En la tradición oriental, “chakra” significa rueda: un movimiento continuo de energía que sostiene nuestra vida.
Cada chakra refleja un aspecto de tu historia interna: cómo habitas tu cuerpo, cómo sientes, cómo te relacionas, cómo te expresas.
Cuando se bloquea, el cuerpo lo muestra: tensión, cansancio, ansiedad, desconexión.
Por eso el trabajo no es “alinearlos” desde afuera, sino escuchar lo que tu cuerpo intenta liberar.
La vibración, la presencia y el pensamiento consciente son puertas para volver a tu centro.
Namasté 
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