Un hombre pobre le preguntó a Buda: ¿por qué soy tan pobre? Buda respondió: - tú no aprendiste a dar.
Así que el hombre pobre dijo:
-pero si no tengo nada!... Buda replicó: - tú tienes muchas cosas para dar.
Tienes una cara que puede dar una sonrisa; una boca para consolar a los
demás; un corazón que puede abrirse a los demás; ojos que pueden mirar
al otro con bondad; un cuerpo que puede ser usado para ayudar a los
demás; como ves, No eres tan pobre.
La pobreza de espíritu es la verdadera pobreza.
@espirituiluminado
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