miércoles, 30 de noviembre de 2022
AHORA NO ESTÁ SUCEDIENDO ABSOLUTAMENTE NADA (Por Fernán Makaroff)
PENSAMIENTO DEL 05/02/22 (Por Omraam Mikhael)
LA MENTE CUÁNTICA (Por Angeles Calatayud)
TODO FUNCIONA POR RESONANCIA (Por Javier Lopez)
ACEPTACIÓN (Por Ser el Ser)
LA VIDA NO ES PARA LLEVAR, ES PARA COMER AQUI (Por Psicóloga Lucía Argoytia)
LA IDEA DE CRIAR HIJOS (Por Psicóloga)
VIVE AHORA QUE PUEDES (Por Emma Fernandez)
En mi opinión, hay algunas conversaciones que, si se les presta la
atención que requieren, pueden llegar a marcar un cambio radical en la
vida de una persona.
La misma función que una conversación puede
hacerla una frase que se lee en cierto momento, un sentimiento que cala
hondo, una intuición, una circunstancia que hace abrir los ojos de darse
cuenta, o una de esas situaciones que te ponen entre la espada y la
pared y te obligan a tomar una determinación acerca de lo que quieres
hacer con el resto de tu vida.
En muchas ocasiones eso que marca
un cambio de rumbo puede ser trivial, aparentemente inocente y sin
capacidad como para hacer reaccionar, porque es solamente la
predisposición de uno a permitir que algo le cale lo que determina la
intensidad del efecto que las cosas causan.
A los 13 años tuve
una conversación que ha marcado toda mi vida. Estoy absolutamente
convencido de que mi vida hubiese sido muy distinta de no haber
permitido que aquella conversación, con un buen consejo de la persona
más insospechada –un hombre sin cultura, pero con sabiduría-, me hiciera
comprender sin más palabras que las justas, y sin oposición por mi
parte, la gran verdad que era su afirmación.
Era muy mayor. Pero
muy mayor. Me dijo: “Aprovecha ahora que eres joven para hacer todo lo
que quieras y para vivir la vida, porque cuando te des cuenta tendrás mi
edad y verás que se te ha ido sin haberla vivido”.
Esto se me
quedó grabado. No recuerdo que se abrieran los cielos y se apareciera un
Ser de barba blanca, ni escuchar una banda sonora de fondo, ni que yo
creciera medio metro de golpe, pero se me quedó grabado y ha estado
influenciándome toda mi vida, permitiéndome vivirla –y seguir
viviéndola- con gran intensidad, con mucha consciencia, con un
considerable aprovechamiento, haciendo las cosas que he podido/querido
sin aplazarlas y estando todo yo en ellas. Y esa filosofía de vida sigue
estando vigente. Afortunadamente. Jamás le podré pagar a aquel hombre
su consejo.
La vida se consume.
No está pendiente de
nosotros, ni de si le estamos prestando atención o le estamos sacando
todo el jugo. Sigue, imparable, insobornable, a un ritmo constante que
no decae.
Nosotros, en cambio, somos conscientes del gasto y
derroche de nuestros años de vida sólo ocasionalmente. Tiene que venir
un cumpleaños para que digamos, sin ser muy conscientes de ello,
“bueno, pues un año más”. Y es mentira: es un año menos.
A todos
nos llega el Tiempo de los Arrepentimientos, y advierto a quien lo vea
lejano e inofensivo que no es ni una cosa ni otra. Es como un Juicio
Final -antes del final- en el que uno se lamenta y mucho, y lo hace
inconsolablemente, ya que llegando a esa edad uno toma consciencia real
de que la vuelta atrás es imposible, de que el despilfarro o desperdicio
ha sido sangrante, de que ninguna revocación es posible, de que ya es
tarde para cualquier intento de arreglarlo. Y duele.
La vida se acaba.
Y es necesario ser muy conscientes de esto para poder vivirla con más intensidad.
El momento de VIVIR es ahora.
Y esto requiere de una introspección muy seria.
Y asumirlo como la realidad que es, pero sin obsesión ni drama. El fin
de la vida va a suceder de todos modos así que cualquier oposición es
una pérdida de tiempo y un modo de amargarse la existencia.
¿Qué voy a poner entre este momento y el final?
¿Qué voy a hacer en ese tiempo?
VIVIR la vida es una respuesta apropiada. Acertada. Impecable.
VIVIR la vida es una decisión propia.
Un compromiso personal.
Y cada uno tiene la opción de deleitarse en ella y con ella, de
intensificarla, de llenarla de contenido, de proveerse de buenos
momentos y buenos sentimientos, de gozarla… o dejar que se consuma
–siempre más rápido de lo que se cree- y llegar al Tiempo de los
Arrepentimientos con las alforjas vacías, y una lágrima sin fin,
inconsolable, que resuma el dolor por el tiempo pasado sin haberlo
VIVIDO.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
LA PUERTA NEGRA Cuentos con alma)
Erase una vez en un país muy lejano un rey que era muy polémico por sus acciones.
