En mi opinión, aún nos sentimos condicionados -casi siempre
inconscientemente-, por esas auto-imposiciones que comienzan siempre con
un “tengo que…” En muchas ocasiones es cierto eso de “tengo que” –en el
trabajo, por ejemplo-, pero en muchas otras ocasiones ese mismo “tengo
que” puede sustituirse por “quiero”, por “decido”, por “es mi deseo”.
Plantear esas tareas de uno u otro modo puede cambiar completamente la concepción de la
tarea. En el “tengo que” hay implícita una obligación, y parece que
también hay un cierto derecho a la rebeldía y a hacerlo de mala gana,
mientras que si uno cambia el texto y dice “quiero”, uno está haciendo
su voluntad –es él mismo quien lo quiere- y está cumpliendo su deseo.
Llega el momento de hacer la cama, por ejemplo. “Tengo que hacer la
cama” no suena igual que “quiero hacer la cama”. De todos modos la tarea
es la misma, pero en el primer caso se hace a desgana y en el segundo
caso puede que una sonrisa nos acompañe durante la tarea.
No
siempre es así, por supuesto, pero en nuestro inconsciente “tengo que”
suena a fastidio más que a responsabilidad, suena a imposición, a tarea
de algún modo desagradable, y puede surgir una reacción que se oponga a
ello, y aunque la mente trate de justificar la razón de la tarea parece
que algo queda por dentro refunfuñando.
“Quiero hacer”, en cambio
parece que lleva implícito un cierto júbilo, es como un deseo que se va
a cumplir, y como hay una libre voluntad en eso de “quiero”, hay
apetencia. Se afronta de un modo totalmente distinto.
Tener mal humor y mala cara no van a mejorar nada, ni nos van a evitar hacer la tarea que sea.
Una conversación constructiva y razonadora con uno mismo puede hacer que cambiemos nuestro modo de ver las cosas.
Lleguemos a un acuerdo en este asunto. Ya que hay que hacerlo, hagámoslo con un poco de optimismo y buena cara.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
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martes, 29 de octubre de 2019
sábado, 26 de octubre de 2019
¿COMO DETECTAR UN ALMA AVANZADA? (Por ALMAS CONECTADAS (RENACIDOS)
Las almas avanzadas tienen características que son muy diferentes de los seres humanos ordinarios. Se manifiestan más allá de la sabiduría convencional....
Las almas avanzadas tienen estos 12 rasgos:
1. TIENEN UNA MIRADA PENETRANTE.
Cuando las almas avanzadas te miran, te sientes como si estuvieran mirando a través de tu alma. Su mirada es tan profunda que penetra profundamente en tu núcleo. Sus ojos son constantes y no se mueven mucho. Son plenamente conscientes de lo que hay dentro y fuera de ti. Sus ojos brillan con la luz de una profunda paz, compasión, amor y sabiduría...
2. TIENEN TACTO SUAVE Y RECONFORTANTE.
Su tacto es muy ligero en la piel y parece traer la curación a alguien que está sufriendo de cualquier problema en diferentes aspectos de la vida. Sanan el alma de una manera única...
3. TIENEN UNA VOZ SUAVE Y CALMANTE.
Cuando hablan, lo hacen con profundidad y refinamiento en la voz. Ofrecen instrucciones que son sabias y libres de conflictos, saben guiarte a mejor para dónde dirigir tu vida. Cuando se les pregunta, sus respuestas llevan un anillo de verdad y aportan claridad que elimina sus confusiones. A pesar de su carácter suave, también son firmes en sus convicciones y decisiones...
4. SU AURA ES MUY PROFUNDA Y SILENCIOSA.
Exudan un aire de tranquilidad. Su presencia es muy reconfortante y te hace sentir cómodo y relajado. Son tan tranquilo que te encuentras sensación tan en paz con ellos como si nada negativo podría alejar esa tranquilidad. Aunque normalmente están tranquilos, su fuerte presencia habla en voz alta...
5. SON SINCEROS EN TODAS SUS INTERACCIONES.
Porque las almas avanzadas son seres profundamente conscientes y conscientes, actúan y hablan con sinceridad y tranquilidad. No se puede esperar que sean falsos, ya que su espíritu es guiado por la sabiduría y el conocimiento, la humildad y el amor...
6. CON MUCHO GUSTO MOSTRARÁN EL CAMINO, PERO NUNCA LO IMPONDRÁN.
Ellos muestran a otros el camino hacia la iluminación de una manera que no es imponente. Nunca se imponen sobre lo bien que estaban y lo mal que otros podrían ser. Se mueven desde la plenitud en la neutralidad...
7. ELLOS CREEN EN LA UNIDAD Y CONEXIÓN DE TODAS LAS COSAS.
Para ellos, todo viene de una sola Fuente y sólo un Espíritu nos conecta a todos. Su percepción del mundo va más allá de las fronteras, más allá de los colores de la piel, más allá de las fronteras. Su espíritu es magnánimo que se sienten conectados incluso con las aves del aire y los peces del mar...
8. SE SIENTEN CÓMODOS EN SU PROPIA PIEL.
Dondequiera que ponga un alma avanzada, tienden a encajar correctamente con su entorno. Nunca pierden su identidad sin importar dónde las coloque. No sienten un matiz de humillación o idolatría. Son seres que saben amarse a si mismo por lo tanto aman todo su entorno...
9. ELLOS CREEN EN “LO QUE ES”.
Para ellos, no hay positivo o negativo, saben que ambas son parte de lo mismo, y la unidad del todo es el amor!.
Están por encima de la atracción de los opuestos porque viven en la no-dualidad. Existen tanto en la totalidad como en la nada. Su vida es un viaje continuo en todos los reinos o dimensiones...
10. NO SON MATERIALISTAS.
No sucumben ante la materia, lo tienen todo pero no necesitan de nada, saben que las cosas solo son vehículos de corto plazo en la materia.. Tampoco se esfuerzan por acumular o tener cosas, saben que el Universo paga todas su facturas con gran ABUNDANCIA. Por eso jamas les faltara nada, ya que se permiten disfrutar de la 3ra Dimencion pero desde el espíritu...
11. PARECEN MÁS JÓVENES.
Las vicisitudes de la vida no las pesan. Su cuerpo se siente más ligero, tienen menos arrugas y pieles más claras...
12. ELLOS NO VIVEN EN UNA LÍNEA DE TIEMPO.
Es un absoluto en el estilo de vida de un alma avanzada vivir fuera del tiempo, saben que el tiempo no existe, por eso viven fuera de el.
Así tienen "tiempo" suficiente en el día para poder descansar, reponer, recargar y conectarse con la Fuente. Saben que la comunión consigo mismos es importante,y esto los mantiene espiritualmente fuertes, centrados y llenos de poder.
jueves, 24 de octubre de 2019
SUPERAR LA ADICCIÓN (Por Eckhart Tolle)
Una adicción es un comportamiento compulsivo de vieja data y la adicción vive dentro de nosotros casi como una entidad o una personalidad secundaria; un campo de energía que se apodera periódicamente de nosotros por completo. Hasta se apodera de nuestra mente, de la voz mental, la cual entonces se convierte en la voz de la adicción.
(Una adicción es un patrón mental condicionado por un deseo de obtener placer de algún objeto o persona. Este patrón mental puede venir de vidas pasadas o heredarlo del árbol familiar. Todos aquellos patrones mentales condicionados que no se han sanado en nuestros antepasados, van pasando de generación en generación hasta que un miembro de la familia lo trascienda. Por ejemplo: cuando un miembro de nuestra familia es adicto al alcohol, genera un patrón mental condicionado en el subconsciente que pasará de padres a hijos, siendo lo más probable que uno de los hijos será adicto también al alcohol).
Si estamos identificados con la voz de la mente a causa de nuestra inconsciencia, caeremos en las garras del deseo de la adicción. Pues caer en una adicción concreta es debido a nuestra inconsciencia total.
Si usted tiene un patrón de comportamiento compulsivo como fumar, comer en exceso, beber, ver televisión, Internet, o cualquier otro, haga lo siguiente: cuando note que la urgencia de la adicción comienza a manifestarse, pare y respire conscientemente tres veces. De esta manera se establece un estado de alerta.
Deténgase durante unos minutos a observar la urgencia misma y a sentir ese campo de energía en su interior (sentir la Presencia Yo Soy).
Sienta conscientemente la necesidad física o mental de ingerir o consumir una determinada sustancia o el deseo de manifestar el comportamiento compulsivo. Después respire conscientemente otras cuantas veces. Verá que la ansiedad desaparece, al menos transitoriamente.
(Cuando nuestra atención reposa en la Presencia Yo Soy, solo hay "Yo Soy", todo lo demás ha desaparecido. Esto puede durar muy pocos segundos, por tanto, hay que mantener la atención en la Presencia "Yo Soy" el máximo tiempo posible, a fin de que nuestra atención refuerce la Presencia y de esta manera se vaya debilitando el deseo o ansia por ese objeto de la adicción.
Todo depende de donde ponemos nuestra atención: allá donde ponemos la atención, eso crece, se intensifica, y allá donde quitamos la atención, eso acaba desapareciendo. Por tanto, cada vez que surja el deseo o ansia o necesidad de obtener el objeto de placer (adicción), fija la atención en el interior, en la Presencia "Yo Soy" y permanece consciente).
No lo convierta en un problema. Convierta la adicción en parte de su práctica de conciencia. A medida que aumente la conciencia, los patrones adictivos se debilitarán hasta disolverse finalmente.
Recuerde observar los pensamientos que justifican el comportamiento adictivo a medida que van pasando por su mente. Pregúntese de quién es la voz y se dará cuenta de que la que habla es la adicción.
Mientras lo sepa, mientras esté presente en calidad de observador de su mente, es menos probable que ésta logre engañarlo para que usted haga lo que ella desea.
Eckhart Tolle
martes, 22 de octubre de 2019
CUENTOS CON MORALEJA La mancha de tinta (Por Gustavo Medina)
La mancha de tinta:
Una vez un maestro estaba dando clase a sus alumnos. Aquella mañana quería ofrecerles una lección distinta a las que vienen en los libros. Después de pensar un poco ideó la siguiente enseñanza:
Hizo una mancha de tinta china en un folio blanco de papel. Reclamó la atención de los alumnos y alumnas y les preguntó:
Una vez un maestro estaba dando clase a sus alumnos. Aquella mañana quería ofrecerles una lección distinta a las que vienen en los libros. Después de pensar un poco ideó la siguiente enseñanza:
Hizo una mancha de tinta china en un folio blanco de papel. Reclamó la atención de los alumnos y alumnas y les preguntó:
- “¿Qué veis?”
- “Una mancha negra”, respondieron a coro.
- “Os habéis fijado todos y todas en la mancha negra que es pequeña”, replicó el maestro, “y nadie ha visto el gran folio blanco que es mucho mayor.”
- “Una mancha negra”, respondieron a coro.
- “Os habéis fijado todos y todas en la mancha negra que es pequeña”, replicó el maestro, “y nadie ha visto el gran folio blanco que es mucho mayor.”
sábado, 19 de octubre de 2019
ESTO TAMBIÉN PASARÁ (Por Anna Frias) Cuentos Espirituales para Crecer
Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte: - Me estoy
fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores
diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún
mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que
ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre.
Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del
diamante del anillo.
Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total...
Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada. El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:
-No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje –el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas –le dijo- mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación-
Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...
De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía “ESTO TAMBIÉN PASARA”.
Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.
El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo. El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo: -Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
-¿Qué quieres decir? –preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.
-Escucha –dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero. El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado. Entonces el anciano le dijo:
-Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.
Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total...
Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada. El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:
-No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje –el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas –le dijo- mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación-
Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...
De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía “ESTO TAMBIÉN PASARA”.
Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.
El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo. El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo: -Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
-¿Qué quieres decir? –preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.
-Escucha –dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero. El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado. Entonces el anciano le dijo:
-Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.
viernes, 18 de octubre de 2019
SEÑAL DE HUMO (Por Gustavo Medina) CUENTOS CON MORALEJA.
Señal de humo:
El único sobreviviente de un naufragio llegó a una deshabitada isla.
