domingo, 31 de marzo de 2019

NO TE LO TOMES PERSONAL, ES VIBRACIONAL (Por Julieta Suarez Valente)

No te lo tomes personal es vibracional...
(Si sientes que te causa esfuerzo, no es)
Hay personas que ya no vibran como tú... Hay lugares que ya no vibran como tu... Sentires, modos de pensar y creer, rutinas, estructuras, que ya no son.
Las vibraciones no son ni buenas ni malas, son diferentes.

Cuando dejamos de vibrar con ciertas personas, lugares, creencias, y tanto más, nos cuestionamos si somos malas personas, recaen culpas y moral, nos cuestionamos el tiempo que la relación o la rutina viene durando y lo mal que nos sentimos por el alejamiento que se está produciendo.
Pero lo vibracional no es personal.
Nuestra energía ha estado cambiando, y por ende, nos está dirigiendo a lugares nuevos, vínculos nuevos, rutinas y creencias, y modos de vivir nuevos.
No es mejor nuestra energía que la del otro, simplemente es distinta, y busca energías afines.
No te lo tomes personal, es vibracional... Porque si sientes que te causa esfuerzo, no es.
Las vibraciones afines fluyen, las vibraciones discordantes causan esfuerzo y desgano, y nos generan grandes fugas energéticas.
Las energías afines, nos energizan.
🔸️Julieta Suarez Valente.

sábado, 30 de marzo de 2019

SI TE AYUDA ES PARA TI (Por Tuzky Maitena)

Si te ayuda es para ti , para sanar tu mente y alma
En el camino aprendí que las tristezas , los desengaños, los dolores , las lecciones duras, difíciles hay que bendecirlas ,recordemos que :
Cuando expresamos lamentos esos lamentos se regresan multiplicados.
En el camino de la vida vamos paso a paso cumpliendo las tareas que son las lecciones a veces duras , difíciles que tenemos que cumplir para nuestro crecimiento espiritual, emocional y para desarrollar nuestro super consciente y realizar la tarea a la que venimos a este mundo.
Digamos : Lo siento por esto que me pasa, que vivo ...doy las gracias infinitas por sentirlo
Digamos: Me perdono y perdono con mi alma este dolor que me atraviesa hoy, que llena mi mente de impotencia momentánea , que fluye para mi bienestar .
Afirmemos que : Me amo porque soy un un Ser maravilloso un guerrero en la vida que ha salido adelante y sigo, avanzando mas allá de lo doloroso que sea , nada me detiene Yo Soy bendecida con estas lecciones , llegan , me dejan sus enseñanzas y se van como las tormentas que pasan
Digamos : Doy las gracias por estas experiencias se que son para mi bien mas elevado me amo, acepto , me amo, fluyo con la bendición del Universo
Gracias por el regalo de la bella vida , hoy valoro mis sentidos , mi cuerpo y su funcionamiento perfecto .
Lo siento, Perdóname, Te amo Gracias , gracias
y respiremos
Los abrazo en serenidad desde mi alma a sus almas corazones bellos.
(Tomado de la web)
Dulces sueños para todos!!💕💕💖💖

miércoles, 27 de marzo de 2019

LA GENTE QUE PREFIERE ESTAR SOLA TIENE ESTAS 6 PECULIARIDADES EN SU PERSONALIDAD (Las Letras de Gutenberg)

Cuando alguien prefiere tener un pequeño círculo de amigos y no le importa pasar tiempo solo, entonces se les llama solitarios. La gente los percibe como gente solitaria y deprimida. Aunque estas personas, en realidad, nunca se sienten solas.
De hecho, estar en su propia compañía es lo que les hace sentirse plenos. Se sienten más en contacto consigo mismos, piensan mejor y se dan cuenta mejor de las cosas que les rodean.
No es habitual que alguien se haga amigo de un solitario, sobre todo porque ellos son muy selectivos con la gente a la que se acercan. ¿Cuáles son los rasgos que hacen a alguien solitario?

Límites firmes

Un solitario siempre tiene límites firmes. Siempre saben que nunca están solos, incluso si fueran la última persona en el mundo.

Debido a esto, respetan los límites de las otras personas y esperan el mismo respeto a cambio. Si cruzas la línea, te lo harán saber cuanto antes. Piensan que si no puedes serte fiel a ti mismo, no puedes ser fiel a los demás.


Lealtad

A diferencia de los que necesitan ser el centro de la reunión, los solitarios no necesitan de atención. Pero una vez que encuentran alguien de quien quieren ser amigos, se convierten en los más leales que puedas encontrar.


Saben lo que valen, y si encuentran que tú también vales, te darán todo cada vez que lo necesites. Esto vale para relaciones, familia, trabajo y amigos.