Tomaba a los prisioneros de guerra y los llevaba hacia una enorme sala. Los prisioneros eran colocados en grandes hileras en el centro de la sala y el rey gritaba diciéndoles:
Al hacer esto, los prisioneros veían a algunos soldados armados con arcos y flechas, listos para cualquier acción.
-Ahora, continuaba el rey, miren hacia el rincón del lado izquierdo.
Al hacer esto, todos los prisioneros notaban que había una horrible y grotesca puerta negra, de aspecto dantesco, cráneos humanos servían como decoración y el picaporte para abrirla era la mano de un cadáver. En verdad, algo verdaderamente horrible solo de imaginar, mucho más para ver.
El rey se colocaba en el centro de la sala y gritaba:
- Ahora escojan, ¿qué es lo que ustedes quieren? ¿Morir clavados por flechas o abrir rápidamente aquella puerta negra mientras los dejo encerrados allí? Ahora decidan, tienen libre albedrío, escojan.
Todos los prisioneros tenían el mismo comportamiento: a la hora de tomar la decisión, ellos llegaban cerca de la horrorosa puerta negra de más de cuatro metros de altura, miraban los cadáveres, la sangre humana y los esqueletos con leyendas escritas del tipo: "viva la muerte", y decidían: -"Prefiero morir atravesado por las fechas."
Uno a uno, todos actuaban de la misma forma, miraban la puerta negra y a los arqueros de la muerte y decían al rey:
- "Prefiero ser atravesado por flechas a abrir esa puerta y quedarme encerrado".
Millares optaron por lo que estaban viendo que hacían los demás: elegir la muerte por las flechas.
Un día, la guerra terminó. Pasado el tiempo, uno de los soldados del "pelotón de flechas" estaba barriendo la enorme sala cuando apareció el rey. El soldado con toda reverencia y un poco temeroso, preguntó: - "Sabes, gran rey, yo siempre tuve una curiosidad, no se enfade con mi pregunta, pero, ¿qué es lo que hay detrás de aquella puerta negra?"
El rey respondió: Pues bien, ve y abre esa puerta negra."
El soldado, temeroso, abrió cautelosamente la puerta y sintió un rayo puro de sol besar el suelo de la enorme sala, abrió un poco más la puerta y más luz y un delicioso aroma a verde llenaron el lugar.
El soldado notó que la puerta negra daba hacia un campo que apuntaba a un gran camino. Fue ahí que el soldado se dio cuenta de que la puerta negra llevaba hacia la libertad.
Reflexión:
¿qué es para vosotros la puerta negra?
Yo la asocio con nuestros miedos, sobre todo nuestros miedos a salir de nuestra "zona de confort". El miedo a lo desconocido, a no ser capaz, una inseguridad que paraliza, o una frustración. Miedo a asumir riesgos.. los soldados prefieren morir pero sabiendo lo que les va a pasar..que traspasar la puerta sin saber. Creo que en muchos momentos de nuestra vida tenemos puertas negras en nuestro interior ¿cuáles son las de ustedes? ¿qué pasaría si las abrieras?
LA FELICIDAD Y LA LIBERTAD (Por julio Isaaac Venegas)
martes, 29 de noviembre de 2022
AMOR INCONDICIONAL (Por Leon Wenborne)
¿Qué es el amor? Es algo que viene de la experiencia. Es un
sentimiento, hay que experimentarlo con el corazón, con la mente para
saber qué es.
Esta experiencia tiene dos partes: la primera es la
de recibir el amor y ser amado. La segunda es la de dar el amor y ser
amante.
Nuestra experiencia tiene ambas partes pero hay una amplia gama de las diferentes calidades del amor.
En el ámbito espiritual, no existe la relación de dar y recibir, el
amor está enfocado hacia el objeto de amor pero no está relacionado con
lo que es ese objeto de amor.
Si queremos que nuestro amor sea
incondicional tenemos que ir a la esencia y preguntarnos ¿Quién es este
ser como alma? sin considerar condiciones como cuál es su color de piel,
su estado social, etc.
Si podemos quitar estas condiciones, no
fijarnos en estos aspectos y poder apreciar la belleza o demostrar amor
siempre y cuando yo esté lleno de amor eso será un amor incondicional.
El amor de Dios es incondicional, es eterno. El alma es amada por Dios
eternamente sin importar quién fue, quién es y quién va a llegar a ser.
Debo sentirme yo lleno del amor de Dios para poder darlo, para poder emanarlo de forma natural.
.Cuando el ser empieza a investigar dentro de sí mismo se da cuenta de
que, en realidad, le gusta sentir amor tanto para él como para los
demás.
A menudo tenemos la tendencia a buscar razones por las cuales nos podemos amar.
Pero, para ser amor debo ser muy consciente de lo que soy fuera de todo lo que tengo.
Entrar adentro de la flor de nuestra propia identidad para sentir
quiénes somos parece fácil, pero no podemos quedar pegados en los
pétalos, en la identidad de lo que creemos que somos.
Por eso la
identidad espiritual, la capacidad de realmente ser, vivir y
experimentar lo que verdaderamente yo soy es lo que nos va a permitir
empezar a desarrollarnos de otra manera.
