domingo, 12 de febrero de 2023

DON CUPIDO, SUS REALIDADES Y SUS HITORIAS (Según José Miranda)

 

Hola gente, ya sabéis que están aquí las fechas en las que se celebra el asunto ese de los amores y desamores, y yo me he dado cuenta que le he escrito a San Valentín pero se me ha pasado escribirle a Cupido, y como creo que trabajan en equipo pues tengo que por lo menos dar mi opinión al respecto.

Sigo diciendo que no estoy puesto en estos temas porque entre otras cosas no soy nada romántico, y también soy algo alérgico a esos “amoríos” de cartel, de fechas señaladas, de las demostraciones específicas de obligado cumplimiento según tradiciones, costumbres y mandatos disimulados de San Comercio (que por cierto es muy influyente y poderoso).

Pero cuando existe esa creencia en el Señor Cupido pues  hay que aceptar y respetar, de seguro que existirá un porqué y para qué, lo que pasa es que yo lo veo de forma algo diferente a como nos lo pintan, yo le quitaría las flechas y toda esa indumentaria tan peculiar y lo imagino de la siguiente manera.

En muchos de los “acuerdos de almas” queda concertado y aceptado quienes serán nuestras parejas, obedeciendo al cumplimiento del programa de vida o destino que fue confeccionado teniendo en cuenta nuestras necesidades más apremiantes de aprendizaje y capacitación, y también la de nuestra pareja, hijos y demás.

Pero una parte muy difícil es propiciar el encuentro aquí en este mundo y conseguir que nos interesemos el uno por el otro y viceversa, y según tengo entendido es esa la misión del Señor Cupido, que sin flechas ni otros artilugios posee cualidades mágicas y influye en nuestro campo energético haciendo posible que nos quedemos boquiabiertos y fascinados al ver a la persona destinada, y mientras nos dura ese estado de fascinación que yo le llamo (idiotez transitoria) no vemos ni apreciamos las faltas y errores de la persona, quedamos lo que le llamamos, enamorados hasta las “trancas” y en ese estado lo que más deseamos es mezclarnos cuanto antes y formar pareja con esa persona.

Y se dice que cuando la unión está consolidada se les retira el “componente mágico” y es entonces cuando se suele decir: ¿en qué estaría yo pensando para emparejarme con esa persona que casi nada tenemos en común?, pero ya se ha cumplido el acuerdo.

Y creo que nuestro Cupido es parte de la jerarquía espiritual encargada de ayudar a las parejas en la labor de encontrarse y consolidarse, pero sin flechas ni otras historias raras de por medio. Y hasta aquí mis ideas al respecto, un saludo.

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