Tienen una mente abierta

Solo porque prefieren su propia compañía a la de otros, no significa que sean cerrados ni rígidos. Siempre buscan actividades nuevas y aventuras.

Incluso encontrando cosas nuevas interesantes que hacer, siempre tienen que estar seguros de sus pensamientos antes de compartirlos con las demás.



Bien centrados

Cuando llega la adversidad y los retos, los solitarios no entran en pánico. La auto reflexión les ha preparado para situaciones como esas.

Se pueden sentir estrellados en algunas situaciones pero, en lugar de distraerse, pasan un tiempo solos para recargar pilas.

lunes, 25 de marzo de 2019

ROMPER SIN MIEDO (Por Emma Fernandez)

En mi opinión, uno de los enemigos más difíciles de enfrentar, y más letales, son los miedos.
Tenemos miedo a casi todo. Y, lo que es peor, no sabemos por qué tenemos miedo, no sabemos que los miedos son irracionales y sin entidad, y que los podemos desmontar y escapar de sus condicionamientos y su tiranía agresiva.
Esos miedos, tan influyentes como desconocidos, son los que nos impiden tomar decisiones con libertad, los que atascan nuestra vida, los que nos impiden la normal evolución y el desarrollo sin entorpecimientos.
Así que cuando tenemos que romper con algo, o deshacernos de un impedimento o un lastre en nuestro camino -aunque seamos muy conscientes de ello y de los beneficios que nos aportaría o las calamidades que nos evitaría-, hay algo que nos lo impide, algo que nos invita a aplazarlo u olvidarlo, algo que se presenta como uno de esos refranes de dudosa veracidad para tratar de convencernos –“más vale malo conocido que bueno por conocer”-, algo que es un autoengaño aprendido… y en realidad son nuestros miedos disfrazados de diferentes cosas.
Para hacer una tortilla hay que romper los huevos. Así de claro. Si uno no rompe los huevos no podrá tener una tortilla.
Convendría hacer un alto en la lectura y prestar atención para comprobar si algo en nuestro interior se ha atrevido a hacer una relación al leer la frase.
Convendría dar un poco de tiempo a que la frase se encontrara con la parte de nuestro interior que se ha visto reflejada o afectada directamente.
Todos sabemos que sería beneficioso para nosotros el hecho de romper una relación personal, un hábito o un vicio, una fantasía que se ha convertido en auto-agresiva, con una parte del pasado, con algo o alguien que ya debería estar en el pasado o en el olvido, con un trabajo o una costumbre, con un miedo o un impedimento…
Todos tenemos cosas que romper y miedos que lo impiden.
Todos tenemos propósitos de cambio que conllevan la ruptura con personas o cosas, pero el miedo se entromete, miedo que no se sabe en qué se basa para tener miedo, miedo que usurpa a veces un puesto que no es el suyo pero que aprovecha para acobardarnos y dejarnos anclados en un estado presente que no es el realmente deseado.
Para algunas personas que se atreven a afrontar esta situación de romper les puede servir hacerse una pregunta, que ha de ser directa y sincera y estar dirigida al propio corazón, a la propia comprensión descondicionada, al Sabio Interior, o a quien uno se encomiende cuando tiene que resolver un asunto trascendental.
La pregunta es: ¿Qué es lo peor que me puede pasar si…?
Los puntos suspensivos los rellena cada uno con la que es su inquietud o su duda.
Y la respuesta nunca es tan grave como se suponía. No hay tanto drama. Al verbalizarla pierde sus aristas y gran parte de su poder paralizante.
Y, además, el riesgo que se corre queda claramente compensado por los beneficios que, indudablemente, nos va a aportar el romper con esa situación que, es evidente, nos afecta de un modo negativo.
Ya sé que algunas personas para tomar una decisión de ruptura se ven condicionados por lo que ahora se llaman “daños colaterales”, o sea, que otro se pueda ver perjudicado por la decisión de uno.
En estos casos es la conciencia de cada uno quien ha de dar su opinión, pero hay que tener mucho cuidado de que no sea el miedo quien conteste en nombre de la conciencia, o de que esa conciencia no sea pura y esté contaminada por un mal entendimiento del cristianismo –y la caridad y el sacrificio y el amor al prójimo mal interpretados-, o que uno se deje gobernar por un servilismo condicionante y enemigo, o que uno siga pensando que no tiene derecho a defender y primar sus derechos.
Sólo apunto que, en ciertos casos, un mal llamado egoísmo que sea justo es necesario.
Si tienes algo con lo que romper… hazlo.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
“Oír o leer sin reflexionar es una tarea inútil”. (Confucio)
Si te ha gustado ayúdame a difundirlo compartiéndolo.

