Hola
gentes, ¿Que tal estáis? Si has contestado que bien, bien por tí. pero
si estas mal hay que buscar la solución, recuerda todo tiene arreglo
excepto la "muerte" y es precisamente porque nuestra compañera de viaje a
la que llamamos "muerte" cuando nos visita siempre viene a modo de arreglo o
solución de algo aunque no se entienda y menos comprenda.
Pero no es el tema al que hoy me voy a referir, quiero versar sobre los términos pedir, solicitar y exigir, porque a pesar de que casi todos los hemos tratado en la escuela, me atrevería a decir que apenas nadie los ha comprendido.
Está claro que todos sabemos que significa cada uno de ellos, sin embargo muchos de nosotros, en numerosas ocasiones exigimos lo que se debe pedir o solicitar, y a veces al contrario, yo lo he hecho en muchas ocasiones, y también lo he visto hacer, y de este proceder incorrecto se derivan perjuicios para todo tipo de relaciones, y desacredita nuestra imagen ante la opinión de los demás.
Cuando
exigimos
algo, es porque ejercemos un derecho que por algún motivo nos
corresponde, o
estamos en la falsa creencia de que es así, y se ha agotado el periodo
voluntario, o fechas límite de entrega o ejecución, entonces es lícito
el
exigir, pero por desconocimiento de los límites y significado entre
pedir, solicitar o exigir, y puede que también por incorrectos hábitos y
costumbres urbanas,
solemos exigir lo que deberíamos solicitar, nos creemos con derechos que
no nos
corresponden sobre otras personas, nos creemos más importantes que los
demás y
por eso creemos que los demás tienen obligación de atender nuestros
exigentes
requerimientos, y de esta realidad o principio se derivan muchos
inconvenientes
y problemas que dificultan y deterioran relaciones y la posibilidad de
una vida en armonía y felicidad.
A ninguna
persona nos gusta que nos exijan lo que no estamos obligados a dar o hacer, y
cuando alguien lo hace resulta impropio y desagradable, y intentaremos
establecer distancias para que no se repitan los hechos, sin embargo la petición o
solicitud no suele ser incómoda, puede ser improcedente, con lo cual se informa
que no procede, y no hay motivo para sentirse molesto por ninguna de las partes.
Puede haber
ocasiones en las que tenemos derecho a algo o sobre algo y solicitamos sin ser
atendidos, volvemos a solicitar y tampoco nos atienden, y es entonces cuando tiene
lugar el pasar de la petición o solicitud al exigir lo que por ley nos corresponde.
En la
convivencia conyugal y familiar se dan muchas exigencias improcedentes, que
poco a poco van enfriando y distanciando las relaciones, llegando incluso al
deterioro y extinción de las mismas, y esta es la recomendación del día, no
exijas lo que debes pedir o solicitar,
ni solicites mas de lo debido, lo que debes exigir, todo está para lo que esta.
Saludos.
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