Pidió fervientemente a Al-lâh ser rescatado y cada día divisaba el horizonte en busca de una ayuda que no llegaba. Cansado optó por construirse una cabaña de madera para protegerse de los elementos y guardar sus pocas pertenencias. Entonces un día, tras merodear por la isla, en busca de alimento regresó a la cabaña para encontrarla envuelta en llamas con una gran columna de humo levantándose hacia el cielo. Lo peor había ocurrido; lo había perdido todo y se encontraba en un estado de desesperación y rabia.
El único sobreviviente de un naufragio llegó a una deshabitada isla.
Pidió fervientemente a Al-lâh ser rescatado y cada día divisaba el horizonte en busca de una ayuda que no llegaba. Cansado optó por construirse una cabaña de madera para protegerse de los elementos y guardar sus pocas pertenencias. Entonces un día, tras merodear por la isla, en busca de alimento regresó a la cabaña para encontrarla envuelta en llamas con una gran columna de humo levantándose hacia el cielo. Lo peor había ocurrido; lo había perdido todo y se encontraba en un estado de desesperación y rabia.
-¡Oh, Al-lâh!, ¿cómo puedes hacerme esto? -se lamentaba.
Sin embargo al amanecer del día siguiente se despertó con el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Habían venido a salvarlo.
-¿Cómo supieron que estaba aquí?, -preguntó el cansado hombre a sus salvadores.
-Vimos su señal de humo -contestaron ellos.
Reflexión
Es muy fácil descorazonarse cuando las cosas marchan mal. Recuerda que cuando tu cabaña se vuelva humo, puede ser la señal de que la ayuda está en camino.
Sin embargo al amanecer del día siguiente se despertó con el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Habían venido a salvarlo.
-¿Cómo supieron que estaba aquí?, -preguntó el cansado hombre a sus salvadores.
-Vimos su señal de humo -contestaron ellos.
Reflexión
Es muy fácil descorazonarse cuando las cosas marchan mal. Recuerda que cuando tu cabaña se vuelva humo, puede ser la señal de que la ayuda está en camino.
EL ABRAZO DE DIOS (Por Anna Frias) Cuentos Espirituales para Crecer
Un hombre santo, orgulloso de serlo, ansiaba con todas sus fuerzas ver a Dios. Un día Dios le habló en un sueño: “¿Quieres verme? En la montaña, lejos de todos y de todo, te abrazaré”.
Al despertar al día siguiente comenzó a pensar qué podría ofrecerle a Dios. Pero ¿qué podía encontrar digno de Dios?
“Ya lo sé”, pensó. “Le llevaré mi hermoso jarrón nuevo. Es valioso y le encantará… Pero no puedo llevarlo vacío. Debo llenarlo de algo”.
Estuvo pensando mucho en lo que metería en el precioso jarrón. ¿Oro? ¿Plata? Después de todo, Dios mismo había hecho todas aquellas cosas, por lo que se merecía un presente mucho más valioso.
“Sí”, pensó al final, “le daré a Dios mis oraciones. Esto es lo que esperará de un hombre santo como yo. Mis oraciones, mi ayuda y servicio a los demás, mi limosna, sufrimientos, sacrificios, buenas obras…”.
Estaba contento de haber descubierto justamente lo que Dios esperaría y decidió aumentar sus oraciones y buenas obras, consiguiendo un verdadero récord. Durante las pocas semanas siguientes anotó cada oración y buena obra colocando una piedrecita en su jarrón. Cuando estuviera lleno lo subiría a la montaña y se lo ofrecería a Dios.
Finalmente, con su precioso jarrón hasta los bordes, se puso en camino hacia la montaña. A cada paso se repetía lo que debía decir a Dios: “Mira, Señor, ¿te gusta mi precioso jarrón? Espero que sí y que quedarás encantado con todas las oraciones y buenas obras que he ahorrado durante este tiempo para ofrecértelas. Por favor, abrázame ahora”.
Al llegar a la montaña, oyó una voz que descendía retumbado de las nubes: “¿Quién está ahí abajo? ¿Por qué te escondes de mí? ¿Qué has puesto entre nosotros?”
“Soy yo. Tu santo hombre. Te he traído este precioso jarrón. Mi vida entera está en él. Lo he traído para Ti”.
“Pero no te veo. ¿Por qué has de esconderte detrás de ese enorme jarrón? No nos veremos de ese modo. Deseo abrazarte; por tanto, arrójalo lejos. Quítalo de mi vista”.
No podía creer lo que estaba oyendo. ¿Romper su precioso jarrón y tirar lejos todas sus piedrecitas? “No, Señor. Mi hermoso jarrón, no. Lo he traído especialmente para Ti. Lo he llenado de mis…”
“Tíralo. Dáselo a otro si quieres, pero líbrate de él. Deseo abrazarte a ti. Te quiero a ti”.
VALGO (Por Myriam Gomez Sastre)
🙏🕉🌈🙏 V A L G O ...
-“De tanto perder aprendí a ganar; de tanto llorar se me dibujó la sonrisa que tengo.
-Conozco tanto el piso, que sólo miro el cielo.
-“De tanto perder aprendí a ganar; de tanto llorar se me dibujó la sonrisa que tengo.
-Conozco tanto el piso, que sólo miro el cielo.
-Toqué tantas veces fondo, que cada vez que bajo, ya sé que mañana subiré.
-Me asombro tanto como es el ser humano, que aprendí a ser yo mismo.
-Tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo mismo y saber que soy buena compañía.
-Intenté ayudar tantas veces a los demás, que aprendí a que me pidieran ayuda.
-Traté siempre que todo fuese perfecto y comprendí que realmente, todo es tan imperfecto como debe ser (incluyéndome). Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran.
-Vi tantos perros correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido.
-Aprendí que en esta vida nada es seguro, solo la muerte… por eso disfruto el momento y lo que tengo.
-Aprendí que nadie me pertenece, y aprendí que estarán conmigo el tiempo que quieran y deban estar, y quien realmente está interesado en mí, me lo hará saber a cada momento y contra lo que sea.
-Qué la verdadera amistad si existe, pero no es fácil encontrarla.
-Qué quien te ama te lo demostrará siempre sin necesidad de que se lo pidas.
-Qué ser fiel no es una obligación, sino un verdadero placer cuando el amor es el dueño de ti.
-Eso es vivir…
-La vida es bella con su ir y venir, con sus sabores y sin sabores…
-Aprendí a vivir y disfrutar cada detalle, aprendí de los errores, pero no vivo pensando en ellos, pues siempre suelen ser un recuerdo amargo que te impide seguir adelante, pues, hay errores irremediables.
-Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón, pero siempre hay alguien realmente dispuesto a sanarlas con la ayuda de Dios.
-Camina de la mano de Dios, todo mejora siempre.
-Y no te esfuerces demasiado que las mejores cosas de la vida suceden cuando menos te las esperas. No las busques, ellas te buscan…
-Lo mejor está por venir”.
-Nadine Stair - Poetisa norteamericana.
-Me asombro tanto como es el ser humano, que aprendí a ser yo mismo.
-Tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo mismo y saber que soy buena compañía.
-Intenté ayudar tantas veces a los demás, que aprendí a que me pidieran ayuda.
-Traté siempre que todo fuese perfecto y comprendí que realmente, todo es tan imperfecto como debe ser (incluyéndome). Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran.
-Vi tantos perros correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido.
-Aprendí que en esta vida nada es seguro, solo la muerte… por eso disfruto el momento y lo que tengo.
-Aprendí que nadie me pertenece, y aprendí que estarán conmigo el tiempo que quieran y deban estar, y quien realmente está interesado en mí, me lo hará saber a cada momento y contra lo que sea.
-Qué la verdadera amistad si existe, pero no es fácil encontrarla.
-Qué quien te ama te lo demostrará siempre sin necesidad de que se lo pidas.
-Qué ser fiel no es una obligación, sino un verdadero placer cuando el amor es el dueño de ti.
-Eso es vivir…
-La vida es bella con su ir y venir, con sus sabores y sin sabores…
-Aprendí a vivir y disfrutar cada detalle, aprendí de los errores, pero no vivo pensando en ellos, pues siempre suelen ser un recuerdo amargo que te impide seguir adelante, pues, hay errores irremediables.
-Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón, pero siempre hay alguien realmente dispuesto a sanarlas con la ayuda de Dios.
-Camina de la mano de Dios, todo mejora siempre.
-Y no te esfuerces demasiado que las mejores cosas de la vida suceden cuando menos te las esperas. No las busques, ellas te buscan…
-Lo mejor está por venir”.
-Nadine Stair - Poetisa norteamericana.
jueves, 17 de octubre de 2019
CUENTOS CON ALMA La taza de cerámica.
Se cuenta que una vez, en Inglaterra, existía una pareja que gustaba
de visitar las pequeñas tiendas del centro de Londres. Una de sus
tiendas favoritas era donde vendían vajillas antiguas. En una de sus
visitas a la tienda, vieron una hermosa tacita.
-¿Me permite ver esa taza? -preguntó la señora-.¡Nunca he visto nada tan fino como eso!
En cuanto tuvo en sus manos la taza, escuchó que la tacita comenzó a hablar.
La tacita le comentó:
-¡Usted no entiende! Yo no he sido siempre esta taza que usted esta sosteniendo. Hace mucho tiempo, yo sólo era un montón de barro amorfo. Mi creador me tomó entre sus manos, y me golpeó y me amoldó cariñosamente. Llegó un momento en que me desesperé, y le grité:
-¡Por favor, déjame ya en paz!
Pero sólo me sonrió, y me dijo:
-Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.
Después me puso en un horno. ¡Yo nunca había sentido tanto calor! Me pregunté por qué mi creador querría quemarme,
así que toqué la puerta del horno.
A través de la ventana del horno pude leer los labios de mi creador, que me decían:
-Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.
Finalmente se abrió la puerta. Mi creador me tomó y me puso en una repisa para que me enfriara.
-¡Así está mucho mejor! -me dije a mí misma.
Pero apenas me había refrescado, cuando mi creador ya me estaba cepillando y pintándome. ¡El olor de la pintura era horrible! Sentía que me ahogaría.
-¿Por favor, detente! -le gritaba a mi creador.
Pero él sólo movía la cabeza haciendo un gesto negativo, y decía:
-Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.
Al fin dejó de pintarme; pero esta vez me tomó y me metió nuevamente a otro horno. No era un horno como el primero,
¡sino que era mucho mas caliente!
Ahora sí estaba segura que me sofocaría. ¡Le rogué y le imploré que me sacara! Grité, lloré, pero mi creador sólo me miraba, diciendo:
-Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.
En ese momento me di cuenta que no había esperanza. ¡Nunca lograría sobrevivir a ese horno! Justo cuando estaba a
punto de darme por vencida, se abrió la puerta y mi creador me tomó cariñosamente y me puso en una repisa que era aún más alta que la primera. Allí me dejó un momento para que me refrescara.
Después de una hora de haber salido del segundo horno, me dio un espejo y me dijo:
-¡Mírate, ésta eres tú!
Yo no podía creerlo, ¡ésa no podía ser yo! Lo que veía era hermoso.
Mi creador, nuevamente, me dijo:
-Yo sé que te dolió haber sido golpeada y moldeada por mis manos, pero si te hubiera dejado como estabas, te hubieras
secado. Sé que te causó mucho calor y dolor estar en el primer horno, pero de no haberte puesto allí seguramente te hubieras quebrado. También sé que los gases de la pintura te provocaron muchas molestias, pero de no haberte pintado tu vida no tendría color. Y si yo no te hubiera puesto en ese segundo horno, no hubieras sobrevivido mucho tiempo, porque tu dureza no habría sido la suficiente para que subsistieras.
¡Ahora tú eres un producto terminado! ¡Eres lo que yo tenía en mente cuando te comencé a formar!
Autor desconocido.
-¿Me permite ver esa taza? -preguntó la señora-.¡Nunca he visto nada tan fino como eso!
En cuanto tuvo en sus manos la taza, escuchó que la tacita comenzó a hablar.
La tacita le comentó:
-¡Usted no entiende! Yo no he sido siempre esta taza que usted esta sosteniendo. Hace mucho tiempo, yo sólo era un montón de barro amorfo. Mi creador me tomó entre sus manos, y me golpeó y me amoldó cariñosamente. Llegó un momento en que me desesperé, y le grité:
-¡Por favor, déjame ya en paz!