domingo, 24 de marzo de 2019

YO VENGO DE UN LINAJE (Por La Magia del Poder Femenino)

“Yo vengo de un linaje de mujeres esclavas,
algunas en sus propias tierras
y otras en lo privado de su casa.
Yo vengo de mujeres guerreras
que han luchado contra hombres violentos,
que han sido violadas por una generación
de machos impuestos.
Yo vengo de mujeres curanderas,
que lamen sus heridas y limpian sus miradas,
que van sanando sus heridas con las plantas,
que recetan humos y elementos,
que se conectan con la naturaleza
para quitarse esas espinas de su alma.
Yo vengo de un linaje matriarcal
que late en mi útero cada día,
que me pide liberarnos todas juntas,
que me grita ‘derribemos las estructuras’.
Yo nací para hacer que sus voces se escuchen,
yo nací para sanar sus memorias.
Estoy aquí para hacerlo con la dignidad
de una loba despertando a su manada.
Sanaré a la niña, a la doncella,
a la abuela y a la madre.
Sanaré junto con la #MadreTierra
que pide también dejemos de violarla.
Sanaré junto a todas mis hermanas.
Sanaremos todas en círculos de danzas.
Nadie más conquistará nuestras tierras,
nadie más dará órdenes en nuestro hogar.
Caminaremos unidas
en infinita libertad.
Compartido de: Lucrecia Astronauta, en Mujer Semilla
Arte: Julia Nikitina

sábado, 23 de marzo de 2019

PUBLICACIÓN DE Bien de Amores

Porque seguir sufriendo si tu pareja no tiene los mismos principios y valores que vos? Qué responsabilidad o culpa tenes para seguir soportando lo que la otra persona necesita para ser feliz y a vos te destruye? Vale la pena sufrir por lo que quiere o necesita hacer para que su vida tenga sentido? Nadie es culpable de los deseos o carencias ajenas.Vale la pena destruirse la vida por algo que no está bajo tu control?Deja de sufrir!! Cuando cambias tu forma de pensar, ya nadie podrá robar tu derecho a ser feliz. Cuando permaneces en una relación que te lastima, cuando no te vas, entonces sos invisible para vos mismo.

PUBLICACIÓN DE Tuzky Maitena

“Cuando alguien te insulta, o te reduce a una cosa,
Cuando te dan un consejo que no solicitaste,
Cuando te echan la culpa por su dolor,
Cuando no te escuchan, y sólo hablan de ellos mismos,
Cuando te comparan con los demás,
Cuando te ignoran, invalidan, juzgan o se burlan de tus pensamientos y sentimientos...
Detente. Respira.
Recuerda que es su dolor, no el tuyo.
Recuerda que ellos están soñando el único sueño que pueden soñar hasta que despierten.
Recuerda que no te conocen a ti, sólo a su propia fantasía.
Tal vez a ellos les resulte demasiado difícil amarse a sí mismos.
Tal vez ellos busquen su valía en el exterior.
Tal vez ellos estén desconectados de su aliento, de su cuerpo, de su preciosa vitalidad, de su verdadera vocación.
Tal vez ellos viven en un mundo dualista donde hay bueno y malo, correcto e incorrecto, éxito y fracaso.
Tal vez ellos olvidaron la simple alegría de vivir.
Tal vez tú entiendas esto.
Tal vez tú has estado donde ellos han estado.
No trates de cambiarlos ahora. Quizás nunca cambien.
No intentes corregirlos. Ellos no están pidiendo ser corregidos.
Cuanto más presiones, más se alejarán de ti.
No te enredes en su urdimbre de tristezas.
Ve con claridad, incluso ten compasión, pero no presiones.
Está bien que ellos se sientan molestos. En verdad sí.
Dales espacio para que se sientan molestos.
Está bien que se sientan decepcionados de ti.
Dales espacio para que se sientan decepcionados.
Está bien que te juzguen. Abre un espacio para sus juicios, también.
Dale cabida a tus propios pensamientos y sentimientos!
Permítete sentirte triste, enojado, culpable, desconfiado.
Deja que todas esas valiosas energías te bañen por dentro.
No te harán daño, si les permites moverse.
Sí, conocerás a muchos guardianes en este viaje.
Recorre tu camino de todos modos, y permite que los demás recorran el suyo.
No tienes que justificar tu camino, ni defenderlo.
Mantente cerca de ti mismo en estos tiempos difíciles.
No luches contra la oscuridad; no tiene ningún poder de todos modos.
Simplemente enciende tu luz con más fuerza”.

