Hola, ¿Qué tal estás? Yo estoy disfrutando de un cafetito y unas cuantas galletas, ya compré, cociné y me lo comí, aprender las artes culinarias sin duda que fue de las mejores inversiones, me procura salud y muchas satisfacciones.
Mientras degustaba mi café se me ocurrió alguna que otra idea en relación a los regalos navideños, pues como ya he comentado algunas veces no me gustan los regalos que se compran en establecimientos, y sí me gustan todos los que puedo ofrecer a través de mi actuar de pensamiento, sentimiento y acción.
Y me he propuesto regalarle a mi prójimo más escucha respetuosa y menos parloteo, a veces nos entra la prisa por comunicar algo y no dejamos que se expresen los demás con tranquilidad, yo he padecido mucho de este error, y aunque estoy atento para no ejercerlo a veces me descuido y vuelvo a las andadas.
Otro regalo que me apetece hacer a mi prójimo y a mí mismo es practicar la amabilidad y el buen trato controlando mi emotividad y mis reacciones, ocurre que a veces en la familia y allegados, como hay exceso de confianza y sabemos que no nos lo van a tomar en cuenta, reaccionamos en automático, con malos modales y cierto grado de insensibilidad, y ello no resulta agradable ni beneficioso para nadie, y en algunos casos las relaciones se suelen dañar.
Yo sé que me sería mucho más fácil comprar algún regalito en cualquier establecimiento y posiblemente me lo agradecerían mas, pero como ya he dicho en muchas ocasiones no soy de regalar cosas materiales que después de la novedad y que pasen unos días es un trasto más ocupando espacio.
Y como las ideas están expuestas doy por terminado la escritura y el café, un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario