martes, 22 de noviembre de 2022

HISTORIAS CON FUNDAMENTO (Por Ernesto Alpine)

 Un monje andariego encontró, en uno de sus viajes, una piedra preciosa y la guardó en una bolsa. Un día se encontró con un viajero y, al abrir su bolsa para compartir con él sus provisiones, el viajero vio la piedra y se la pidió. El monje se la dio sin más; el viajero le dio las gracias y marchó lleno de gozo por aquel regalo inesperado, que bastaría para darle riqueza y seguridad por el resto de sus días.
Sin embargo, pocos días después, volvió en busca del monje mendicante, lo encontró y le suplicó
-Ahora te pido que me des algo mucho más valioso que esta joya. Dame, por favor, el sentimiento que te permitió regalármela.

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