Jeff Foster

miércoles, 20 de marzo de 2019

BIEN DE AMORES Nos dice:

Nadie tiene el poder de deshacernos, nos destruimos a nosotros mismos a través del otro.
Las personas llegan a nuestra vida, no sólo para impactarnos, sino también para darnos una o varias lecciones. Ellas arribarán siempre cargadas de cosas que enseñarnos y con las llaves de algunas puertas que no hemos podido o no hemos querido abrir.
Una pareja viene a mostrarnos los puntos en los que tenemos que trabajar, es un reflector de las fallas de nosotros mismos, un proyector de nuestro lado oscuro.
El otro es y siempre será un espejo. Si decidimos, de una manera conciente, que no queremos más a una persona cerca, debemos dejar de culparla, pues también somos responsables de todo lo sucedido.
Tenemos la costumbre de echarle la culpa al otro de lo que sucede, aunque las relaciones son de doble vía. Si alguien llega a devastarnos lo más seguro es que lo hayamos destruido nosotros también.
El que se rompe no es el corazón, sino el ego. Él es el que se tira al piso, patalea y hace drama. El lastimado, el abandonado, el que nos engaña diciendo que somos víctimas cuando en verdad no hay victimario sino sólo aprendizaje y sabiduría.
Soltemos a las personas agradeciendo y deseándoles lo mejor!!

sábado, 16 de marzo de 2019

Bien de amores nos dice:

Quien no vea la vida en perspectiva, quien desatienda la importancia de los procesos no podrá conseguir el equilibrio.
Todo lo que ocurre tiene algo que enseñarnos y no se irá hasta que aprendamos lo que necesitamos saber.
Lo que sea es lo que esta destinado a ser, sino no estaría siendo... lo demás sos sólo vos discutiendo con la vida.
Salta el drama! Nada ni nadie tiene más significado que el que vos le atribuyas.
Acepta y seguí viviendo.
Reinventate.

ME HA PARECIDO VER UN LINDO GATITO

ME GUSTAN LOS GATOS

viernes, 15 de marzo de 2019

HOY, Y NÓ MAÑANA (Por Tuzky Maitena)

Hoy… y no mañana
Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos ahora que estoy viva y no una noche entera cuando yo muera.
Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy viva, y no apoyes tu cuerpo sobre mi cuando yo muera.
Prefiero que hagas una sola llamada ahora que estoy viva y no emprendas un inesperado viaje cuando yo muera…
Prefiero que me regales una sola flor ahora que estoy viva y no me envíes un hermoso ramo cuando yo muera.
Prefiero que elevemos al cielo una oración ahora que estoy viva y no una misa cantada y celebrada cuando yo muera.
Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy viva y no un desgarrador poema cuando yo muera.
Prefiero escuchar un solo acorde de guitarra ahora que estoy viva, y no una conmovedora serenata cuando yo muera.
Prefiero me dediques una leve plegaria ahora que estoy viva y no un político epitafio sobre mi tumba cuando yo muera.
Prefiero disfrutar de los mas mínimos detalles ahora que estoy viva y no de grandes manifestaciones cuando yo muera.
Prefiero escucharte un poco nervioso(a) diciendo lo que sientes por mi ahora que estoy viva y no un gran lamento porque no lo dijiste a tiempo, y ahora estoy muerta…
Aprovechemos a nuestros seres queridos, ahora que están entre nosotros.
Valora a las personas que están a tu alrededor, ámalas, respétalas, acuérdate de ellas… ¡ mientras están vivas !
Ojalá todos se dieran cuenta que nadie tiene el tiempo comprado..que la vida es un suspiro..que nadie es eterno..no dejes para mañana las palabras y las emociones que sientes hoy.
Porque podría suceder que seas tú quien no esté mañana...
Con amor te lo digo...
Dulces sueños terrícolas!!💕💕💕

jueves, 14 de marzo de 2019

SOMOS LOCOS (Por La Magia del Poder Femenino)

