No
me gustaría que me consideraras un sabio o un ser “evolucionado”.
Simplemente obsérvame como alguien que está recorriendo el mismo camino
que tú. Con tus mismas dudas, tus mismos miedos, tus mismos procesos
dolorosos, tus mismas inseguridades, tus mismas lágrimas y tus mismas
sombras.
Soy
sabio si me comparas con ciertas personas, e ignorante si me comparas
con otras. Por tanto, ni una cosa ni otra. Equilibrio. Sabiduría e
ignorancia perfectamente entretejidas en mi propio proceso de evolución y
experiencias. Lo que te comparto es mi visión, no una verdad absoluta
que tengas que seguir. Tú eliges. Tienes la libertad de hacerlo. Y esa
es la mayor verdad que desde aquí te ofrezco: ser libre de elegir,
resonar y alzar tu propio vuelo.
El
mundo que yo veo, tú también puedes verlo. La libertad de expresarte
como yo lo hago, tú también la tienes. El poder de alinearte con tus
propias verdades sin apegarte a ellas y dando espacio a verdades
mayores, también es tuyo. No te fijes tanto en mis pequeñas verdades,
sino en la esencia de estas. Que sean el trampolín para empoderarte, no
la excusa para encasillarte y limitarte. Que mi mirada te sirva para ser
más tú, no para intentar ser como yo. Busca tu esencia, tu luz, tu voz
interna... Cuanto más te alinees con ella, más comprenderás mis
verdades, mis motivos y mi propio proceso de experiencias en la Tierra.
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Javier López Alhambra
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