Tarea que ha de ocupar el primer lugar ya que su prioridad está por delante de las otras.
Un vida en la que faltan los momentos brillantes, de plenitud, de satisfacción, de esos que arrancan un agradable suspiro o un maravilloso escalofrío, es una vida a medias.
Conviene valorar nuestro tiempo, y que las distracciones inconscientes no nos lo roben.
¿Qué hacer con la vida?… intensidad, interés, atención, plenitud, la profunda paz de ser consciente de estar hoy aquí y vivo, la belleza contemplada sin dejarla escapar sin nuestra mirada complaciente, las emociones recorriendo la piel, el amor acogiéndonos… y nuestra conciencia satisfecha y nosotros recompensados y en paz.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
Si desea recibir a diario las últimas publicaciones, inscríbase aquí:
http://buscandome.es/index.php?page=59
Si le ha gustado ayúdeme a difundirlo compartiéndolo.

jueves, 17 de enero de 2019

ALGUNAS INDICACIONES POR (Cuentame Tus Historias de Vida)

Antes de orar, perdona.
Antes de criticar, analiza.
Antes de hablar, escucha.
Antes de todo, Amor...es decir DIOS.

Jesús dijo: "Al que tiene, se le dará; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará"
Y esto no habla de injusticia, si no de lo que cada quien construye con sus creencias, pues el que tiene y tiene pensamiento abundante, tendrá siempre más, porque vive en la certeza de la abundancia y no de la carencia, construye esa realidad y por eso puede dar porque no teme perder, ni teme que se le agote y el que no tiene mientras conserve el pensamiento de pobreza y su sentimiento promotor sea el miedo, cada día dará vida a más y más carencia.
Por lo tanto una buena forma de recibir las bendiciones es a través de nuestros semejantes, quieres ser abundante? Enseña a los otros a serlo. Quieres ser libre? enseña a los otros a ser libres. Da no te preocupes de recibir, da al otro lo que quieres para ti, sin miedo y con amor, pues tu eres ese otro con el que compartes, bendícelo y envíale amor y entonces eso mismo tendrás de regreso, pero multiplicado por 7.
Bendice cada factura que pagas, bendice al que te cobra y regocíjate de pagarlas, porque solo puede dar aquel que tiene.

martes, 15 de enero de 2019

CRECER (Por Tuzki Maitena)

Crecer.
Para crecer hay que dejar ir las ramas viejas, hay que podarse, hay que despojarse. Soltar, y tomar fuerza para que nazca lo nuevo.
Este año crecí, uno siempre crece, algunas veces con mas podas y otras con solo un poco de luz y agua. Hay crecimientos que duelen. Que llegan como si nada y nos cambian la vida, las ramas.
Algunos te tambalean la raíz como si fueran un viento fuerte. No queda mas que aceptarlos.
Este año me acepte en mis ramas buenas y en las torcidas.
Este año me dejo así, con una melena de hojas preciosa, una raíz mas fuerte que la de ayer, y un montón de ganas.
Se fue el año (casi) pero yo me quede.
Me quede a mirarme, me barrí las podas, me puse agua y me tire de cara al sol.
Y cuando fue necesario me tire a descansar en las sombras.
Despues de todo, uno trae consigo ambas cosas.

Crecer es eso.
"Hago un llamamiento al sol y al viento pa' que guíen los trazados de mi movimiento,
hago un llamamiento al sol y al viento pa' que escriban los renglones de los pensamientos."
Soledad Voulgaris

¿MEREZCO TAMBIÉN LO BUENO, O SÓLO LO MALO? (Por Emma Fernandez)