Pero sólo me sonrió, y me dijo:
-Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.
Después me puso en un horno. ¡Yo nunca había sentido tanto calor! Me pregunté por qué mi creador querría quemarme,
así que toqué la puerta del horno.
A través de la ventana del horno pude leer los labios de mi creador, que me decían:
-Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.
Finalmente se abrió la puerta. Mi creador me tomó y me puso en una repisa para que me enfriara.
-¡Así está mucho mejor! -me dije a mí misma.
Pero apenas me había refrescado, cuando mi creador ya me estaba cepillando y pintándome. ¡El olor de la pintura era horrible! Sentía que me ahogaría.
-¿Por favor, detente! -le gritaba a mi creador.
Pero él sólo movía la cabeza haciendo un gesto negativo, y decía:
-Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.
Al fin dejó de pintarme; pero esta vez me tomó y me metió nuevamente a otro horno. No era un horno como el primero,
¡sino que era mucho mas caliente!
Ahora sí estaba segura que me sofocaría. ¡Le rogué y le imploré que me sacara! Grité, lloré, pero mi creador sólo me miraba, diciendo:
-Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.
En ese momento me di cuenta que no había esperanza. ¡Nunca lograría sobrevivir a ese horno! Justo cuando estaba a
punto de darme por vencida, se abrió la puerta y mi creador me tomó cariñosamente y me puso en una repisa que era aún más alta que la primera. Allí me dejó un momento para que me refrescara.
Después de una hora de haber salido del segundo horno, me dio un espejo y me dijo:
-¡Mírate, ésta eres tú!
Yo no podía creerlo, ¡ésa no podía ser yo! Lo que veía era hermoso.
Mi creador, nuevamente, me dijo:
-Yo sé que te dolió haber sido golpeada y moldeada por mis manos, pero si te hubiera dejado como estabas, te hubieras
secado. Sé que te causó mucho calor y dolor estar en el primer horno, pero de no haberte puesto allí seguramente te hubieras quebrado. También sé que los gases de la pintura te provocaron muchas molestias, pero de no haberte pintado tu vida no tendría color. Y si yo no te hubiera puesto en ese segundo horno, no hubieras sobrevivido mucho tiempo, porque tu dureza no habría sido la suficiente para que subsistieras.
¡Ahora tú eres un producto terminado! ¡Eres lo que yo tenía en mente cuando te comencé a formar!
Autor desconocido.
EN EL VIENTRE DE UNA MADRE..... (Por Arte e imaginación)
En el vientre de una madre había dos bebés. Uno le preguntó al otro:
"¿Crees en la vida después del parto?" El otro respondió: "¿Por qué, por
supuesto? Tiene que haber algo después del parto. Tal vez estamos aquí
para prepararnos para lo que seremos más adelante ".
"Tonterías", dijo el primero. “No hay vida después del parto. ¿Qué clase de vida sería esa?
El segundo dijo: "No lo sé, pero habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestras piernas y comamos de nuestra boca. Quizás tengamos otros sentidos que no podemos entender ahora ".
"Tonterías", dijo el primero. “No hay vida después del parto. ¿Qué clase de vida sería esa?
El segundo dijo: "No lo sé, pero habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestras piernas y comamos de nuestra boca. Quizás tengamos otros sentidos que no podemos entender ahora ".
El primero respondió: "Eso es absurdo. Caminar es imposible. ¿Y
comiendo con la boca? ¡Ridículo! El cordón umbilical proporciona
nutrición y todo lo que necesitamos. Pero el cordón umbilical es muy
corto. La vida después del parto debe ser lógicamente excluida ".
El segundo insistió: "Bueno, creo que hay algo y tal vez es diferente de lo que está aquí. Quizás ya no necesitemos este cable físico ".
El primero respondió: "Tonterías. Y además, si hay vida, ¿por qué nadie ha vuelto de allí? El parto es el final de la vida, y después de nacer, ya no hay nada más que oscuridad, silencio y olvido. No nos lleva a ninguna parte.
"Bueno, no sé", dijo el segundo, "pero ciertamente conoceremos a Madre y ella nos cuidará".
El primero respondió: "¿Madre? ¿De verdad crees en mamá? Eso si que es gracioso. Si Madre existe, ¿dónde está Ella ahora?
El segundo dijo: “Ella está a nuestro alrededor. Estamos rodeados de ella. Nosotros somos de ella. Es en Ella donde vivimos. Sin Ella, este mundo no existiría ni podría existir ".
El primero dijo: "Bueno, no la veo, así que es lógico que ella no exista".
A lo que el segundo respondió: "A veces, cuando estás en silencio y te enfocas y escuchas, puedes percibir Su presencia, y puedes escuchar Su voz amorosa, hablándonos desde arriba".
Quizás esta es una de las mejores explicaciones del concepto de DIOS.
El segundo insistió: "Bueno, creo que hay algo y tal vez es diferente de lo que está aquí. Quizás ya no necesitemos este cable físico ".
El primero respondió: "Tonterías. Y además, si hay vida, ¿por qué nadie ha vuelto de allí? El parto es el final de la vida, y después de nacer, ya no hay nada más que oscuridad, silencio y olvido. No nos lleva a ninguna parte.
"Bueno, no sé", dijo el segundo, "pero ciertamente conoceremos a Madre y ella nos cuidará".
El primero respondió: "¿Madre? ¿De verdad crees en mamá? Eso si que es gracioso. Si Madre existe, ¿dónde está Ella ahora?
El segundo dijo: “Ella está a nuestro alrededor. Estamos rodeados de ella. Nosotros somos de ella. Es en Ella donde vivimos. Sin Ella, este mundo no existiría ni podría existir ".
El primero dijo: "Bueno, no la veo, así que es lógico que ella no exista".
A lo que el segundo respondió: "A veces, cuando estás en silencio y te enfocas y escuchas, puedes percibir Su presencia, y puedes escuchar Su voz amorosa, hablándonos desde arriba".
Quizás esta es una de las mejores explicaciones del concepto de DIOS.
martes, 15 de octubre de 2019
DESPIERTA EL PODER QUE ESTA DENTRO DE TI (Por Arte e imaginación)
Una antigua leyenda hindú dice, que hubo un tiempo en el que todos los hombres eran dignos de poderes celestiales.
Pero abusaron tanto de su divinidad que Brahma, su dios principal, decidió retirar a los hombres el poder divino y esconderlo en un lugar donde les fuera imposible encontrarlo.
El gran interrogante fue, entonces, ¿dónde esconderlo?
Cuando los dioses ayudantes de Brahma fueron convocados para resolver este problema, propusieron esto:
«Enterremos la divinidad del hombre en la profundidad de la Tierra».
Pero Brahma respondió:
«No, eso no es suficiente, porque el hombre cavará profundamente algún día y lo encontrará».
Así que los dioses ayudantes replicaron:
«En ese caso, tiremos la divinidad en la profundidad del océano».
Pero Brahma respondió de nuevo:
«No, porque tarde o temprano, el hombre explorará el fondo de todos los océanos, la encontrará y la traerá de nuevo a la superficie».
Así que los dioses ayudantes concluyeron lo siguiente:
«No sabemos dónde esconderla, porque no parece existir sobre la Tierra o en el mar lugar que el hombre no pueda alcanzar algún día».
Entonces, Brahma dijo:
«Esto es lo que haremos con la divinidad del hombre: la esconderemos en lo más hondo de su propio interior, ya que es el único lugar en el que nunca se le ocurrirá buscar».
"Desde entonces, concluye la leyenda, el hombre ha pasado altos y bajos en la vida, escalando, cavando, zambulléndose, explorando y demás, con el propósito de buscar algo que, en realidad, está dentro de él"
«Enterremos la divinidad del hombre en la profundidad de la Tierra».
Pero Brahma respondió:
«No, eso no es suficiente, porque el hombre cavará profundamente algún día y lo encontrará».
Así que los dioses ayudantes replicaron:
«En ese caso, tiremos la divinidad en la profundidad del océano».
Pero Brahma respondió de nuevo:
«No, porque tarde o temprano, el hombre explorará el fondo de todos los océanos, la encontrará y la traerá de nuevo a la superficie».
Así que los dioses ayudantes concluyeron lo siguiente:
«No sabemos dónde esconderla, porque no parece existir sobre la Tierra o en el mar lugar que el hombre no pueda alcanzar algún día».
Entonces, Brahma dijo:
«Esto es lo que haremos con la divinidad del hombre: la esconderemos en lo más hondo de su propio interior, ya que es el único lugar en el que nunca se le ocurrirá buscar».
"Desde entonces, concluye la leyenda, el hombre ha pasado altos y bajos en la vida, escalando, cavando, zambulléndose, explorando y demás, con el propósito de buscar algo que, en realidad, está dentro de él"
UN CUENTO PARA EL ALMA La crisis
✨🔶️✨LA CRISIS (Por La Magia y el Amor De Los Angeles)
Había una vez una persona que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía radio, no leía los periódicos ni veía la televisión. Alquiló un pedazo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón:
Había una vez una persona que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía radio, no leía los periódicos ni veía la televisión. Alquiló un pedazo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón:
- 'Compren deliciosas albóndigas calientes'.
Y la gente se las compraba. Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse de su negocio que crecia y crecia en clientela, y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.
Sin embargo, ocurrió algo muy importante; su hijo le dijo:
- 'Viejo, ¿tú no escuchas la radio, ni lees los periódicos... ?. Estamos sufriendo una grave crisis!. La situación es realmente mala; peor no podría estar!!'.
El padre pensó: - 'Mi hijo estudia en la Universidad, lee los diarios, ve televisión y escucha la radio. Debe saber mejor que yo lo que está pasando...'
Compró entonces menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejó el alquiler del terreno con el fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más.
'Tenías razón hijo mío', le dijo al muchacho.
'Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis'.
<3 MORALEJA
No sigamos hablando de crisis.
Hablemos sólo de hacer buenos negocios, buenos trabajos y buenas tareas.
Si nos programamos para fracasar, fracasaremos.
Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos.
Es una simple elección personal.
PD.- Recomendación personal:
No veas, no escuches, no leas noticias por la mañana, solo te vas a preocupar y te arruinarán tu día de trabajo. Mejor, cuando te despiertes por la mañana, escucha la música que mas te agrade y te levante el animo. —
Y la gente se las compraba. Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse de su negocio que crecia y crecia en clientela, y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.
Sin embargo, ocurrió algo muy importante; su hijo le dijo:
- 'Viejo, ¿tú no escuchas la radio, ni lees los periódicos... ?. Estamos sufriendo una grave crisis!. La situación es realmente mala; peor no podría estar!!'.
El padre pensó: - 'Mi hijo estudia en la Universidad, lee los diarios, ve televisión y escucha la radio. Debe saber mejor que yo lo que está pasando...'
Compró entonces menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejó el alquiler del terreno con el fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más.
'Tenías razón hijo mío', le dijo al muchacho.
'Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis'.
No sigamos hablando de crisis.
Hablemos sólo de hacer buenos negocios, buenos trabajos y buenas tareas.
Si nos programamos para fracasar, fracasaremos.
Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos.
Es una simple elección personal.
PD.- Recomendación personal:
No veas, no escuches, no leas noticias por la mañana, solo te vas a preocupar y te arruinarán tu día de trabajo. Mejor, cuando te despiertes por la mañana, escucha la música que mas te agrade y te levante el animo. —
LA ROSA Y EL SAPO (Por Cuentos con alma)
Había una vez una rosa roja muy bella; se sentía de maravilla por saber que era la rosa más bella del jardín.
Un día comprendió que la gente la miraba sólo de lejos y no se acercaba a ella.
Se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro, y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca.
Indignada ante lo descubierto, le ordenó al sapo que se fuera de inmediato; el sapo, muy obediente, dijo:
-Está bien, si así lo quieres.
Poco tiempo después el sapo pasó por deonde estaba la rosa y se sorprendió al verla totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.
Le dijo entonces:
-Vaya que te ves mal. ¿Qué te pasó?
La rosa contestó:
-Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igua.
El sapo contestó:
-Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín.
Autor desconocido.
Un día comprendió que la gente la miraba sólo de lejos y no se acercaba a ella.
Se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro, y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca.