SOMOS LOCOS
Si estás aquí leyendo esto en mi Facebook es porque eres el loco o loca de tu casa, somos los locos de la familia, de los amigos, del trabajo…
Pues les digo algo, me encanta ser el loco, el que sueña, el que expande sus límites, el que libera sus creencias. Somos los despiertos, los que buscamos más allá de lo obvio, los que hemos encontrado en el Universo nuestro hogar, los que abrazamos la vida en lugar de luchar contra ella. Los distintos, los de la conciencia estelar, los que creen y aman a los extraterrestres, a los seres de luz, a los maestros ascendidos, los que abrazamos a los ángeles, los que buscamos el apoyo del “más allá” para poder sobrevivir en el “más acá” con todo y su densidad.
Somos los que entendemos del amor incondicional, de la vida en las estrellas, en las plantas, en las piedras, los que abrazamos con amor a los animales porque son nuestros hermanitos menores y los únicos que al parecer comprendieron verdaderamente lo que es amar sin condiciones, los que comprendemos que Gaia está más viva que nunca porque sentimos el latido de su corazón bajo nuestros pies…
Somos aquellos locos que escuchan su corazón -aunque no siempre le hagamos caso-, los que canalizamos ¡uy sí esos somos los más locos! dime tú… Comunicarse con otros seres…hablar con las estrellas, con el sol, con la luna…
Somos los que expandimos la Luz o por lo menos tratamos, usamos sellos y símbolos “mágicos” y nos envolvemos en colores de acuerdo con la necesidad, los que hacemos unas oraciones raras, los que no nos arrodillamos ante el Padre/Madre porque él jamás nos ha pedido eso porque es un Ser de amor y no de castigo que abraza a todas sus criaturas, y hasta nos regala la infinitud del universo para que aprendamos y tiene paciencia para esperar que lo hagamos.
Somos esos locos qué caminamos descalzos por la tierra y abrazamos árboles como lo que somos, locos pues, creemos en la energía y nos hacemos responsables de nuestras acciones por aquello de la ley de causa y efecto. Vemos cómo todos nos ahogamos en un vaso de agua cuando tenemos todo para ser felices porque somos semillas estelares. Creemos en la multidimensionalidad del alma y sabemos que hay muchos planos de Conciencia para experimentar, sabemos que es posible estar en varias vidas a la vez y tenemos nuestro propio vehículo de ascensión.
Lo más curioso es que los “cuerdos” también tienen todo eso, sólo que no quieren verlo porque les parece cosa de locos, yo sé que ya despertarán y disfrutarán con nosotros, los locos, de este multiuniverso maravilloso, único e inigualable. Si esto es ser loco pues sí ¡¡¡me declaro el loco del bosque más incurable de la galaxia!!! Mientras tanto yo sigo en mi locura incurable del amor estelar.
Mauricio Sol
chaman sol ) 🦋

¿CUAL ES EL OBJETIVO DE LA VIDA? (Por José Pomares)

¿Cual es el objetivo de la vida?
La vida no es un objetivo para ser alcanzado.
Es el camino presente y su propio objetivo.
Aquel que pregunta cual es el objetivo de la vida,
es porque vive temeroso de este instante.
Y al no querer vivir este instante se aferra de una idea,
creyendo que así podrá resolver sus sufrimientos.
El objetivo es del futuro, mientas la vida es del presente,
el que busca un objetivo, se olvida de vivir el presente.
Todo objetivo por alcanzar es la proyección del ego,
y la ambición de quien lo busca, para lograr algo superficial.
Si buscas un objetivo en el futuro, es porque detestas tu presencia en el único momento que experimentas tu vida.
Si vives tu vida en tu mente buscando un objetivo, sufrirás.
Y cuando estés, al borde de la muerte te arrepentirás.
Se consciente que la vida es el camino donde transitas.
Y el objetivo, es mantenerte consciente de ese camino.
Si estás con vida en este instante, vive ese instante,
porque el único objetivo ahora eres tu.
La vida es para vivirla ahora y no en el futuro.
No lo desperdicies o te lo perderás.

HAY QUE PRESTAR ATENCIÓN A "EL MOMENTO" (Por Emma Fernandez)