¿MEREZCO TAMBIÉN LO BUENO O SÓLO LO MALO?
En mi opinión, hay un asunto al que no se le presta la atención que requiere, y es realmente importante: el merecimiento.
En muchas ocasiones, y en muchos asuntos, estamos cerrados a que nos sucedan cosas buenas porque tenemos enquistada en alguna parte de los sentimientos, o de la autoestima, o de la memoria confusa, una convicción de origen indeterminado y desconocido, por la que uno se considera digno de la hecatombes y las desgracias, de las zancadillas y los tormentos, pero no se considera digno de que le ocurran las cosas buenas.
En unos casos son sentimientos de culpa reales, o de una culpabilidad incierta y mal etiquetada que le han adjudicado nuestros educadores a alguno de nuestros actos infantiles, y como nos han hecho creer que por ello “somos malos”, y nos han inculcado que todo acto malo conlleva aparejado un castigo, sin darnos cuenta aceptamos que seguimos mereciendo castigos eternamente por cualquier nimiedad que hicimos en nuestra infancia.
“Mereces todo lo malo que te pase”, nos decían con estas u otras palabras –y otros silencios y desatenciones, que son igual de dañinos-, y nos lo creímos. Los niños –hasta alcanzar la edad en que pueden usar el raciocinio- no se cuestionan nada y se creen todo lo que les dicen los adultos. No lo cuestionan. Los adultos son los que saben. Si les dicen que son malos, o torpes, o unos inútiles, o que serán unos desgraciados, o que no merecen nada bueno… se lo creerán y actuarán como si realmente fuese tal como les dicen. Y, aunque vaya en su propia contra, así se comportarán.
En otros casos, es porque alguien o algo les saca de la creencia en el derecho esencial que cada uno tiene a ser una persona digna, y se siente marginado hacia el lado de los que han venido a este mundo a sufrir, de los que tienen vetada la felicidad y el bienestar, y caen sumisos y rendidos en esta creencia autodestructiva de la que no tratan de evadirse, como perrillos que han sido tan apaleados que ya ni siquiera intentan ponerse a salvo porque lo dan todo por perdido.
Es interesante rebuscar en el inconsciente para ver quién plantó este convencimiento de no ser merecedor de cosas agradables, porque mientras no se erradique de la mente inconsciente esa creencia firme, ese mandato que aparenta ser indiscutible e invencible, uno no se sentirá con ese derecho fundamental del merecimiento por derecho propio a lo bueno, y no se opondrá a todo aquello que se empeñe en desbaratar esa atribución de la que disponemos por el hecho natural de haber nacido como Seres Humanos.
No hay nadie en el mundo que tenga autoridad para arrebatarnos ese derecho, que ha de ser irrenunciable, por el cual somos -por naturaleza- seres llenos de dones y cualidades, con los mismos derechos que cualquiera de las otras personas, con la potestad íntegra de tener las mismas oportunidades que los otros.
La dignidad es un derecho fundamental e irrenunciable. Y es algo a defender con garras y dientes ante cualquiera que pretenda menoscabarla.
Uno ha de poner a salvo, a cualquier precio, su dignidad y su derecho a merecer lo bueno.
Y para eso uno tiene que tener todos los permisos propios concedidos y nada que se oponga a que así sea.
Para conocer tu situación, te sugiero que te hagas preguntas. Muchas y sin miedo. Y que indagues con atención en la búsqueda de las respuestas.
Estas son algunas -como sugerencia-, pero eres tú quien tiene que personalizarlas teniendo en cuenta lo que a ti te afecta, o lo que tú supones que son tus trabas, o dónde crees que se encuentra el origen.
¿Tengo mi permiso para existir?
¿Y para triunfar?
¿Y para sentir?
¿Y para ser yo mismo?
¿Merezco la vida?
¿Merezco la felicidad?
¿Merezco lo bueno?
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
Si le ha gustado ayúdeme a difundirlo compartiéndolo.

jueves, 10 de enero de 2019

SI ME NECESITAS..... (Por Roberto M Suarez)

Si me necesitas...

Si me necesitas, no puedes amarme.

Si me necesitas, no eres libre y no querrás que yo lo sea.

Si me necesitas, vivirás con miedo a perderme.

Si me necesitas, tratarás de manipularme para obtener de mí aquello que crees que te falta.

Si me necesitas, querrás modificarme hasta lograr justificar tus temores.

Si me necesitas, necesitarás que yo te necesite y buscarás meterme dentro de la jaula donde anidan tus miedos.

Tú no necesitas necesitarme, porque ya lo eres todo.

Tú no puedes perderme, porque nunca te pertenecí.

Tú no puedes obtener de mí, salvo lo que desde el corazón compartas conmigo.