Indignada ante lo descubierto, le ordenó al sapo que se fuera de inmediato; el sapo, muy obediente, dijo:
-Está bien, si así lo quieres.
Poco tiempo después el sapo pasó por deonde estaba la rosa y se sorprendió al verla totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.
Le dijo entonces:
-Vaya que te ves mal. ¿Qué te pasó?
La rosa contestó:
-Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igua.
El sapo contestó:
-Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín.
Autor desconocido.
lunes, 14 de octubre de 2019
CUENTOS CON ALMA A tiempo
Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro.
A partir de aquel instante, comenzó a buscarla.
Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual; luego, por el poder y la riqueza; después, por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.
En un recodo del camino, vio un letrero que decía: "Le quedan dos meses de vida".
Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida, se dijo:
-Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean.
Y aquel buscador infangible de la felicidad, sólo al final de sus días encontró que en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí mismo por servir estaba el tesoro que tanto había deseado.
Autor desconocido.
A partir de aquel instante, comenzó a buscarla.
Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual; luego, por el poder y la riqueza; después, por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.
En un recodo del camino, vio un letrero que decía: "Le quedan dos meses de vida".
Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida, se dijo:
-Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean.
Y aquel buscador infangible de la felicidad, sólo al final de sus días encontró que en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí mismo por servir estaba el tesoro que tanto había deseado.
Autor desconocido.
domingo, 13 de octubre de 2019
UN CUENTO PARA EL ALMA Ser un amigo es un honor
✨🌎✨ Ser un Amigo es un Honor. (Por la Magia y el Amor De Los Angeles)
Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera.
Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados.
Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera.
Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados.
Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y
prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos tardan un
cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición...)
La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos.
En una curva del camino vieron un magnifico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.
El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada entabló con él, el siguiente diálogo:
- Buenos días.
- Buenos días - Respondió el guardián.
- ¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
- Esto es el Cielo.
-¡Que bien que hayamos llegado al Cielo porque estamos sedientos!
- Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera.
Y el guardián señaló la fuente.
- Pero mi caballo y mi perro también tienen sed...
- Lo siento mucho - Dijo el guardián- pero aquí no se permite la entrada a los animales.
El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo.
Dio las gracias al guardián y siguió adelante.
Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles.
A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero.
Posiblemente dormía.
- Buenos días - dijo el caminante.
El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
- Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo
- Hay una fuente entre aquellas rocas - dijo el hombre, indicando el lugar.
Podéis beber toda el agua como queráis.
El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
Luego el caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
- Podéis volver siempre que queráis - Le respondió éste.
- A propósito ¿Cómo se llama este lugar? - preguntó el hombre.
- CIELO.
- ¿El Cielo? ¿Sí? Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!
- Aquello no era el Cielo. Era el Infierno - contestó el guardián.
El caminante quedó perplejo.
- ¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones! -advirtió el hombre.
- ¡De ninguna manera! - increpó el hombre-
En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos...
Jamás abandones a tus verdaderos amigos aunque eso te produzca inconvenientes personales. Si ellos han estado dándote su amor y compañía has contraído una deuda: "No abandonarlos nunca".
Porque:
Hacer un Amigo es una Gracia
Tener un amigo es un Don
Conservar un Amigo es una Virtud
Ser un Amigo es un Honor.
La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos.
En una curva del camino vieron un magnifico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.
El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada entabló con él, el siguiente diálogo:
- Buenos días.
- Buenos días - Respondió el guardián.
- ¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
- Esto es el Cielo.
-¡Que bien que hayamos llegado al Cielo porque estamos sedientos!
- Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera.
Y el guardián señaló la fuente.
- Pero mi caballo y mi perro también tienen sed...
- Lo siento mucho - Dijo el guardián- pero aquí no se permite la entrada a los animales.
El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo.
Dio las gracias al guardián y siguió adelante.
Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles.
A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero.
Posiblemente dormía.
- Buenos días - dijo el caminante.
El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
- Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo
- Hay una fuente entre aquellas rocas - dijo el hombre, indicando el lugar.
Podéis beber toda el agua como queráis.
El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
Luego el caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
- Podéis volver siempre que queráis - Le respondió éste.
- A propósito ¿Cómo se llama este lugar? - preguntó el hombre.
- CIELO.
- ¿El Cielo? ¿Sí? Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!
- Aquello no era el Cielo. Era el Infierno - contestó el guardián.
El caminante quedó perplejo.
- ¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones! -advirtió el hombre.
- ¡De ninguna manera! - increpó el hombre-
En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos...
Jamás abandones a tus verdaderos amigos aunque eso te produzca inconvenientes personales. Si ellos han estado dándote su amor y compañía has contraído una deuda: "No abandonarlos nunca".
Porque:
Hacer un Amigo es una Gracia
Tener un amigo es un Don
Conservar un Amigo es una Virtud
Ser un Amigo es un Honor.
CUENTOS CON ALMA Estrellas de mar
Un escritor que estaba en su casa de la playa terminando su última
obra, todas las mañanas, muy temprano, salía a pasear por la costa unos
minutos antes de empezar su trabajo. Esa mañana observó, en la
distancia, a un joven que parecía estar bailando... Corría hacia el mar,
levantaba sus brazos, daba la vuelta y volvía a repetir el movimiento
una y otra vez.
Lentamente, el escritor se fue acercando al joven que, al aproximarse, vio que en realidad estaba recogiendo algo de la arena y que luego se acercaba al agua para lanzarlo mar adentro.
Ya más cerca, vio que el joven tomaba estrellas de mar que habían quedado en la arena al bajar la marea y corría hasta el agua para arrojarlas tan lejos como podía mar adentro.
Al llegar a su lado, el escritor le preguntó:
-Buenos días, ¿qué estás haciendo?
-Salvo estrellas de mar antes que el sol las deshidrate y mueran -contestó el joven, sin abandonar su empeño.
-Pero ¿no te das cuenta que es una tarea inútil? -le dijo el escritor-. En estos momentos debe haber miles o millones de estrellas que quedaron fuera del agua y jamás podrás salvarlas todas.
El joven se detuvo sólo un instante, miró la estrella que llevaba en la mano en esos momentos, luego giró su cabeza hasta enfrentar los ojos del escritor, y le dijo:
-No importa; quizá no pueda salvar a todas, pero al menos ésta que tengo en la mano notará la diferencia... -y continúo febrilmente con su tarea.
El escritor meneó su cabeza, completó su caminata y se sentó a continuar su trabajo. Sin embargo algo lo incomodaba y daba vueltas en su cabeza.
"Al menos ésta notará la diferencia", era la frase que lo inquietaba. Finalmente lo comprendió... Incluso un pequeño cambio que en nada afecta los resultados finales SIEMPRE es valioso para quien se beneficia de él.
Para ESA estrella, ¡¡era muy valioso ser rescatada!!
A la mañana siguiente, muy temprano, un caminante ocasional advirtió con asombro que dos personas -una mayor y otra más joven- parecían bailar junto a la playa... Corrían hacia el mar, levantaban sus brazo, daban la vuelta y volvían a repetir el movimiento una y otra vez.
Lentamente empezó a acercarse para ver qué ocurría...Autor desconocido.
Lentamente, el escritor se fue acercando al joven que, al aproximarse, vio que en realidad estaba recogiendo algo de la arena y que luego se acercaba al agua para lanzarlo mar adentro.
Ya más cerca, vio que el joven tomaba estrellas de mar que habían quedado en la arena al bajar la marea y corría hasta el agua para arrojarlas tan lejos como podía mar adentro.
Al llegar a su lado, el escritor le preguntó:
-Buenos días, ¿qué estás haciendo?
-Salvo estrellas de mar antes que el sol las deshidrate y mueran -contestó el joven, sin abandonar su empeño.
-Pero ¿no te das cuenta que es una tarea inútil? -le dijo el escritor-. En estos momentos debe haber miles o millones de estrellas que quedaron fuera del agua y jamás podrás salvarlas todas.
El joven se detuvo sólo un instante, miró la estrella que llevaba en la mano en esos momentos, luego giró su cabeza hasta enfrentar los ojos del escritor, y le dijo:
-No importa; quizá no pueda salvar a todas, pero al menos ésta que tengo en la mano notará la diferencia... -y continúo febrilmente con su tarea.
El escritor meneó su cabeza, completó su caminata y se sentó a continuar su trabajo. Sin embargo algo lo incomodaba y daba vueltas en su cabeza.
"Al menos ésta notará la diferencia", era la frase que lo inquietaba. Finalmente lo comprendió... Incluso un pequeño cambio que en nada afecta los resultados finales SIEMPRE es valioso para quien se beneficia de él.
Para ESA estrella, ¡¡era muy valioso ser rescatada!!
A la mañana siguiente, muy temprano, un caminante ocasional advirtió con asombro que dos personas -una mayor y otra más joven- parecían bailar junto a la playa... Corrían hacia el mar, levantaban sus brazo, daban la vuelta y volvían a repetir el movimiento una y otra vez.
Lentamente empezó a acercarse para ver qué ocurría...Autor desconocido.
sábado, 12 de octubre de 2019
CUENTOS CON ALMA El bigote del tigre
Una joven mujer, llamada Yun Ok, fue un día a casa de un ermitaño de la montaña en busca de ayuda.
El ermitaño era un sabio de gran renombre, hacedor de ensalmosy pociones mágicas.
Cuando Yun Ok entró en su casa, el ermitaño, sin levantarlos ojos de la chimenea que estaba mirando, dijo:
-¿Por qué viniste?
Yun Ok respondió:
-Oh, sabio famoso, ¿estoy desesperada! ¡Hazme una poción!
-Sí, sí, ¡hazme una poción! ¡Todos necesitan pociones! ¿Podemos curar un mundo enfermo con una poción?
-Maestro -insistió Yun Ok-, si no me ayudas estaré verdaderamente perdida.
-Bueno, ¿cuál es tu problema? -dijo el ermitaño, resignado por fin a escucharla.
-Se trata de mi marido -comenzó Yun Ok-. Tengo un gran amor por él. Durante los últimos tres años ha estado peleando en la guerra. Ahora que ha vuelto, casi no me habla, a mí ni a nadie. Si yo hablo, no parece oír. Cuando habla, lo hace con aspereza. Si le sirvo comida que no le gusta, le da un manotazo y se va enojado de la habitación. A veces, cuando debería estar trabajando en el campo de arroz, lo veo sentado ociosamente en la cima de la montaña, mirando hacia el mar.
-Sí; así ocurre a veces cuando los jóvenes vuelven a su casa después de la guerra -dijo el ermitaño-. Prosigue.
-No hay nada más que decir, ilustrado. Quiero una poción para dársela a mi marido, a ver si se vuelve cariñoso y amable,
como era antes.
-¡Ja! Tan simple, ¿no? -replicó el ermitaño-. ¡Una poción...! Muy bien, vuelve en tres días y te diré qué nos hará falta
para esa poción.
Tres días más tarde, Yun Ok volvió a la casa del sabio de la montaña.
-Lo he pensado -le dijo-. Puedo hacer tu poción. Pero el ingrediente principal es el bigote de un tigre vivo. Tráeme su
bigote y te daré lo que necesitas.
-¡El bigote de un tigre vivo! -exclamó Yun Ok-. ¿Cómo haré para conseguirlo?
-Si esa poción es tan importante, obtendrás éxito -dijo el ermitaño.
Y apartó la cabeza, sin más deseos de hablar.
Yun Ok se marchó a su casa. Pensó mucho en cómo conseguiría el bigote del tigre.
Hasta que una noche, cuando su marido estaba dormido, salió de su casa con un bol de arroz y salsa de carne en la mano.
Fue al lugar de la montaña donde sabía que vivía el tigre. Manteniéndose alejada de su cueva, extendió el bol de comida, llamando al tigre para que viniera a comer. El tigre no vino.
A la noche siguiente, Yun Ok volvió a la montaña, esta vez un poco más cerca de la cueva. De nuevo, ofreció al tigre un bol de comida.
Todas las noches Yun Ok fue a la montaña, acercándose cada vez más a la cueva, unos pasos más que la noche anterior. Poco a poco, el tigre se acostumbró a verla allí.
Una noche, Yun Ok se acercó a pocos pasos de la cueva del tigre.