Debemos dejar los pétalos de lo que creemos que somos y ser una rosa tan abierta que se le caigan esos pétalos.
Usualmente, para poder sentir amor necesito enfocarlo hacia una persona
porque esa persona me llama, me gusta pero esa situación es un poco
egoísta.
Es como si adentro de la fórmula de nuestro amor en vez de
que este amor emane de mi ser es un amor que esta atraído por alguien,
por algo que despierta en mí un bienestar.
Este ser que empiezo a
querer o a necesitar empieza a ser una relación de necesidad y esto es
de lo más grave del amor condicional.
Estamos mutuamente amarrados y esto se llama apego. En nuestra civilización apego y amor es lo mismo, pero son muy distintos.
Sin embargo, vivimos en un mundo condicional y hemos aprendido a amar
condicionalmente, hemos heredado de los otros las condiciones, la
ausencia de libertad.
El amor de Dios es maravilloso pero
debemos revisar las condiciones de mi propio amor hacia mí mismo porque
si todavía condiciono el amor a mí mismo no voy a poder sentir el amor
de Dios.
Cuando hay amor se pierde la noción del límite, se funde
uno en el otro, se mezcla. Uno pierde la noción del tiempo, del hambre,
del cuerpo.
Con Dios la forma mas mágica de curar al ser, al alma es poder entrar en esta comunicación, en esta fusión.
Si el alma logra acercarse de tal forma que se siente compenetrada con
él eso tendrá un gran impacto y es ese impacto es el que sana de las
ilusiones, de los espejismos y engaños.
HE SIDO MÁS JOVEN (Por Psicóloga Lucía Argoytia)
PUBLICACIÓN DE: Angela Bustamante.
LAS PERSONAS INTUITIVAS (Por Myriam Gomez)
SOBRE LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD (Por nuevos Despertares)
LAS ALMAS VIEJAS AMAN DE FORMA DIFERENTE (Por Psicóloga)
lunes, 28 de noviembre de 2022
HABLEMOS DE SECUCCIÓN 2ª Parte (Por José Miranda)
SER ESPIRITUAL, VERSUS SER NO ESPIRITUAL (Por Angeles Calatayud)
¿REALMENTE ME PERMITO SER FELIZ? (Por Francisco de Sales)
IMAGINA LA PAZ EN LA TORMENTA (Por Angeles Calatayud)
PUBLICADIÓN DE<. Alma Luz
domingo, 27 de noviembre de 2022
ELECCIÓN DE LAS PRUEBAS (Por Angeles Calatayud)
NO DUDES DE TI MISMO (Por Javier Lopez)
LA BRUJA DE TU CUENTO (Por Omshiva)
A veces nos pasa que se nos dificulta sentirnos libres para ser libres.
Pareciera que en el fondo nos gusta tener ataduras, juzgarnos a nosotros
mismos, ponernos reglas u obligarnos a hacer cosas que no queremos, y
ser quien no queremos.
Pareciera que nos gusta estar apretados en
una reja en la que nosotros mismos nos pusimos, quizás así nos sentimos
seguros…. ¿será? Quizás en apariencia, pero no creo que funcione así.
Creo que se nos quedó muy bien grabada la idea de que es
de princesas o de valientes estar atrapados; ser víctimas de la bruja
malvada que no nos deja salir de nuestro castillo, o simplemente
prisioneros en una cárcel de alta seguridad, ideando cómo salir de ahí.
Nos gusta estar planeando una estrategia para alcanzar una vida libre,
fantaseando e idealizando todas las cosas que haríamos, claro, una vez
que nos deshagamos de la bruja.
Pero una vez que llega el día de
abrir, de cortar esa reja y salir corriendo a la vida… Damos un paso
atrás, lo pensamos dos veces, dudamos y nos preguntamos ¿y si fracaso?
¿y si salgo lastimado?
La bruja de tu cuento es tu miedo a fracasar
en la vida, a verte vulnerable o a demostrarle a los demás que “no
pudiste”. Tu miedo se disfraza de compromisos que tienes que cumplir, y
se disfraza también de ansiedad, haciéndote creer que es por la ansiedad
o miedo que no puedes hacer tu nada.
Cuando se nos abre la puerta
que nos aprisiona y nos dicen puedes hacer lo que quieres, eres libre,
elige tu vida, muchas veces preferimos quedarnos adentro, en nuestra
zona segura o como comúnmente le llamamos "zona de confort". Y al final
del día, vivir en tu zona de confort es más fácil y más seguro, pero
sobre todo… Es más conveniente porque siempre habrá alguien o algo a
quién culpar... Pero al final te darás cuenta que no lograste ni hiciste
nada más allá de lo común y si no lo cambias te lamentaras.
Que
sea un día para salir de nuestra zona de confort y sobre todo enfrentar
nuestros miedos y empezar a vivir en un nuevo mundo donde lograremos
todo lo que nos merecemos y entender que solamente depende de nosotros
mismos. ✨Feliz y Bendecido día✨🙏🏼🙌🏼✨
HOY ME FELICITO (Por LiderCoach Group)