Y yo no puedo entrar en tu jaula, pero si ayudarte a escapar...

lunes, 7 de enero de 2019

NO CONFUNDIR ALIVIO CON SOLUCIÓN (Por Emma Fernandez)

NO CONFUNDIR ALIVIO CON SOLUCIÓN
En mi opinión, basada en bastantes años de tratar con personas que están en una situación muy dura y quieren hacer algo por salir de ella para mejorar su vida, hay muchas personas –muchas, muchas-, que cuando están muy desesperadas, muy hundidas, cuando llevan bastantes meses o años en la desesperación de haber tocado fondo y llevar mucho tiempo en él, toman una decisión -aparentemente firme- de hacer los cambios necesarios en su vida para salir de esa consternación, de ese abatimiento tan gravoso, y deciden hacer lo que sea necesario para salir de ese estado.
He conocido una cantidad muy alta de esas personas que se ponen en contacto con un profesional para que les ayude en el proceso de cambio, afirmando un compromiso de esforzarse, de involucrarse, de remover sus cimientos y enfrentarse a lo que sea para poder salir del agujero en que se ven, pero…
Empiezan con ganas, remueven su infancia en busca del origen de sus males actuales, comprenden las cosas que se les hace ver y empiezan a seguir las pautas, pero…
Cuando han contado todos sus problemas ya empiezan a notar que la carga es un poco más ligera, y cuando la persona que le orienta le hace ver algunas de sus cosas de un modo distinto y las empieza a comprender, algunas de esas cosas empiezan a aparentar ser un poco menos duras y más livianas, y algunas heridas comienzan a cicatrizar, pero…
Eso que sucede no es más que un poco de alivio, no es la solución. Es el principio de la solución, es la punta del iceberg, pero todavía no hay nada que se haya resuelto en el sitio donde se ha de resolver. Es un parche mental que la razón comprende, pero aún no se ha trasladado el efecto al sitio del inconsciente donde ha de surtir el efecto.
En demasiadas ocasiones las personas se confunden ante esto, y como ese primer paso las hace notar un cierto efecto de bálsamo, y se encuentran más desahogadas y ven un poco de luz, algo dentro de sí -que posiblemente no sean ellas mismas- les invita a conformarse, a dejarlo ahí, porque seguir adelante a la búsqueda de la solución definitiva va a implicar remover ciertas cosas y eso puede que no sea muy agradable, y porque los sacrificios no siempre resultan atractivos, y eso de tener que reconocer que se ha vivido en un error y que uno se ha equivocado más veces de las que había querido reconocer no es plato de buen gusto, y tener que salir de la rutina en la que uno lleva años navegando, aferrado de algún modo al “más vale malo conocido que bueno por conocer”, pues… tal vez no compense.
Cuando uno tiene una muela estropeada y tiene unos dolores tremendos, sabe que tiene que ir necesariamente al dentista para resolverlo, pero se toma un calmante y si eso le hace desaparecer el dolor también hace desaparecer las ganas de ir al dentista, y así aplaza la cita ineludible con la esperanza inservible de que la muela se arregle sola.
En la vida, y en muchas ocasiones, pasa lo mismo: uno prefiere que no duela y que se arregle sola.
Esa mentira es contraproducente, y lo que hace es alargar más la situación dolorosa en la que uno se encuentra.
Lo que hace es aplazarlo, no resolverlo.
Lo que hace es aliviarlo, pero no solucionarlo.
El Proceso de Desarrollo Personal requiere de una ética que no admite nada que no sea verdadero, justo, sincero, honorable, honrado, intachable…
El alivio inicial ha de servir para confirmar que realmente existe la posibilidad de solución y para demostrar que salir de donde se está ofrece a cambio un estado muy satisfactorio.
Sugiero o ruego a quien se encuentre en algún momento ingrato en cualquier aspecto de su vida que reúna todo su amor propio, toda su valentía desusada y escondida, toda su responsabilidad y sensatez, y ponga todo ello al servicio de su Mejoramiento.
Cualquier esfuerzo que se haga es largamente recompensado. Merece la pena.
Y mientras uno no se enfrente con firmeza y valentía a sus asuntos pendientes de solución, aportando todo el esfuerzo que sea necesario, implicándose al cien por cien, llegando hasta el final sin conformarse con menos, uno será el sufridor directo de su negligencia y padecerá innecesariamente.
Míralo. Mírate.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
Si te ha gustado ayúdame a difundirlo compartiéndolo.

