sábado, 27 de mayo de 2023

EL MAL HUMOR CONSTANTE (Por Viviana Clara)

 

Por qué nos levantamos con mal humor? Constatamos que hay quienes entran en este clima de tensión cuando son contrariados en su voluntad, ignorantes de que no tenemos todo lo que deseamos, pero recibimos exactamente lo que carece nuestro Espíritu, para el incesante proceso evolutivo. Otros, empleados en tiendas comerciales, se ponen de mal humor ante las solicitudes de posibles compradores, que quieren cambiar el producto, probar varios, además de indagar sobre todas sus cualidades… y luego se marchan sin comprar nada. Tales funcionarios olvidan que es una regla del comercio mostrar, demostrar, tanto como indagar, probar, verificar... Siempre teniendo derecho el posible comprador, si las cualidades o el precio de la mercancía no son convenientes, se le permite no adquirirla. Pero hay quienes están de mal humor, a primera hora de la mañana, porque los despertaron unos minutos antes de lo previsto, por el sonido de las bocinas en la calle, por los ladridos de los perros en el barrio o por la algazara de los niños. . Mal humor por el pretendido aumento de salario que no llegó en el mes en curso, por el atraso en su pago, por la fila demorada en supermercados, en cajeros electrónicos e instituciones públicas repletas de gente. Mal humor por no encontrar la ropa planchada y dispuesta en la forma exigida; por no tener el plato deseado en la mesa; por no tener los recursos para comprar la ropa de moda, de la marca del momento. Mal humor porque el tránsito está lento, casi caótico; o porque descubre fallas en los otros conductores, que luego se califican de tontos o ignorantes. Mal humor porque el peatón cruza la calle con el semáforo en rojo y perjudica la aceleración de los que van motorizados y tienen prisa. Tantos motivos para estar de mal humor encharcan los días y se reflejan en las relaciones interpersonales. Actitud que aísla a las criaturas y las enferma, produciendo disfunciones hepáticas y gastrointestinales, nerviosismo, cefalea. Y, no obstante, hay tantos motivos para estar de buen humor, para alegrarse. Tantos motivos para agradecer, sonreír, alabar. El mal humor es el tónico de quien no conoce a Cristo, ni los altos objetivos de la vida que, en verdad, no son el goce y el placer sino el aprendizaje, el crecimiento. * * * Frente a los que destilan mal humor, estemos dispuestos a conquistarlos para las filas de la alegría y el equilibrio que promueven serenidad y armonía. Si somos de la estadística de los que sembramos y fomentamos el mal humor, comencemos a observar cuánto podemos ser útiles, siendo personas tranquilas, pacificadoras, donde estemos y con las condiciones que tengamos. * * * La felicidad no depende de lo que sucede a nuestro alrededor, sino de lo que sucede dentro de nosotros. La felicidad se mide por el espíritu con el que afrontamos los problemas de la vida.
Redacción de Momento Espírita

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