Esta vez, el animal dio unos pasos hacia ella y se detuvo. Los dos quedaron mirándose bajo la Luna. Lo mismo ocurrió a la noche siguiente, y esta vez estaban tan cerca que Yun Ok pudo hablar al tigre con una voz suave y tranquilizadora.
La noche siguiente, después de mirar con cuidado los ojos de Yun Ok, el tigre comió los alimentos que ella le ofrecía. Después de eso, cuando Yun Ok iba por las noches, encontraba al tigre esperándola en el camino.
Cuando el tigre había comido, Yun Ok podía acariciarle suavemente la cabeza con su mano. Casi seis meses habían pasado desde la noche de su primera visita.
Al final, una noche, después de acariciar la cabeza del animal,
Yun Ok dijo:
-Oh, tigre, animal generoso, es preciso que tenga uno de tus bigotes. ¡No te enojes conmigo! -y le arrancó uno de los
bigotes.
El tigre no se enojó, como ella temía. Yun Ok bajó por el camino, no caminando sino corriendo, con el bigote aferrado
fuertemente en la mano.
A la mañana siguiente, cuando el Sol asomaba desde el mar, ya estaba en la casa del ermitaño de la montaña.
-¡Oh, famoso! -gritó -. ¡Lo tengo! ¡Tengo el bigote del tigre! Ahora puedes hacer la poción que me prometiste para que mi marido vuelva a ser cariñoso y amable.
El ermitaño tomó el bigote y lo examinó. Satisfecho, pues realmente era de tigre, se inclinó hacia delante y lo dejó caer en el fuego que ardía en su chimenea.
-¡Oh, señor! -gritó la joven mujer, angustiada-. ¿Qué hiciste con el bigote?
-Dime cómo lo conseguiste -dijo el ermitaño.
-Bueno, fui a la montaña todas las noches con un bol de comida. Al principio me mantuve lejos, y me fui acercando un poco cada vez, ganando la confianza del tigre. Le hablé con voz cariñosa y tranquilizadora para hacerle entender que sólo deseaba su bien. Fui paciente. Todas las noches le llevaba comida, sabiendo que no comería. Pero no cedí. Fui una y otra vez. Nunca le hablé con aspereza. Nunca le hice reproches. Y por fin, una noche, dio unos pasos hacia mí. Llegó un momento en que me esperaba en el camino y comía del bol que yo llevaba en las manos.
Le acariciaba la cabeza y él hacía sonidos de alegría con la garganta. Sólo después de eso le arranqué el bigote.
-Sí, sí -dijo el ermitaño-, domaste al tigre y te ganaste su confianza y su amor.
-Pero tú arrojaste el bigote al fuego -exclamó Yun Ok, llorando-. ¡Todo fue para nada!
-No; no me parece que todo haya sido para nada -repuso el ermitaño-. Ya no hace falta el bigote. Yun Ok, déjame que
te pregunte algo: ¿es acaso un hombre más cruel que un tigre? ¿Responde menos al cariño y la comprensión? Si puedes ganar con cariño y paciencia el amor y la confianza de un animal salvaje y sediento de sangre, sin duda puedes hacer lo mismo con tu marido.
Al oír esto, Yun Ok permaneció callada unos segundos. Luego, avanzó por el camino reflexionando sobre la verdad que había aprendido en casa del ermitaño de la montaña...
Autor desconocido.
El ermitaño era un sabio de gran renombre, hacedor de ensalmosy pociones mágicas.
Cuando Yun Ok entró en su casa, el ermitaño, sin levantarlos ojos de la chimenea que estaba mirando, dijo:
-¿Por qué viniste?
Yun Ok respondió:
-Oh, sabio famoso, ¿estoy desesperada! ¡Hazme una poción!
-Sí, sí, ¡hazme una poción! ¡Todos necesitan pociones! ¿Podemos curar un mundo enfermo con una poción?
-Maestro -insistió Yun Ok-, si no me ayudas estaré verdaderamente perdida.
-Bueno, ¿cuál es tu problema? -dijo el ermitaño, resignado por fin a escucharla.
-Se trata de mi marido -comenzó Yun Ok-. Tengo un gran amor por él. Durante los últimos tres años ha estado peleando en la guerra. Ahora que ha vuelto, casi no me habla, a mí ni a nadie. Si yo hablo, no parece oír. Cuando habla, lo hace con aspereza. Si le sirvo comida que no le gusta, le da un manotazo y se va enojado de la habitación. A veces, cuando debería estar trabajando en el campo de arroz, lo veo sentado ociosamente en la cima de la montaña, mirando hacia el mar.
-Sí; así ocurre a veces cuando los jóvenes vuelven a su casa después de la guerra -dijo el ermitaño-. Prosigue.
-No hay nada más que decir, ilustrado. Quiero una poción para dársela a mi marido, a ver si se vuelve cariñoso y amable,
como era antes.
-¡Ja! Tan simple, ¿no? -replicó el ermitaño-. ¡Una poción...! Muy bien, vuelve en tres días y te diré qué nos hará falta
para esa poción.
Tres días más tarde, Yun Ok volvió a la casa del sabio de la montaña.
-Lo he pensado -le dijo-. Puedo hacer tu poción. Pero el ingrediente principal es el bigote de un tigre vivo. Tráeme su
bigote y te daré lo que necesitas.
-¡El bigote de un tigre vivo! -exclamó Yun Ok-. ¿Cómo haré para conseguirlo?
-Si esa poción es tan importante, obtendrás éxito -dijo el ermitaño.
Y apartó la cabeza, sin más deseos de hablar.
Yun Ok se marchó a su casa. Pensó mucho en cómo conseguiría el bigote del tigre.
Hasta que una noche, cuando su marido estaba dormido, salió de su casa con un bol de arroz y salsa de carne en la mano.
Fue al lugar de la montaña donde sabía que vivía el tigre. Manteniéndose alejada de su cueva, extendió el bol de comida, llamando al tigre para que viniera a comer. El tigre no vino.
A la noche siguiente, Yun Ok volvió a la montaña, esta vez un poco más cerca de la cueva. De nuevo, ofreció al tigre un bol de comida.
Todas las noches Yun Ok fue a la montaña, acercándose cada vez más a la cueva, unos pasos más que la noche anterior. Poco a poco, el tigre se acostumbró a verla allí.
Una noche, Yun Ok se acercó a pocos pasos de la cueva del tigre.
Esta vez, el animal dio unos pasos hacia ella y se detuvo. Los dos quedaron mirándose bajo la Luna. Lo mismo ocurrió a la noche siguiente, y esta vez estaban tan cerca que Yun Ok pudo hablar al tigre con una voz suave y tranquilizadora.
La noche siguiente, después de mirar con cuidado los ojos de Yun Ok, el tigre comió los alimentos que ella le ofrecía. Después de eso, cuando Yun Ok iba por las noches, encontraba al tigre esperándola en el camino.
Cuando el tigre había comido, Yun Ok podía acariciarle suavemente la cabeza con su mano. Casi seis meses habían pasado desde la noche de su primera visita.
Al final, una noche, después de acariciar la cabeza del animal,
Yun Ok dijo:
-Oh, tigre, animal generoso, es preciso que tenga uno de tus bigotes. ¡No te enojes conmigo! -y le arrancó uno de los
bigotes.
El tigre no se enojó, como ella temía. Yun Ok bajó por el camino, no caminando sino corriendo, con el bigote aferrado
fuertemente en la mano.
A la mañana siguiente, cuando el Sol asomaba desde el mar, ya estaba en la casa del ermitaño de la montaña.
-¡Oh, famoso! -gritó -. ¡Lo tengo! ¡Tengo el bigote del tigre! Ahora puedes hacer la poción que me prometiste para que mi marido vuelva a ser cariñoso y amable.
El ermitaño tomó el bigote y lo examinó. Satisfecho, pues realmente era de tigre, se inclinó hacia delante y lo dejó caer en el fuego que ardía en su chimenea.
-¡Oh, señor! -gritó la joven mujer, angustiada-. ¿Qué hiciste con el bigote?
-Dime cómo lo conseguiste -dijo el ermitaño.
-Bueno, fui a la montaña todas las noches con un bol de comida. Al principio me mantuve lejos, y me fui acercando un poco cada vez, ganando la confianza del tigre. Le hablé con voz cariñosa y tranquilizadora para hacerle entender que sólo deseaba su bien. Fui paciente. Todas las noches le llevaba comida, sabiendo que no comería. Pero no cedí. Fui una y otra vez. Nunca le hablé con aspereza. Nunca le hice reproches. Y por fin, una noche, dio unos pasos hacia mí. Llegó un momento en que me esperaba en el camino y comía del bol que yo llevaba en las manos.
Le acariciaba la cabeza y él hacía sonidos de alegría con la garganta. Sólo después de eso le arranqué el bigote.
-Sí, sí -dijo el ermitaño-, domaste al tigre y te ganaste su confianza y su amor.
-Pero tú arrojaste el bigote al fuego -exclamó Yun Ok, llorando-. ¡Todo fue para nada!
-No; no me parece que todo haya sido para nada -repuso el ermitaño-. Ya no hace falta el bigote. Yun Ok, déjame que
te pregunte algo: ¿es acaso un hombre más cruel que un tigre? ¿Responde menos al cariño y la comprensión? Si puedes ganar con cariño y paciencia el amor y la confianza de un animal salvaje y sediento de sangre, sin duda puedes hacer lo mismo con tu marido.
Al oír esto, Yun Ok permaneció callada unos segundos. Luego, avanzó por el camino reflexionando sobre la verdad que había aprendido en casa del ermitaño de la montaña...
Autor desconocido.
viernes, 11 de octubre de 2019
¿DIOS EXISTE? LA RESPUESTA DE BUDA (Por Esther Claramonte) Cuentos con CUENTOS CON MORALEJA
Una mañana un hombre le preguntó a Buda: «¿Existe Dios?».
Buda miró al hombre a los ojos y le dijo:
«No, Dios no existe».
Ese mismo día, por la tarde, otro hombre le preguntó: «¿Qué piensas acerca de Dios? ¿Existe Dios?».
Buda miró al hombre a los ojos y le dijo: «Sí, Dios existe».
Ananda (su discípulo), que estaba con él, se quedó muy confundido.
Pero esa tarde, a la puesta de Sol, otro hombre vino con una pregunta muy parecida, aunque formulada de forma distinta. El hombre dijo: «Hay gente que cree en Dios y hay gente que no cree en Dios. Yo no sé a quién creer. He venido a pedirte ayuda».
Ananda estaba muy interesado en oír la respuesta de Buda; en un mismo día Buda había dado 2 respuestas absolutamente contradictorias y ahora surgía una 3ra oportunidad (y no hay una tercera respuesta). Pero Buda le dio una tercera respuesta. No habló, cerró los ojos.
El hombre, al ver a Buda sentado con los ojos cerrados, pensó que quizás era esa la respuesta, así que se sentó junto a él con los ojos cerrados.
Transcurrió una hora y el hombre abrió los ojos, tocó los pies de Buda y dijo:
«Tu compasión es grande. Siempre te estaré agradecido por haberme dado la respuesta».
Ananda no podía creer lo que veía, porque Buda no había dicho una sola palabra… Y el hombre se marchó tan contento, totalmente satisfecho.
Entonces Ananda le dijo a Buda: «¡Esto es demasiado! Deberías pensar en mí; me vas a volver loco. Estoy al borde de un ataque de nervios. A un hombre le dices que Dios no existe, a otro hombre le dices que Dios existe y al tercero no le contestas. Y el tercero dice que ha recibido la respuesta, está contento y agradecido, y te toca los pies. ¿Me puedes explicar qué significa todo esto?».
Buda dijo: «Ananda, la primera cosa que debes recordar es que esas preguntas no las habías formulado tú; por lo tanto, esas respuestas no eran para ti. ¿Por qué te preocupas innecesariamente por los problemas de otra gente?... Primero soluciona tus propios problemas».
Ananda dijo: «Es cierto, esas no eran mis preguntas y las respuestas no iban dirigidas a mí… ¿Pero qué puedo hacer?...Tengo oídos y oigo, he oído y he visto, y ahora todo mi ser está confundido. ¿Cuál es la respuesta correcta?».