viernes, 4 de enero de 2019

6 PASOS PARA AUMENTAR TU AUTOESTIMA PERSONAL (Poe Emma Fernandez)

6 PASOS PARA AUMENTAR TU AUTOESTIMA PERSONAL
La grandeza del ser humano se valora y se percibe en cuanto a nivel de autoconocimiento disfruta la persona de sí misma. Uno de los pilares por los que se sustenta esta maravillosa condición en cada uno de nosotros es por nuestra propia percepción de nosotros mismos, o lo que es lo mismo, nuestra autoestima.
La autoestima se constituye por las creencias que tenemos acerca de nosotros mismos. Esas cualidades, capacidades, y modos de actuar y gestionar nuestras emociones que forman parte de nuestro ser, aquellas que constituyen nuestra autoimagen.
“Querer ser otra persona es malgastar la persona que eres.”
-Marilyn Monroe-
La autoestima es el principal cimiento en el cual se forma nuestro crecimiento personal y emocional. De ahí que dependiendo de cómo te sientas contigo mismo, afecte positivamente o no al resto de parcelas que constituyen tu vida: trabajo, relaciones y motivos vitales personales.
La autoestima se convierte así en la valoración que realizas de ti mismo sobre las sensaciones y experiencias que has ido integrando a lo largo de tu experiencia vital. De ahí que podamos formar aquellas expresiones características tales como “soy tonto, no soy capaz o no les gusto a los demás”.
Como te comentaba anteriormente, esta autovaloración que nos realizamos cada día de nuestra vida de forma inconsciente es necesaria e importante, ya que ahí reside el origen de potenciar más o no nuestros talentos personales y logros.
Las personas que gozan de una buena y positiva autoestima son capaces de superar cualquier situación que les acarree una dificultad o reto cada día. En la otra cara de la moneda, los que mantienen una autoestima en niveles bajos solo permiten limitarse y fracasar.
Buscando evitar esta última situación, te invito a integrar los 6 pasos para aumentar tu autoestima personal, gozando de una sana y plena calidad de vida.
NO GENERALICES
El pasado no es uno de los mejores compañeros de la autoestima, ya que quedarnos anclados en este no nos permite avanzar y evolucionar interiormente. Recuerda no generalizar a partir de las experiencias negativas que hayas podido vivir a lo largo de tu vida.
Aceptar que no eres perfecto y que puedes tener fallos es necesario para permitirnos fluir, disfrutando de nuestra verdadera esencia además de aceptar que lo que una vez pasó no tiene porqué volver a suceder…
SÉ CONSCIENTE DE TUS VICTORIAS
Constituye una de las mejores formas de mejorar nuestra autoimagen. Para ello, te invito a que tomes consciencia de tus éxitos y logros ya conseguidos, y conformes aquellos que deseas en un futuro.
A la hora de gozar de una buena autoestima, es necesario reconocer en nosotros la capacidad de hacer cosas bien en las diferentes parcelas que conforman nuestra vida. Y nunca olvidar esforzarnos por conseguir nuestras maravillosas metas.
CONFÍA EN TI MISMO
Nunca olvides actuar en congruencia con lo que piensas, sientes y sobre todo, confía en ti mismo. Recuerda que cada uno tenemos nuestra propia percepción de la realidad, siendo por ello necesario no preocuparnos en exceso por lo que piensen los demás de nosotros.
Confía en tu voz interior, aquella que siempre te dará el mejor consejo y te recordará lo extraordinario que eres.
FOCALÍZATE EN LO POSITIVO
Acostúmbrate a valorar y percibir las características buenas que tienes y de las que te sientes orgulloso. Tus fortalezas y debilidades son un tesoro, ya que te convierten en extraordinario e irrepetible a cualquier otra persona.
Acéptate por lo que eres
Nunca olvides aceptarte a ti mismo y lo que eres. En ti reside el poder de realizar todo aquello que sueñas con tus imperfecciones y virtudes. Las relaciones auténticas y sinceras se encuentran vinculadas por la aceptación de lo que somos.
“El hombre que no se valora a sí mismo, no puede valorar cualquier cosa o cualquier persona.”
-Ayn Rand-
NO TE COMPARES CON LOS DEMÁS
Como venimos insistiendo e invitándote a integrar, todos somos diferentes a los demás. Cada uno con nuestras características que nos conforman particulares y únicas.
Puede que te consideres peor a los demás, pero recuerda que siempre habrá un aspecto de la vida en donde tú seas “mejor” que ellas aportando a la vida. De ahí que compararte solo sea positivo y práctico si de adquirir un aprendizaje se trata.
PREOCÚPATE POR SER MEJOR CADA DÍA
Céntrate en mejorar aquello en lo que consideras no sentirte satisfecho contigo mismo. Esto es una buena forma de aumentar tu autoestima, ya que te permite evolucionar tanto interior como exteriormente. Identifica qué te gustaría cambiar o conseguir. Luego traza un plan de acción para comenzar a avanzar en los cambios que consideres llevar a cabo para ello.
Antes de despedirme, me encantará compartir contigo como regalo un último y consciente consejo para aumentar tu autoestima: convertir lo negativo en positivo. Descubre cómo ponerlo en práctica en tu día a día junto a los demás consejos con el siguiente video:
ver vídeo:
https://youtu.be/RSRLndGO7Q4
Paula Díaz