En mi opinión, nos pasa a todas las personas y en muchas ocasiones. Muchas más de las que nos podamos imaginar.
Nos pasa que vivimos situaciones o circunstancias que son irrepetibles, que tienen “su” momento. Y que es entonces, y sólo entonces, cuando realmente es “El Momento”.
Son momentos realmente importantes. Son los que aportan más milagro y maravilla a la vida, porque son especiales, porque no son los rutinarios, sino que llevan un encanto especial. Llevan algo que te hace parar en lo cotidiano de la vida y redescubrir la magia.
Conviene estar muy atentos a cuando suceden, y no permitir, bajo ningún concepto, que se extingan sin vivirlos plenamente, con toda la intensidad, por ese regalo tan divino, humano, y emocional, que conllevan.
Y a mí aún me pasa una y otra vez, aunque ya no tan a menudo: Que no siempre me doy cuenta.
Me pasa que, en algunas ocasiones, me doy cuenta de “El Momento” cuando ya es tarde, cuando es irrecuperable.
Ya he escrito en varias ocasiones que cuando doy una ayuda a un mendigo en la calle, me marcho corriendo del lugar –como si le hubiera robado en vez de darle- y cada vez pienso que quizás necesitaría, además del dinero, un poco de conversación, el calor de una sonrisa, o una mirada o una palabra de comprensión y aliento.
Me ha vuelto a pasar, aunque esta vez sólo un poquito, en la India.
Una niña de no más de ocho o nueve años, mendigaba –como miles de ellas- con un niño, de cuatro o cinco, cargado sobre su cadera.
Me había propuesto en este viaje –por duras experiencias del anterior- no dar dinero a nadie, no dejarme alterar por el sufrimiento que se ve por las calles, por la miseria, por las caras de hambre, por las miradas teñidas de dolor, y confiar en la razón que te dan cuando llegas allí: “El país estaba así antes de que tú llegaras y seguirá igual cuando te marches. No vas a cambiar nada. Nada va a cambiar”.
Pero esta niña, que mendigaba como muchas otras, exhibía una sonrisa que no encajaba con su situación: tan pequeña y mendigando, con ese presente y ese porvenir tan duros, con su hermano cargado durante todo el día… y sonreía.
Le decía, una y otra vez, que no le iba a dar el “money, money”… que me pedía. Pero ella seguía sonriendo.
Me perseguía. Yo sólo le ofrecía sonrisas y le repetía “no, no, no”… y ella sonreía.
Tuve una clara percepción en ese instante de que estaba en “El Momento”, y me paré, me agaché y me puse a su altura, le sonreí nuevamente, le acaricié la mejilla, la barbilla, le transmití en silencio, pero con todas las palabras, lo que sentía hacia ella, lo inexplicable de su situación, lo que tendría que sufrir aún, cuánto me iba a acordar de ella, cuánto iba a pedir por ella… pero no podía hacer mucho más.
Le di dinero, claro, pero ese dinero iría a manos de sus padres y ella sólo se podría quedar con la atención de aquel extranjero con el que no se entendía pero que le sonreía también, al que nunca volvería a ver, el que le acarició la mejilla sin importarle su suciedad, le habló con unas palabras que ella no entendía aunque su corazón sabía que eran buenas, que la abrazó simbólicamente -¡lástima no haberlo hecho físicamente!-, que la trató como persona y no se limitó a darle dinero para sobornar y acallar su propia conciencia cristiana, que la bendijo, que la sintió como una hija, que le decía “adiós” una y otra vez.
Ella me siguió. Durante toda la visita turística apareció varias veces ante mí. Y yo le decía sonriendo: “¿pero otra vez tú?”
Parecía como si entendiese la broma, porque volvía a sonreír.
Ya no me pedía más, sólo se quedaba a mi lado para que la acariciara nuevamente.
Cuando me monté en el autobús le dije definitivamente adiós, y la vi marchar.
Me senté en el lado opuesto de la puerta por donde había entrado. Arrancó el autobús, despacio por el excesivo tráfico.
Ya estaba añorándola, arrepintiéndome de no haberla abrazado, de no haberle prestado aún más atención, de no haber aprovechado del todo “El Momento”, cuando uno de los compañeros de viaje, gritó: “Mira, nos sigue tu amiga corriendo con el chiquillo en brazos, buscándote para despedirse de ti”.
Me levanté, nervioso y emocionado, y vi lejana su sonrisa, y su mano diciendo adiós.
¿Tú prestas atención a El Momento?
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
Si desea recibir a diario las últimas publicaciones, inscríbase aquí:
http://buscandome.es/index.php?page=59
Si le ha gustado ayúdeme a difundirlo compartiéndolo.

domingo, 10 de marzo de 2019

SI YO TOMÉ UNA DECISIÓN, YO PUEDO TOMAR OTRA (Por Emma Fernandez)