Buda dijo: «¿Correcta…? Lo correcto es la consciencia. El primer hombre era un teísta y quería que le reafirmase en su creencia de Dios. Vino con una respuesta -una respuesta hecha- solamente para que le reafirmase en su creencia y poder decir: “Estoy en lo cierto, incluso el propio Buda me ha dado la razón.” Por eso le he dado esa respuesta, solamente para perturbar su creencia, porque creer no es conocer.
»El segundo hombre era un ateo.
También ha venido con una respuesta, una respuesta hecha -que Dios no existe-, y quería que le reafirmase en su incredulidad para poder decir que pienso como él. Tuve que decirle: “Dios si existe.” Pero el propósito era el mismo.
»Si eres capaz de ver mi propósito, verás que no hay contradicción. Estaba perturbando la creencia preconcebida del primer hombre y la incredulidad preconcebida del segundo hombre. La creencia es afirmativa, la incredulidad es negativa, pero en realidad ambas son una misma cosa. No provienen de alguien que conoce; y ninguno de ellos era un verdadero buscador, ambos acarreaban prejuicios.
»El tercero era un verdadero buscador. No tenía ningún prejuicio, abrió su corazón y me dijo: “Hay gente que cree en Dios, y hay gente que no cree en Dios. Yo no sé a quién creer. He venido a pedirte ayuda.” Y la única ayuda que podía darle era una experiencia de consciencia silenciosa; las palabras son inútiles. Y cuando he cerrado mis ojos ha entendido el mensaje. Era un hombre con una cierta inteligencia: abierto, vulnerable. Y cerró los ojos.
»Al profundizar en el silencio, al volverse parte del campo de mi silencio y mi presencia, ha empezado a adentrarse en el silencio, a adentrarse en la consciencia. Cuando transcurrió una hora parecía como si sólo hubieran transcurrido unos minutos; no recibió ninguna respuesta en palabras, pero recibió la verdadera respuesta en silencio: no te preocupes acerca de Dios, no tiene ninguna importancia si existe o no. Lo que importa es la existencia del silencio, si existe o no la consciencia. Si eres silencioso y consciente, tú mismo eres Dios. Dios no es algo ajeno a ti: o eres una mente o eres Dios. En el silencio y en la consciencia, la mente se disuelve, desaparece, y se te revela la divinidad. Sin haberle dicho nada ha recibido la respuesta, y la ha recibido de una forma perfectamentehh correcta».La respuesta Ananda no está en quien responde si no en quien pregunta.
¿CASUALIDADES O CAUSALIDADES? (Por Cuentos cortos para pensar)
Después del 11 de septiembre, una empresa que tenía sus oficinas cerca del World Trade Center invitó a ejecutivos y empleados de otras compañías que habían sido afectadas por el ataque a las Torres Gemelas, para compartir su oficina a fin de que pudieran reiniciar temporalmente sus operaciones.
En una reunión de la mañana, el jefe de seguridad contó historias de por qué su gente estaba viva... y todas tenían que ver con pequeños detalles como éstos:
Al director de una compañía se le hizo tarde porque era el primer
día de kínder de su hijo. Una mujer se retrasó porque su despertador
no sonó a tiempo. A uno se le hizo tarde porque se quedó atorado en la
carretera en la que había un accidente.
A otro sobreviviente se le fue el autobús; alguien se tiró comida encima y necesitó el tiempo para cambiarse; uno tuvo un problema con su auto, que no arrancó; otra regresó a contestar el teléfono; otra ¡tuvo un bebé!, y otro no consiguió un taxi.
Pero la historia que más impresionó fue la de un señor que se puso un par de zapatos nuevos esa mañana, y antes de llegar al trabajo le había salido una ampolla. Se detuvo en la farmacia por una curita y por eso está vivo hoy.
Ahora, cuando me quedo atorado en el tráfico, cuando pierdo un elevador, cuando regreso a contestar un teléfono, y muchas otras cosas que me desesperan, pienso primero:
“Este es el lugar exacto en el que debes estar en este preciso momento”.
La próxima vez que tu mañana te parezca enloquecedora, los niños tarden en vestirse, no logres encontrar las llaves del auto, te encuentres todos los semáforos en rojo... no te enojes ni te frustres. Estás en el lugar correcto a la hora exacta. Disfruta cada momento.
A otro sobreviviente se le fue el autobús; alguien se tiró comida encima y necesitó el tiempo para cambiarse; uno tuvo un problema con su auto, que no arrancó; otra regresó a contestar el teléfono; otra ¡tuvo un bebé!, y otro no consiguió un taxi.
Pero la historia que más impresionó fue la de un señor que se puso un par de zapatos nuevos esa mañana, y antes de llegar al trabajo le había salido una ampolla. Se detuvo en la farmacia por una curita y por eso está vivo hoy.
Ahora, cuando me quedo atorado en el tráfico, cuando pierdo un elevador, cuando regreso a contestar un teléfono, y muchas otras cosas que me desesperan, pienso primero:
“Este es el lugar exacto en el que debes estar en este preciso momento”.
La próxima vez que tu mañana te parezca enloquecedora, los niños tarden en vestirse, no logres encontrar las llaves del auto, te encuentres todos los semáforos en rojo... no te enojes ni te frustres. Estás en el lugar correcto a la hora exacta. Disfruta cada momento.
jueves, 10 de octubre de 2019
¡LAS CAJAS! (Por Nestor Daniel Contreras Campos)
Tengo en mis manos dos cajas que un buen amigo me regalo para guardar mi vida.
Me dijo: Pon tu dolor, tus tristezas y penas en la negra …y… todas tus alegrías y bendiciones en la dorada.
Decidí seguir el sabio concejo de mi buen amigo.
Durante mi vida, he puesto todo mi dolor, mis tristezas y penas en la negra, y todas mis alegrías y bendiciones en la dorada.
Pero mientras la dorada se fue poniendo muy pesada la negra permanecía tan liviana como antes.
Con curiosidad abrí la caja negra para saber por qué seguía tan liviana y encontré que en el fondo de la caja había un agujero por el cual se habían ido todo mi dolor, mis tristezas y mis penas.
Pensé en voz alta - ¿A dónde habrán ido a parar todo lo que estaba dentro de la caja negra?
y después mi corazón me dijo en voz baja:
- No preguntes más y camina la vida en pos de la excelencia, la vida eterna y la exaltación.
MORALEJA:
- Olvidemos el pasado que nos trajo algunas lluvias de dolor, tristezas y penas.
- Enfoquémonos en vivir una vida feliz, en paz y sanamente, ya que nuestra vida está llena de alegrías en donde sobreabundan las bendiciones las cuales son incontables y eternas.
(Esta historia fue escrita por un autor anónimo.)
.
Feliz día.
Durante mi vida, he puesto todo mi dolor, mis tristezas y penas en la negra, y todas mis alegrías y bendiciones en la dorada.
Pero mientras la dorada se fue poniendo muy pesada la negra permanecía tan liviana como antes.
Con curiosidad abrí la caja negra para saber por qué seguía tan liviana y encontré que en el fondo de la caja había un agujero por el cual se habían ido todo mi dolor, mis tristezas y mis penas.
Pensé en voz alta - ¿A dónde habrán ido a parar todo lo que estaba dentro de la caja negra?
y después mi corazón me dijo en voz baja:
- No preguntes más y camina la vida en pos de la excelencia, la vida eterna y la exaltación.
MORALEJA:
- Olvidemos el pasado que nos trajo algunas lluvias de dolor, tristezas y penas.
- Enfoquémonos en vivir una vida feliz, en paz y sanamente, ya que nuestra vida está llena de alegrías en donde sobreabundan las bendiciones las cuales son incontables y eternas.
(Esta historia fue escrita por un autor anónimo.)
.
Feliz día.
CUENTOS CON ALMA Nunca estarán solos al volar
Un día, un ángel se arrodilló a los pies de Dios y le habló:
-Señor, visité toda tu creación. Estuve en todos los lugares. Vi que eres parte de todas las cosas. Y por eso vine hasta ti, Señor, para tratar de entender. ¿Por qué casa una de las personas sobre la Tierra tiene apenas un ala? Los ángeles tenemos dos. Podemos ir hasta el amor que el Señor representa siempre que lo deseamos. Podemos colar hacia la libertar siempre que queramos. Pero los humanos, con su única ala, no pueden volar. No podrán volar con apenas un ala...
Dios respondió:
-Sí, ya sé eso. Sé que hice a los humanos solamente con un ala...
Intrigado, el ángel quería entender, y preguntó:
-Pero ¿por qué el Señor dio a los hombre solamente un ala cuando son necesarias dos para que puedan volar?
Sin prisa, Dios respondió:
-Ellos sí pueden volar, mi ángel. Di a los humanos una sola ala para que ellos puediesen volar más y mejor que nuestros arcángeles... Para volar, mi pequeño amigo, tú precisas de tus dos alas... Y aunque libre, tú estas solo... Mas los humanos... Los humanos, con su única ala, precisarán siempre dar las manos a alguien a fin de tener sus dos alas. Cada uno ha de tener un par de alas... Cada uno ha de buscar su segunda ala en alguien, "en algún lugar del mundo...", para que se complete su par. Así, todos aprenderán a respetarse y a no quebrar la única ala de la otra persona, porque pueden estar acabando con su oportunidad de volar. Así, mi ángel, ellos aprenderán a amar verdaderamente a la otra persona... Aprenderán que solamente permitiéndose amar, ellos podrán volar.
"Tocando el corazón de otra persona, ellos podrán encontrar el ala que les falta y podrán finalmente volar".
"Solamente a través del amor podrán llegar hasta donde estoy... Así como lo haces tú, mi ángel".
"Ellos nunca, nunca estarán solos al volar".
Autor desconocido.
-Señor, visité toda tu creación. Estuve en todos los lugares. Vi que eres parte de todas las cosas. Y por eso vine hasta ti, Señor, para tratar de entender. ¿Por qué casa una de las personas sobre la Tierra tiene apenas un ala? Los ángeles tenemos dos. Podemos ir hasta el amor que el Señor representa siempre que lo deseamos. Podemos colar hacia la libertar siempre que queramos. Pero los humanos, con su única ala, no pueden volar. No podrán volar con apenas un ala...
Dios respondió:
-Sí, ya sé eso. Sé que hice a los humanos solamente con un ala...
Intrigado, el ángel quería entender, y preguntó:
-Pero ¿por qué el Señor dio a los hombre solamente un ala cuando son necesarias dos para que puedan volar?
Sin prisa, Dios respondió:
-Ellos sí pueden volar, mi ángel. Di a los humanos una sola ala para que ellos puediesen volar más y mejor que nuestros arcángeles... Para volar, mi pequeño amigo, tú precisas de tus dos alas... Y aunque libre, tú estas solo... Mas los humanos... Los humanos, con su única ala, precisarán siempre dar las manos a alguien a fin de tener sus dos alas. Cada uno ha de tener un par de alas... Cada uno ha de buscar su segunda ala en alguien, "en algún lugar del mundo...", para que se complete su par. Así, todos aprenderán a respetarse y a no quebrar la única ala de la otra persona, porque pueden estar acabando con su oportunidad de volar. Así, mi ángel, ellos aprenderán a amar verdaderamente a la otra persona... Aprenderán que solamente permitiéndose amar, ellos podrán volar.
"Tocando el corazón de otra persona, ellos podrán encontrar el ala que les falta y podrán finalmente volar".
"Solamente a través del amor podrán llegar hasta donde estoy... Así como lo haces tú, mi ángel".
"Ellos nunca, nunca estarán solos al volar".
Autor desconocido.
miércoles, 9 de octubre de 2019
CUENTOS ESPIRITUALES PARA CRECER La Felicidad se elige por adelantado.
Por Anna Frias
Eulalia es una señora de cerca de 90 años, bajita, llena de energía, que cada mañana aún se arregla con esmero antes de las 9, con un peinado elegante, bien cuidada y maquillada. Es casi ciega y hoy sus familiares la van a ingresar en una residencia, ya que han pensado entre todos que es la forma de que Eulalia está mejor atendida. Después de esperar una hora en la recepción de la residencia, por fin le dicen que está todo listo y la admisión se ha realizado correctamente. Ella sonríe y mientras se dirige al ascensor escucha atentamente la descripción de su pequeña habitación y de lo que puede verse desde su ventana. - “Me encanta”, dice entusiasmada como una niña a la que le regalan un perrito nuevo. - “Pero señora, si ni siquiera ha visto la habitación todavía... ¡Espérese un momento para verla!”. - “Eso no tiene nada que ver, no hace falta. La felicidad es algo que una decide por adelantado… Que mi cuarto me guste, no depende de la disposición de los muebles o de la decoración de la ventana, sino de la disposición de mi mente…”
lunes, 7 de octubre de 2019
CUENTOS CON ALMA Almorzando con Dios
Había una vez un pequeño niño que quería conocer a Dios. Él sabía que
era un largo viaje llegar hasta donde Dios vivía, así que preparó su
mochila con sándwich y botellas de leche chocolatada, y comenzó su
viaje.
