Que pesada es mi carga no?
De lo contrario, te cansas, te agotas, te sientes pesado, no avanzas.
Tienes que desatar. Cuando desatas, la persona ya no te controla, ya no te maneja, ya no te manipula.
Cuando nos llenamos de resentimiento nos alejamos del piso de la gracia, nuestro fundamento. Nos autodescalificamos al perdernos Sus Gracias. Eso es literalmente una 'desgracia'.
Algo que ayuda a perdonar es que el que nos lastimó soltó su veneno sobre nosotros, su propia frustración, su propio dolor. Cuando no lo perdonamos, estamos reteniendo esa sustancia tóxica en nuestro sistema y terminamos intoxicados, envenenados.
EL PERDÓN tiene una herencia: La Paz y la Serenidad.




Créditos a: 𝑇𝑂𝑁𝐴𝐶𝐴𝐿𝐿𝐼
Con amor:
John Jairo García
Enfermero Reikista 

Recuerda:
Si lo CREES, lo CREAS eres un alma invencible 


No hay comentarios:
Publicar un comentario