SI YO TOMÉ UNA DECISIÓN, YO PUEDO TOMAR OTRA
En mi opinión, algunas de las decisiones que hemos tomado a lo largo de nuestra vida –y sobre todo las que han producido un resultado insatisfactorio- nos mantienen aferrados al malestar que nos han producido impidiéndonos seguir con normalidad en este proceso de vivir, que es un continuo aprendizaje.
No estamos en paz.
No hay conformidad con el resultado de algunas de las decisiones que hemos ido tomando.
Preferimos “no equivocarnos”, hacer las cosas “bien”, sentirnos orgullosos o satisfechos de todas nuestras acciones… pero eso no siempre es posible. Las tomas de decisiones implican, casi inevitablemente, la opción de no acertar.
Cada uno de nosotros hemos tenido que tomar y hemos tomado decisiones. Nos hemos visto forzados a ello. Se presentaron dos o más opciones y había que seleccionar sólo una y descartar las otras.
Si tomaste una decisión en algún momento de tu vida –salvo que sea una deuda o haya un documento firmado- no estás obligado a permanecer fiel a aquella decisión una vez que has comprobado que no es la adecuada.
Si tomaste una decisión en algún momento, ahora puedes tomar otra distinta.
Si aquella decisión hace que hoy no te sientas en paz, no estés satisfecho con ella, cámbiala. Toma otra que esté más de acuerdo con tu estado o tu evolución de este momento de tu vida.
Ya sé que hay cosas imposibles de modificar, pero no te auto-engañes y ten claro que realmente algo es imposible antes de rendirte. Aún en este caso, siempre es posible comprender y comprenderse, entender los motivos que llevaron a aquella decisión.
Conviene no hacerlo desde un sentimiento de culpabilidad por haber tenido ese “error”, porque el error no es de quien eres hoy, en este momento, sabiendo el resultado de aquella decisión. El que la tomó era otro –eras otro- y aquél actuó como creyó que era adecuado, como supo, como pudo, así que desde el que eres hoy no puedes juzgar ni acusar –ni siquiera tú mismo- a aquél.
Es apropiado darse un abrazo antes de comenzar el proceso de reconciliación. Hay que contemplarse en el espejo –aunque sea simbólicamente- y mirarse a los ojos con amor, con comprensión, recordándose que uno es un eterno aprendiz y casi nunca el alumno más aventajado en esta tarea siempre nueva que es vivir.
Tras esta premisa es cuando se puede empezar la tarea de tomar otra decisión distinta, esta vez más reposada y revisada, para tener más opciones de que sea más atinada… y tomarla desde la mejor intención, con la condición expresa aceptada de que si no sale como se desea no será motivo de otro enfrentamiento descarnado entre quien después observe el resultado y quien hoy toma la nueva decisión con la mejor voluntad.
Hay que recordarlo continuamente: vivir es un oficio para el que no nos han preparado, y eso implica que podremos equivocarnos una y otra vez, y siempre la actitud tras cada decisión no óptima será la misma: acogerse sin condiciones, mirarse con cariño, con empatía, recoger los trozos de corazón roto, enjugar las lágrimas inevitables, y levantarse de la caída sin rabia aunque haya una cierta decepción.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
Si desea recibir a diario las últimas publicaciones, inscríbase aquí:
http://buscandome.es/index.php?page=59
Si le ha gustado ayúdeme a difundirlo compartiéndolo.

miércoles, 6 de marzo de 2019

EL AHOGO (Por Rosa Mirian)

A veces se me cierra el pecho. La humedad, el calor, el polvillo que vuela en el aire, despiertan mi alergia. O acaso los doce millones de cigarrillos que he fumado en mi vida y por más que los quiera olvidar, siguen ahí, en fila, pegoteando mis bronquios, listos a atacar como soldados dentro de una trinchera.
En ese momento tengo miedo de ahogarme. Pienso en la estupidez que cometí al fumar y también, que acaso estaría igual si no lo hubiera hecho y para qué culparme. Lo único que calma el ahogo es la imagen de mi madre joven al lado de mi cama cuando yo era niña. Escucho sus pasos ir y venir por la habitación y su voz desesperada diciéndole a la abuela, “ Se ahoga, mamá, se ahoga”. Y entonces me envuelve en una frazada y me lleva al baño entre sus brazos y me acuna en medio del vapor. “Respirá, hijita, respirá “. Una de esas veces llegó mi padre. Era de noche o al menos creo que era de noche porque es borroso y lejano el recuerdo. Viajante, estaba poco en casa. Mami debía luchar con mi hermano, conmigo y con la convivencia de la abuela que no era nada fácil. De vez en cuando me pongo a pensar cuándo se preocupó por ella, por su interior, sus necesidades, sus deseos, porque era muy bonita y arreglada hasta con el plumero en la mano. No eran épocas de sicólogos, era muy joven y a pesar de sus luchas, sonreía continuamente. Jugaba con nosotros como si fuera una nena más y parecía feliz a pesar de vivir con un marido bastante ausente. “Es su trabajo”, decía. “Es para darnos todo a nosotros. Pudimos comprar la casa, el auto y…” Pero en realidad ahora me doy cuenta de que su trabajo era más pesado: cuidar de toda esa familia que mi padre dejaba, y de sus propios sentimientos. Cuando menos se dio cuenta habían pasado los años y mi padre se fue de golpe, para siempre, sin siquiera despedirse de nadie.
Vuelvo a esa noche, iluminada apenas por el velador sobre la mesa de luz. Mi padre me dio un beso y dijo “ Hay que llevarla al sanatorio, rápido”. Creo que fue la única vez que lidió él con mi ahogo. La primera vez. Me levantó en brazos y así como estaba, vestida con mi piyama de ositos, bajó la escalera mirándome. Tenía un terror seco en los ojos, seguro de que me muriera porque el aire cada vez pasaba menos por mi garganta. Aún me parece estar allí. Aún en esta noche de insomnio siento el ahogo.
En el auto iba sobre la falda de mamá. No hablaban o acaso yo no escuché porque me fallaba la respiración. Sólo quería que me dieran aire, que me abrieran el pecho aunque fuera con un cuchillo y que entrara aire. Sentía mi asfixia en todo el cuerpo, oía el chirrido que hacían mis bronquios como los siento ahora, pero el calor del pecho de mamá, su ternura, su beso sobre mi frente diciéndome “ ya llegamos mi chiquita”, calmaban mi sufrimiento infantil.
Corrió cuando entramos. Fue a la guardia gritando que me moría. Estaban los dos juntos pero ella sola gritaba. Esa escena es inolvidable. Son distintas sensaciones. Enseguida me revisó un médico y me internaron. “ Con carpa de oxígeno”, escuché.
Mi recuerdo es vago. Como si flotara apaciblemente sobre una nube. Estaba en una cama, somnolienta, debajo de una especie de manto de plástico transparente. Detrás, la figura borrosa de mi madre sentada a mi lado. Yo pasaba mi manita a través del nylon de la carpa y ella la acariciaba. Decía “ya va a pasar, mi nena, ya estás mejor. Yo estoy aquí”. Entonces cerraba los ojos y me quedaba tranquila. Fue un momento íntimo entre ella y yo. Único. Su cabello castaño, sus ojos tiernos, su mano abrigando mi miedo. Esa es la que recuerdo cuando me ocurre, como ahora. Cuando mi respiración se agita y el ahogo es un lobo que acecha agazapado en mi garganta. Aparece ella o acaso se me ocurre que está para tranquilizarme.
Afuera llueve. Miro a través de la ventana y siento que me ahogo. Resabios del pucho. O no. Debo respirar hondo. Sé que pasará. Yo sé que va a pasar. Vuelvo a acostarme, Busco su mano fuera de las sábanas. Una brisa suave me acaricia de pronto a pesar de que está todo cerrado. Me tranquiliza. Sigo respirando profundo y el ahogo cede mientras siento que ella no se ha ido del todo. Huelo su perfume en el aire denso de la madrugada mientras la puerta de la habitación al fin se cierra.