Cuando había andado tres calles, se encontró con una viejecita. Ella estaba sentada en el parque observando a unas palomas.
El niño se sentó a su lado y abrió su mochila. Estaba a punto de tomar un trago de su leche chocolatada cuando observó que la viejecita parecía hambrienta, así que le ofreció un sándwich. Ella, agradecida, lo aceptó y le sonrió. Su sonrisa era tan hermosa que el niño quiso verla otra vez, así que le ofreció una leche chocolatada. Una vez más, ella le sonrió. El niño estaba encantado.
Permanecieron sentados allí toda la tarde comiendo y sonrieron, aunque nunca se dijeron ni una palabra. A medida que oscurecía, el niño se dio cuenta de cuán cansado estaba y se levantó para marcharse. Antes de dar unos pasos más, se dio la vuelta, corrió hacia la viejecita y le dio un abrazo. Ella le ofreció su sonrisa más amplia.
Cuando el niño abrió la puerta de su casa un tiempo más tarde, a su madre le sorprendió la alegría en su rostro. Ella le preguntó:
-¿Qué hiciste hoy wue te puso tan contentp?
Él le respondió:
-Almorcé con Dios.
Pero antes de que su madre pudiese responder, añadió:
-¿Y sabes qué? ¡Ella tiene la sonrisa más hermosa que he visto!
Mientras tanto la viejecita, también radiante de dicha, regresó a su casa. Su vecina estaba impresionada con el reflejo de paz sobre su rostro, y le preguntó:
-¿Qué hiciste hoy que te puso tan contenta?
Ella respondió:
-Yo comí sandwich con Dios en el parque.
Pero antes de que su vecina respondiera a esto, añadió:
-¿Sabes?, es mucho más joven de lo que esperaba.
Autor desconocido.
Cuando había andado tres calles, se encontró con una viejecita. Ella estaba sentada en el parque observando a unas palomas.
El niño se sentó a su lado y abrió su mochila. Estaba a punto de tomar un trago de su leche chocolatada cuando observó que la viejecita parecía hambrienta, así que le ofreció un sándwich. Ella, agradecida, lo aceptó y le sonrió. Su sonrisa era tan hermosa que el niño quiso verla otra vez, así que le ofreció una leche chocolatada. Una vez más, ella le sonrió. El niño estaba encantado.
Permanecieron sentados allí toda la tarde comiendo y sonrieron, aunque nunca se dijeron ni una palabra. A medida que oscurecía, el niño se dio cuenta de cuán cansado estaba y se levantó para marcharse. Antes de dar unos pasos más, se dio la vuelta, corrió hacia la viejecita y le dio un abrazo. Ella le ofreció su sonrisa más amplia.
Cuando el niño abrió la puerta de su casa un tiempo más tarde, a su madre le sorprendió la alegría en su rostro. Ella le preguntó:
-¿Qué hiciste hoy wue te puso tan contentp?
Él le respondió:
-Almorcé con Dios.
Pero antes de que su madre pudiese responder, añadió:
-¿Y sabes qué? ¡Ella tiene la sonrisa más hermosa que he visto!
Mientras tanto la viejecita, también radiante de dicha, regresó a su casa. Su vecina estaba impresionada con el reflejo de paz sobre su rostro, y le preguntó:
-¿Qué hiciste hoy que te puso tan contenta?
Ella respondió:
-Yo comí sandwich con Dios en el parque.
Pero antes de que su vecina respondiera a esto, añadió:
-¿Sabes?, es mucho más joven de lo que esperaba.
Autor desconocido.
CUENTOS ESPIRITUALES PARA CRECER ¿Que es el Amor?
Por Anna Frias.
En una de las salas de un colegio había varios niños. Uno de ellos preguntó:
- Maestra... ¿qué es el amor?
En una de las salas de un colegio había varios niños. Uno de ellos preguntó:
- Maestra... ¿qué es el amor?
La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a
la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya
estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por
el patio de la escuela y trajesen lo que más despertase en ellos el
sentimiento del amor.
Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:
- Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.
El primer alumno respondió:
- Yo traje esta flor, ¿no es linda?
Cuando llegó su turno, el segundo alumno dijo:
- Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colección.
El tercer alumno completó:
- Yo traje este pichón de pajarito que se cayó del nido.
Y así los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio. Terminada la exposición, la maestra notó que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo. Se sentía avergonzada porque no había traído nada. La maestra se dirigió a ella y le preguntó:
- Muy bien: ¿y tú?, ¿No has encontrado nada?
La criatura, tímidamente, respondió:
- Disculpe, maestra. Ví la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma por más tiempo. Ví también la mariposa, suave, colorida, pero parecía tan feliz que no tuve el coraje de aprisionarla. Ví también el pichoncito caído entre las hojas, pero... al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí devolverlo al nido. Por lo
tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo mostrar lo que traje?
La maestra agradeció a la alumna y le dio la nota máxima, considerando que había sido la única que logró percibir que sólo podemos traer el amor en el corazón.
Que el amor no es Tomar, Arrancar, Capturar, Forzar, Ganar o Perder.
Es Disfrutar, Amar es ser LIBRE Y DEJAR LIBRE.
Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:
- Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.
El primer alumno respondió:
- Yo traje esta flor, ¿no es linda?
Cuando llegó su turno, el segundo alumno dijo:
- Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colección.
El tercer alumno completó:
- Yo traje este pichón de pajarito que se cayó del nido.
Y así los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio. Terminada la exposición, la maestra notó que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo. Se sentía avergonzada porque no había traído nada. La maestra se dirigió a ella y le preguntó:
- Muy bien: ¿y tú?, ¿No has encontrado nada?
La criatura, tímidamente, respondió:
- Disculpe, maestra. Ví la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma por más tiempo. Ví también la mariposa, suave, colorida, pero parecía tan feliz que no tuve el coraje de aprisionarla. Ví también el pichoncito caído entre las hojas, pero... al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí devolverlo al nido. Por lo
tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo mostrar lo que traje?
La maestra agradeció a la alumna y le dio la nota máxima, considerando que había sido la única que logró percibir que sólo podemos traer el amor en el corazón.
Que el amor no es Tomar, Arrancar, Capturar, Forzar, Ganar o Perder.
Es Disfrutar, Amar es ser LIBRE Y DEJAR LIBRE.
REFLEXIÓN, LA VERDADERA AMISTAD. (Por La Página de la Vida)
En estos tiempos donde prima por encima de todo los intereses propios, es difícil de encontrar relaciones de verdadera amistad, la vida acelerada por la que atravesamos centra a la mayoría de personas en velar primero por sí mismos y se despreocupan en cultivar una buena amistad. La amistad ha pasado a ser habitualmente una relación de intereses compartidos.
Las verdaderas amistades perduran en el tiempo y se construyen ladrillo a ladrillo, en ocasiones tenemos que recordar que somos seres humanos que cometemos errores, antes de ver los errores de los demás. Que no debemos actuar pensando que la otra persona va a estar agradecida por algo que hagamos. Si vas a hacer algo, hazlo de corazón, porque te nace hacerlo, de lo contrario no trates de impresionar a alguien porque es más triste ver cuando es una actitud no sincera.
Habla con la verdad y escucha atentamente, todos tenemos razones del
porque actuamos de una manera en particular y tenemos puntos de vista
diferentes. Al escuchar podemos entender a la otra persona y recuerda
que lo más valioso de una amistad es la lealtad.
Cuando vamos envejeciendo reconocemos el valor de la amistad, entendemos que los verdaderos amigos son aquellos que, aunque no los tienes a tu lado, están en tu corazón y ese es el verdadero lugar donde debe estar un amigo, aunque en muchas ocasiones no esté contigo.
Recuerda la amistad es como una planta hay que cuidarla, abonarla, quitarle las hojas malas, para que perdure por muchos años.
No necesitas de fechas especiales para decirle a un amigo cuanto lo aprecias, cualquier momento es bueno para agradecerle su compañía. Muchos se lamentan porque no supieron cuidar amistades muy valiosas y las perdieron, otros se afligen porque solo les quedan dos o tres amigos fraternales, también hay quienes sufren por no tener tan solo uno. Alguien a quién estimo mucho suele decir: "Los amigos son una fortuna que tenemos que cuidar más que al oro y si los dedos de tus manos alcanzan para contarlos, puedes considerarte millonario en amistad".
No esperes a perder a un amigo para aprender a valorarlo, disfruta y se feliz con ellos, son únicos y para toda la vida, son una caricia al alma.
Te recomendamos la visita a la web:
www.proyectopv.org
Recibe un afectuoso saludo.
Cuando vamos envejeciendo reconocemos el valor de la amistad, entendemos que los verdaderos amigos son aquellos que, aunque no los tienes a tu lado, están en tu corazón y ese es el verdadero lugar donde debe estar un amigo, aunque en muchas ocasiones no esté contigo.
Recuerda la amistad es como una planta hay que cuidarla, abonarla, quitarle las hojas malas, para que perdure por muchos años.
No necesitas de fechas especiales para decirle a un amigo cuanto lo aprecias, cualquier momento es bueno para agradecerle su compañía. Muchos se lamentan porque no supieron cuidar amistades muy valiosas y las perdieron, otros se afligen porque solo les quedan dos o tres amigos fraternales, también hay quienes sufren por no tener tan solo uno. Alguien a quién estimo mucho suele decir: "Los amigos son una fortuna que tenemos que cuidar más que al oro y si los dedos de tus manos alcanzan para contarlos, puedes considerarte millonario en amistad".
No esperes a perder a un amigo para aprender a valorarlo, disfruta y se feliz con ellos, son únicos y para toda la vida, son una caricia al alma.
Te recomendamos la visita a la web:
www.proyectopv.org
Recibe un afectuoso saludo.
domingo, 6 de octubre de 2019
sábado, 5 de octubre de 2019
OLVIDA LOS ERRORES DE TU VIDA (Por Emma Fernandez)
En mi opinión, demasiadas personas desaprovechan una gran parte de su vida por el hecho de condenarse a una frustración que permanecerá enquistada, y afectando con su ponzoña, debido al muy humano y habitual hecho de haber tenido algún “error” a lo largo de su vida.
Un “error” no es más que una acción aparentemente desacertada o posiblemente equivocada. Y nada más. Y digo aparentemente y posiblemente, porque nunca sabremos si lo que hoy aparenta ser bueno, o ser malo, en algún momento nos puede demostrar ser lo contrario.
Como humanos que somos -y por ello limitados y lejos de la perfección y la excelencia en cada una de nuestras acciones y decisiones-, y ya que tomamos miles de decisiones a lo largo de nuestra vida, y teniendo en cuenta cualquier índice de probabilidades que utilicemos, es estadísticamente lógico que nos equivoquemos en varias o muchas de ellas.
Ahí debería quedar todo. Se acepta el “error”, se aprende lo que haya que aprender, y a seguir a por otra cosa.
“Muy bien la teoría -puede objetar quien escucha-, pero es que detrás de algunos errores hay mucho daño hacia otra persona, o hacia uno mismo, hay dolor por el resultado, hay pérdidas económicas, etc.”
Es cierto. Así es. Eso es innegable. Está claro.
Lo que no está tan claro es la obligatoriedad de que además del daño o perjuicio que ya ha causado el error también haya que auto-castigarse, atormentarse, frustrarse, enojarse con uno mismo y llegar incluso a despreciarse, o ejercer esto mismo contra otro si es otro quien ha tenido el error.
Eso, además de que es injusto, es una auto-agresión innecesaria que provoca un distanciamiento emocional con uno mismo.
La autoestima se ve directamente afectada y herida.
