martes, 5 de abril de 2022

PEDIR, SOLICITAR, EXIGIR (Por José Miranda)

 

Hola gentes, ¿Que tal estáis? Si has contestado que bien, bien por tí. pero si estas mal hay que buscar la solución, recuerda todo tiene arreglo excepto la "muerte" y es precisamente porque nuestra compañera de viaje a la que llamamos "muerte" cuando nos visita siempre viene a modo de  arreglo o solución de algo aunque no se entienda y menos comprenda.
 
Pero no es el tema al que hoy me voy a referir, quiero versar sobre los términos pedir, solicitar y exigir, porque a pesar de que casi todos los hemos tratado en la escuela, me atrevería a decir que apenas nadie los ha comprendido.
 
Está claro que todos sabemos que significa cada uno de ellos, sin embargo muchos de nosotros, en numerosas ocasiones exigimos lo que se debe pedir o solicitar, y a veces al contrario, yo lo he hecho en muchas ocasiones, y también lo he visto hacer, y de este proceder incorrecto se derivan perjuicios para todo tipo de relaciones, y desacredita nuestra imagen ante la opinión de los demás.
 
Cuando exigimos algo, es porque ejercemos un derecho que por algún motivo nos corresponde, o estamos en la falsa creencia de que es así, y se ha agotado el periodo voluntario, o fechas límite de entrega o ejecución, entonces es lícito el exigir, pero por desconocimiento de los límites y significado entre pedir, solicitar o exigir, y puede que también por incorrectos hábitos y costumbres urbanas, solemos exigir lo que deberíamos solicitar, nos creemos con derechos que no nos corresponden sobre otras personas, nos creemos más importantes que los demás y por eso creemos que los demás tienen obligación de atender nuestros exigentes requerimientos, y de esta realidad o principio se derivan muchos inconvenientes y problemas que dificultan y deterioran relaciones y la posibilidad de una vida en armonía y felicidad.
 
A ninguna persona nos gusta que nos exijan lo que no estamos obligados a dar o hacer, y cuando alguien lo hace resulta impropio y desagradable, y intentaremos establecer distancias para que no se repitan los hechos, sin embargo la petición o solicitud no suele ser incómoda, puede ser improcedente, con lo cual se informa que no procede, y no hay motivo para sentirse molesto por ninguna de las partes.
 
Puede haber ocasiones en las que tenemos derecho a algo o sobre algo y solicitamos sin ser atendidos, volvemos a solicitar y tampoco nos atienden, y es entonces cuando tiene lugar el pasar de la petición o solicitud al exigir lo que por ley nos corresponde.
 
En la convivencia conyugal y familiar se dan muchas exigencias improcedentes, que poco a poco van enfriando y distanciando las relaciones, llegando incluso al deterioro y extinción de las mismas, y esta es la recomendación del día, no exijas lo que debes pedir o solicitar,  ni solicites mas de lo debido, lo que debes exigir, todo está para lo que esta. Saludos.

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