jueves, 3 de enero de 2019

¿PORQUE LA GENTE SE GRITA CUANDO ESTÁN ENOJADOS? Por Tuzki Maitena)

¿Por qué la gente se grita cuando están enojados?
Adri💜💜💜💛
Cuenta una historia tibetana, que un día un viejo sabio preguntó a
sus seguidores lo siguiente: ¿Por qué la gente se grita cuando están enojados?
Los hombres pensaron unos momentos:
-Porque perdemos la calma –dijo uno– por eso gritamos.
-Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?
–Preguntó el sabio– ¿No es posible hablarle en voz baja?
¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio.
Finalmente él explicó:
-Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego el sabio preguntó:
-¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan, sino que se hablan suavemente.
¿Por qué? Sus corazones están muy cerca.
La distancia entre ellos es muy pequeña.
El sabio continuó –Cuando se enamoran más aún,
¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca
están dos personas cuando se aman.
Luego dijo:

-Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen,
no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN (Por Emma Fernandez)

TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN
En mi opinión, nos mantenemos muy firmemente en la pretensión de crearnos una vida perfecta en la que no tengan cabida los problemas, los conflictos, los disgustos, las complicaciones, el malestar, los inconvenientes, las frustraciones…
En realidad, lo que nos interesa es todo aquello que no pueda alterar una vivencia tranquila en la que sólo queremos lugar para la paz o el bienestar o la comodidad o lo plácido o la ausencia de cualquier tipo de conflicto.
Pretendemos una vida cómoda y llena de aciertos, en la que todo esté a nuestro favor y se cumplan todos nuestros deseos.
Pero eso es imposible. Siempre hay algo que falla en algún aspecto. Nunca se termina de redondear nuestra vida de forma que seamos capaces de exhalar continuamente un suspiro de tranquilidad junto a una sonrisa que desprenda paz.
Por nuestro propio bien, y por nuestra estabilidad emocional y personal, sería muy conveniente aceptar que no todo y no siempre van a salir a nuestro gusto, que el camino no se va allanando por su cuenta a nuestro paso, y que no todos los dioses están pendientes de derramar sus gracias sobre nosotros.
La realidad es que no siempre vamos a acertar en todas las decisiones, y hay que entender que sólo existe una posibilidad de hacer las cosas perfectas mientras que hay millones de posibilidades o formas de hacerlo mal.
La realidad es que no siempre van a salir las cosas a nuestro gusto o de acuerdo a nuestros deseos, aunque pongamos muchísimo empeño en ello, porque no todo depende de nosotros y cualquier cosa ajena puede fallar en cualquier momento. Y esto hay que asumirlo.
Nos van a pasar cosas que nos harán sentirnos mal, y es mejor aceptar ese malestar, ese infortunio, sin hacer de ello un drama irreparable y la madre de todas las desgracias posibles.