El concepto que uno tiene de sí mismo se ve negativamente perjudicado, porque la mente va a dar vueltas sin parar a la misma visión equivocada y magnificada del asunto, y todo se va a dramatizar más de lo justo y necesario, así que es uno mismo quien tiene la responsabilidad y obligación de parar esas elucubraciones mentales, esas divagaciones innecesarias que dan vueltas sobre sí mismas sin ser capaces de ver más allá de sus propias disquisiciones.
Hay que olvidar la parte negativa de los “errores” lo antes posible, y además, olvidarlos del todo borrando también hasta el último poso y la mínima huella.
Lo positivo –que todo tiene algo positivo- es el aprendizaje que nos haya aportado acerca de lo que es conveniente no volver a repetir, o lo que no se desea para uno mismo o para los otros. Pero una vez extraída la enseñanza, el resto es innecesario.
Los achaques y los lamentos, son innecesarios.
La rabia y el dolor, son innecesarios.
La desesperación y el abatimiento, son innecesarios.
Sólo sirven el optimismo y la voluntad de seguir adelante, y para bien.
Olvidar los errores es un acto de Amor Propio, una demostración de dignidad, porque el sufrimiento no aporta absolutamente nada positivo y sí mucho negativo.
Esto hay que tenerlo muy claro, muy presente, y hay que llevarlo a la práctica.
Cosa que deseo que hagas.
Por tu bien.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
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jueves, 3 de octubre de 2019
¿Y SI COMIENZAS UNA REVOLUCIÓN PERSONAL? (Por Emma Fernandez)
En mi opinión, cuando llega el momento en que vamos a sacar cualquier pensamiento o propósito del mundo de las ideas –o de la utopía- para ponerlo en marcha, para darle la vida, aparecen en tropel todos los miedos existentes, las excesivas preocupaciones, y todas las dudas habidas y por haber.
VIVIMOS CON DEMASIADOS MIEDOS Y LES DAMOS DEMASIADO PODER.
Vivimos la vida con una tensión que es innecesaria. Nuestros temores deciden por nosotros.
Cada vez que tenemos que tomar una decisión un poco importante se forma en nuestra mente un conciliábulo de yoes pequeños asustados que no saben qué decisión tomar debido a la falta de un líder de ideas propias y decisión firme que indique el rumbo.
Todas las desconfianzas hacen acto de presencia, la ansiedad preside el proceso, uno desconfía de sí mismo y de sus propias ideas, y las soluciones que se presentan no merecen confianza; hay un desaliento general antes de ponerse en marcha porque se tiene la sensación de que se ha formado una decisión equivocada.
Un batiburrillo de ideas que nacen de una mente condicionada y nada objetiva se expresan. Y todas se creen con derecho a voz y voto. Todas quieren que prevalezca su opinión, que es siempre una opinión asustada.
En el caso de algunas personas toda esta trifulca interior viene de una falta de seguridad en sí mismas; se han equivocado en alguna ocasión y saben que se pueden volver a equivocar, y no es eso lo que quieren. Y saben que como no acierten con la decisión lo que viene detrás es una retahíla de reproches, de mala cara continua, de desprecio, de bajada de la autoestima, y de una tensión que les obnubilará aún más la próxima vez que tengan que decidir algo.
¿Y si comienzas una revolución personal?
¿Y si desdramatizamos un poco el resultado de las decisiones?
¿Y si toleramos como una posibilidad más el hecho de equivocarnos?
Y no sólo me refiero al momento de tomar decisiones, sino a la vida en general.
¿Y si hacemos prevalecer nuestro bienestar por encima del resultado de las decisiones?
¿Y si tomamos conciencia de la relatividad de las cosas despojándolas del poder contra nosotros que les hemos otorgado?
¿Y si nos tomamos un poco menos en serio a nosotros mismos?
¿Y si nos atrevemos a ponernos el mundo por montera y a vivir más tiempo en paz?
¿Y si ya, por fin, te atreves a ser tú mismo? Y me refiero a ese “uno mismo” que intuyes pero no conoces realmente.
¿Y si averiguas quién eres realmente y empiezas a serlo?
A LA VIDA SE VIENE A VIVIR Y NO A SUFRIR.
Las circunstancias desagradables de la vida no es algo que se deba acatar sin derecho a rebelarse.
Tu vida está por hacer. Y la tienes que hacer tú.
Tú tienes la responsabilidad de hacerla satisfactoria y tienes el poder de hacerla así. A pesar de las circunstancias adversas, de tus condiciones personales, de los conflictos interiores que arrastres, de que las situaciones en que te haya tocado vivir no sean las idóneas, de tu pasado, o de lo que has sufrido.
Y ninguno de los obstáculos referidos son condicionamientos insalvables, ni son inconvenientes que tengan el poder suficiente para condenarte a un presente y un futuro que no sean de tu agrado. Vivas donde vivas, tengas la situación personal que tengas, a pesar de todo tu vida prevalece por encima de cualquier adversidad.
Siempre tienes la opción de ir modificándola para que sea como tú quieres que sea.
Atrévete y compruébalo.
¿Y si comienzas tu propia revolución personal?
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
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miércoles, 2 de octubre de 2019
CONSCIENTE, SUBCONSCIENTE E INCONSCIENTE 1ª Parte
Buenos días deseo para todos y todas, hoy tengo un dilema que no se
como voy a resolver, y es que me apetece hablar de realidades que a mi
entender nos ayudan y esclarecen conceptos y formas de hacer frente a lo
que se nos va presentando en el diario.
Pero la verdad es que no las veo del todo claras, he intentado coger información en las redes sociales, y solo he conseguido ampliar mis dudas y confusión, puesto que hay muchas versiones de la misma cosa, algunas bastante diferentes, y a decir verdad no me acaban de encajar, hay algo que siento que tiene que ser de otra manera, de modo que todo lo que voy a exponer es mi versión particular, por lo menos quedo conforme y de acuerdo con lo que pienso, siento y hago, recomiendo que si no lo veis claro, no me hagáis caso porque la misma cosa puede significar algo diferente para cada cual.
El tema que voy a tratar es el consciente, el inconsciente y el subconsciente, yo lo veo como tres apartados o secciones de nuestra consciencia, que aunque todos forman parte de lo mismo, la información contenida y almacenada es diferente en su calidad y su forma, y también en posibilidades y métodos de accesibilidad.
El consciente creo que es la conciencia actual con la que podemos contar de forma instantánea para nuestro desenvolvimiento personal, y que ha sido constituida en el ejercicio de la máxima atención, y utilizando todos los datos disponibles en nuestra personalidad, y también las aportaciones de nuestro Ser espiritual (alma y espíritu) recibidas a modo de intuición, telepatía y otros medios de comunicación interna.
En la formación de la consciencia, también intervienen las indicaciones de unos seres más evolucionados que nosotros, y que están comprometidos con la guía, protección y orientación de nuestra vida, tanto a nivel físico, psicológico y espiritual.
El consciente se va ampliando y adaptando a las situaciones y condiciones del presente, del aquí y ahora, porque la vida es un continuo caminar en el que siempre nos estamos adentrando en lo desconocido, y en cada momento se nos presenta o se pueden presentar situaciones y circunstancias nuevas para las que aún no tenemos capacidad de respuesta, y ello nos obliga a usar nuestras capacidades mentales y anímicas de creación e improvisación, utilizando todos los datos y capacidades disponibles, tanto de nuestra personalidad, conciencia, y los datos espontáneos procedentes de nuestra Esencia trascendental, que ante una situación para la que no tenemos respuesta actual, nuestro “buscador interno” viaja en el tiempo y de forma casi instantánea nos aporta datos de situaciones similares vividas y solucionadas en otras existencias, para que las usemos como opción de resolución.
Cuando caminamos por un camino o sendero cualquiera, nuestra atención es como un foco que ilumina el entorno próximo, y nuestra conciencia con el resto de facultades mentales y anímicas, va explorando toda realidad y acontecer y dando solución y respuesta a toda necesidad o demanda necesaria para seguir avanzando.
De todo actuar y acontecer, nuestro consciente grava una especie de resumen de todo lo que considere significativo, la síntesis de lo vivido, que es el conocimiento adquirido en cada momento, es conocimiento reciente que se incorpora a nuestro saber, y que está disponible para en caso que se necesite en lo sucesivo.
En la medida que vamos avanzando en el camino, vamos gravando de forma continua, y incorporando conocimiento reciente, con lo cual el conocimiento es como si se fuese desplazando hacia atrás en el tiempo y el espacio, al que más fácil y mejor se accede es al más reciente, y el que va quedando más alejado se accede pero su dificultad es directamente proporcional a su distancia.
Y según mis ideas y percepciones, este es el procedimiento de creación del consciente, y la forma en que se va transformando en subconsciente.
Continúo en la 2ª parte y intentaré dejar lo más claro posible todos los detalles con los más adecuados argumentos segú mis conceptos. Saludos
Pero la verdad es que no las veo del todo claras, he intentado coger información en las redes sociales, y solo he conseguido ampliar mis dudas y confusión, puesto que hay muchas versiones de la misma cosa, algunas bastante diferentes, y a decir verdad no me acaban de encajar, hay algo que siento que tiene que ser de otra manera, de modo que todo lo que voy a exponer es mi versión particular, por lo menos quedo conforme y de acuerdo con lo que pienso, siento y hago, recomiendo que si no lo veis claro, no me hagáis caso porque la misma cosa puede significar algo diferente para cada cual.
El tema que voy a tratar es el consciente, el inconsciente y el subconsciente, yo lo veo como tres apartados o secciones de nuestra consciencia, que aunque todos forman parte de lo mismo, la información contenida y almacenada es diferente en su calidad y su forma, y también en posibilidades y métodos de accesibilidad.
El consciente creo que es la conciencia actual con la que podemos contar de forma instantánea para nuestro desenvolvimiento personal, y que ha sido constituida en el ejercicio de la máxima atención, y utilizando todos los datos disponibles en nuestra personalidad, y también las aportaciones de nuestro Ser espiritual (alma y espíritu) recibidas a modo de intuición, telepatía y otros medios de comunicación interna.
En la formación de la consciencia, también intervienen las indicaciones de unos seres más evolucionados que nosotros, y que están comprometidos con la guía, protección y orientación de nuestra vida, tanto a nivel físico, psicológico y espiritual.
El consciente se va ampliando y adaptando a las situaciones y condiciones del presente, del aquí y ahora, porque la vida es un continuo caminar en el que siempre nos estamos adentrando en lo desconocido, y en cada momento se nos presenta o se pueden presentar situaciones y circunstancias nuevas para las que aún no tenemos capacidad de respuesta, y ello nos obliga a usar nuestras capacidades mentales y anímicas de creación e improvisación, utilizando todos los datos y capacidades disponibles, tanto de nuestra personalidad, conciencia, y los datos espontáneos procedentes de nuestra Esencia trascendental, que ante una situación para la que no tenemos respuesta actual, nuestro “buscador interno” viaja en el tiempo y de forma casi instantánea nos aporta datos de situaciones similares vividas y solucionadas en otras existencias, para que las usemos como opción de resolución.
Cuando caminamos por un camino o sendero cualquiera, nuestra atención es como un foco que ilumina el entorno próximo, y nuestra conciencia con el resto de facultades mentales y anímicas, va explorando toda realidad y acontecer y dando solución y respuesta a toda necesidad o demanda necesaria para seguir avanzando.
De todo actuar y acontecer, nuestro consciente grava una especie de resumen de todo lo que considere significativo, la síntesis de lo vivido, que es el conocimiento adquirido en cada momento, es conocimiento reciente que se incorpora a nuestro saber, y que está disponible para en caso que se necesite en lo sucesivo.
En la medida que vamos avanzando en el camino, vamos gravando de forma continua, y incorporando conocimiento reciente, con lo cual el conocimiento es como si se fuese desplazando hacia atrás en el tiempo y el espacio, al que más fácil y mejor se accede es al más reciente, y el que va quedando más alejado se accede pero su dificultad es directamente proporcional a su distancia.
Y según mis ideas y percepciones, este es el procedimiento de creación del consciente, y la forma en que se va transformando en subconsciente.
Continúo en la 2ª parte y intentaré dejar lo más claro posible todos los detalles con los más adecuados argumentos segú mis conceptos. Saludos
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