Por
qué nos levantamos con mal humor? Constatamos que hay quienes entran en
este clima de tensión cuando son contrariados en su voluntad,
ignorantes de que no tenemos todo lo que deseamos, pero recibimos
exactamente lo que carece nuestro Espíritu, para el incesante proceso
evolutivo. Otros, empleados en tiendas comerciales, se ponen de mal
humor ante las solicitudes de posibles compradores, que quieren cambiar
el producto, probar varios, además de indagar sobre todas sus
cualidades… y luego se marchan sin comprar nada. Tales funcionarios
olvidan que es una regla del comercio mostrar, demostrar, tanto como
indagar, probar, verificar... Siempre teniendo derecho el posible
comprador, si las cualidades o el precio de la mercancía no son
convenientes, se le permite no adquirirla. Pero hay quienes están de mal
humor, a primera hora de la mañana, porque los despertaron unos minutos
antes de lo previsto, por el sonido de las bocinas en la calle, por los
ladridos de los perros en el barrio o por la algazara de los niños. .
Mal humor por el pretendido aumento de salario que no llegó en el mes en
curso, por el atraso en su pago, por la fila demorada en supermercados,
en cajeros electrónicos e instituciones públicas repletas de gente. Mal
humor por no encontrar la ropa planchada y dispuesta en la forma
exigida; por no tener el plato deseado en la mesa; por no tener los
recursos para comprar la ropa de moda, de la marca del momento. Mal
humor porque el tránsito está lento, casi caótico; o porque descubre
fallas en los otros conductores, que luego se califican de tontos o
ignorantes. Mal humor porque el peatón cruza la calle con el semáforo en
rojo y perjudica la aceleración de los que van motorizados y tienen
prisa. Tantos motivos para estar de mal humor encharcan los días y se
reflejan en las relaciones interpersonales. Actitud que aísla a las
criaturas y las enferma, produciendo disfunciones hepáticas y
gastrointestinales, nerviosismo, cefalea. Y, no obstante, hay tantos
motivos para estar de buen humor, para alegrarse. Tantos motivos para
agradecer, sonreír, alabar. El mal humor es el tónico de quien no conoce
a Cristo, ni los altos objetivos de la vida que, en verdad, no son el
goce y el placer sino el aprendizaje, el crecimiento. * * * Frente a los
que destilan mal humor, estemos dispuestos a conquistarlos para las
filas de la alegría y el equilibrio que promueven serenidad y armonía.
Si somos de la estadística de los que sembramos y fomentamos el mal
humor, comencemos a observar cuánto podemos ser útiles, siendo personas
tranquilas, pacificadoras, donde estemos y con las condiciones que
tengamos. * * * La felicidad no depende de lo que sucede a nuestro
alrededor, sino de lo que sucede dentro de nosotros. La felicidad se
mide por el espíritu con el que afrontamos los problemas de la vida.
Redacción de Momento Espírita
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