Algunas cosas pasan y no tienen remedio. Enfrentarse al gran enemigo que es a veces el azar puede ser una guerra inevitablemente perdida y, a veces, es menos dolorosa y más beneficiosa la rendición.
Y que eso no nos frustre, que no nos sintamos ni víctimas ni culpables de todo. No pretendamos hacer de cada inconveniente una agresión personal y malintencionada.
Es mejor desarrollar hasta el máximo nuestra capacidad de tolerancia y aceptación sin oposición ni drama ante las cosas que son inevitables. No se pueden separar de nuestra vida porque forman parte de la vida. Suceden, se afrontan, se resuelven si se puede, y si no se puede pues se dejan pasar procurando no verse afectados.
Está muy bien la previsión, la preparación para evitar lo indeseado, poner el máximo rigor para que las cosas salgan bien, la vigilancia y el esmero, pero… a pesar de eso algunas cosas se van a escapar a nuestros control porque no están bajo nuestro control, o porque dependen de otros, y cuando suceda algo de eso es preferible no entrar en un bucle de quejas y lamentos, sino procurar que no afecte, o que afecte lo mínimo posible, y evitar responsabilizarse de algo que no des de nuestra responsabilidad.
No se puede generalizar al escribir algo relacionado con este tema, así que al no hablar de un asunto concreto en una persona concreta –porque cada caso es distinto- sólo se puede generalizar. Por eso no hay soluciones, sino sugerencias sobre las que trabajar el caso propio.
Lo más eficaz –aunque no es fácil pero tampoco es imposible- es desdramatizar las cosas. Tratar de quitarle todo la tragedia, porque no es imposible.
Es mejor ser un observador de nosotros mismos y de lo que nos pasa que ser la víctima sufriente de lo que nos pasa. Y esto sí que se puede conseguir. Se puede lograr quedar inafectado -por lo menos en gran medida- por lo que suceda, porque no nos sucede a nosotros sino al personaje que estamos viviendo.
Cuando lo que nos sucede nos parece un ataque directo y personal, hay que mirar si es nuestro ego quien se siente herido y no nosotros. Y si el ataque no es claramente intencionado hay que quedarse al margen, verlo como un suceso sin implicarse directamente en él.
Ayuda mucho en esta tarea de no involucrarse en exceso el hecho de ser capaz de relativizar las cosas. Todo es relativo, y todo depende al final del color del cristal con que se mire, y las cosas pueden ser todo lo graves o leves que uno quiera, porque depende exclusivamente de cada uno valorar las cosas y permitir o no que duelan, o que se las mire con una sonrisa mezcla de paz e ironía que minusvalore aquello que aparenta ser grave.
Eres tú quien decide cómo afrontar los asuntos externos y eres tú quien puede entrenar tu mente y tu corazón para que no sufran innecesariamente, eres tú quien puede mantener la ecuanimidad en los momentos conflictivos y quien puede elegir entre frustrarse o aceptar sin oposición y sin drama.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
Si le ha gustado ayúdeme a difundirlo compartiéndolo.
(Más artículos en http://buscandome.es/index.php?action=forum)

EL MITO DE LA MILLA (Por Juan Mayor)