domingo, 3 de marzo de 2019

CÓMO ENFRENTARSE A PERSONAS O SITUACIONES QUE NOS INTIMIDAN (Por Emma Fernandez)


En mi opinión, todos nos hemos visto en alguna ocasión en la situación de tener que enfrentarnos a personas que nos ha intimidado por su poder, por su situación de mando, o bien porque nos hemos sentido ante ellos en inferioridad de condiciones, más débiles, o asustados por la situación.
Hay modos de enfrentarse con tranquilidad en estos casos, como tener la Autoestima en su punto adecuado, conocer nuestros derechos, o desdramatizar las situaciones, pero hay ocasiones en que no somos capaces de estar en igualdad de condiciones frente al otro y para esas ocasiones recomiendo esta solución.
Y funciona. Garantizo que, bien hecho, funciona.
Este es un ejercicio que conviene tener “ensayado” para cuando llegué el momento de ponerlo en práctica poder hacerlo en un instante, ya que en ocasiones no se dispondrá de mucho tiempo para realizarlo ni el lugar o las circunstancias serán favorables.
EJERCICIO
Consiste en abrir un poco las piernas y pisar el suelo con firmeza. Es necesario tener la sensación de estar bien “anclado” a la tierra.
Hay que imaginar/visualizar que de las plantas de los pies brotan unas raíces que comienzan a hundirse en el suelo. No hay que permitirse la distracción de pensar que el suelo es de cemento o que uno está en un quinto piso. Las raíces brotan de las plantas de los pies y buscan la tierra. Comienzan a crecer y crecer. Cada vez se van extendiendo más por el subsuelo. Es posible que se lleguen a visualizar unas raíces kilométricas que abarcan todo el mundo.
Lo importante es llegar a notar una sensación de poder, de tener la seguridad de estar tan bien anclado al suelo que nadie podrá tirarte –ni simbólica ni físicamente-, y notar esa firmeza que aportan a los árboles las raíces bien enraizadas.
Repito: Garantizado que funciona. Y una vez que se ha ensayado, se tardan dos o tres segundos en conseguirlo.
Luego, y además, conviene usar la asertividad para resolver el asunto que haya que resolver con el otro.
(Otra fórmula que se usa mucho en estos casos es visualizar a la otra persona desnuda, o haciendo sus necesidades en el baño. Eso les despoja de todo el “poder” que se les haya concedido)
Te invito a que lo pruebes, pero te sugiero que lo hagas desde el convencimiento de que va a funcionar.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
Si te ha gustado ayúdame a difundirlo compartiéndolo.