El “mito de la milla” y el nuevo nivel de conciencia que está llegando.
Todo el mundo siente que actualmente están pasando más cosas en periodos más cortos de tiempo. La información está tan disponible, que la ignorancia es una elección.
Muchos profesionales, dentro del llamado mundo de las terapias holísticas y del mundo espiritual, explican que estamos viviendo un momento único en el tiempo en este Universo. Parece que las energías se están acelerando y el cambio o transformación a un nuevo nivel de conciencia está llegando.
Hasta ahora, la manera en que se controlaban las personas era dándoles una información errónea basada en las emociones (medios de comunicación). Pero la información es conocimiento. El conocimiento crea conciencia y la conciencia nos hace dar cuenta de que esa energía (conocimiento) está conectada. Ese cambio de energía tiene efectos en los paradigmas que ya no se ajustan vibracionalmente con ese nuevo nivel de conciencia.
Hasta el 6 de mayo de 1954 se pensaba que una persona no podía correr 1 milla (1.609 metros) en menos de 4 minutos, record que 9 años atrás había conseguido el sueco Gunder Hagg (4:01). Durante todo ese tiempo muchos corredores en todo el mundo intentaron batir la marca de la milla, pero todos fracasaron en el intento. Se creó entonces, el mito de que era imposible batir la marca y el número de atletas que siguieron intentándolo disminuyó drásticamente. Lo llamaron “el muro“, por la conciencia colectiva generada sobre la creencia limitante de que era “insuperable”.
Hasta que Roger Bannister, un joven londinense de 25 años, el 6 de mayo de 1954, consiguió la proeza de parar el crono en 3:59. Había conseguido el récord mundial. Había conseguido derribar el muro. Había conseguido bajar de los 4 minutos.
Cuando crees que algo es imposible de realizar, en realidad estás creando los mecanismos neuroquímicos y biológicos necesarios en tu organismo que necesita tu cuerpo y tu mente para propiciar esa creencia limitante. Pero si invertimos nuestras creencias y empezamos a creer que podemos conseguirlo y empezamos a observar ese “nuevo nivel de conciencia”, casi cualquier cosa que nos propongamos, nuestro organismo obedecerá. Todo será posible en la medida que tú creas que es posible.
En este momento, tu energía va a respaldar la decisión que elijas sobre quién eres. Si de verdad quieres implicarte en tu propia transformación, esa energía te va a llevar al nivel que tú elijas.
Imagen NASA: Nebulosa NGC 6302, con forma de MARIPOSA, fue tomada por Hubble hace casi 10 años, en 2009.
Feliz y consciente 2019

LA SABIA ELECCIÓN (Por cuentame Tus Historias de Vida)

"Elige a alguien que decida liberar su corazón.
Que quiera sanar sus heridas en lugar de embalsamarlas entre murallas.
Que desee expandir todo lo que tiene dentro, aprender de la vida y compartir su Amor.

Elige alguien que este dispuesto a Amar; Amar con lealtad, con honor y respeto.
Que pueda mirarte como complemento y una extensión de su templo interno.
Que sea bondadoso con todos los seres y busque armonía en la vida.
Elige a alguien que entienda que el Amor es sagrado, que cuando los cuerpos se tocan las almas se conectan y comparten su energía en un acto divino.
Elige a alguien que te ofrezca su luz y no te haga pagar por sus sombras.
Que desee crear, crecer y manifestar esa finalidad de ser pareja: acompañarse.
Elige alguien que quiera evolucionar a tu lado…".

martes, 1 de enero de 2019

LA GENTE QUE NO ES FELIZ (Por Tuzki Maitena)

LA GENTE QUE NO ES FELIZ
Dicen que la gente que no es feliz
joroba mucho,es histérica... Mentira!
Ví, con mis propios ojos, gente rota capaz de levantarte de una cama. Gente cargada de tristeza dándote el envión necesario para que te animes a lo que ellos no están pudiendo todavía.
La gente herida, ama diferente. Te cuida diferente. Te mira diferente. Saben lo que se siente estar atravesados por la angustia y entonces, palmean tu espalda para que no te quedes en el medio del camino. La gente que no es feliz, no sabe cómo serlo. No puede. No alcanzó a entender de qué manera. Pero ese tipo es el primero que se pone la remera y deja lo que está haciendo, para golpearte la puerta cuándo sabe lo que estás viviendo.
La gente que no es feliz, no rompe las pelotas...
El rencor rompe las pelotas. La envidia. El egoísmo . La mentira. El pelotudo que no es capaz de compartir lo que tiene por miedo a quedarse con menos de lo que a vos te falta. Eso sí que rompe las pelotas.
La gente que está herida no molesta. Esa gente aprendió a amar desde su propio vacío, usando a veces la fuerza que les queda sólo para no dejarte caer. Yo tengo gente rota que tuvo que lamerme mis propias heridas, que supo acunarme para que descanse y pudo acariciarme el alma tan solo con su presencia. Las tengo. Las vi. Lo fuí. Y cada tanto lo soy!
Es mentira que las personas rotas no suman.
Hoy agradezco a los que me rompen las pelotas preguntándome cómo estoy, si necesito algo, pero no por compromiso, se que están y vendrán apenas puedan.
Hay personas rotas que lo reparan todo.
Y encima, te ayudan a construir tu mundo
LORENA PRONSKY
Perdón por el lenguaje...pero es tan cierto!!