Los
Espíritu saben muchas cosas que nosotros desconocemos; pueden ver y
percibir cosas que nosotros no podemos, justamente por negarnos esos
“poderes” durante nuestra estancia en la Tierra (...)
Los
Espíritus ven todo lo que nosotros hacemos, porque nos rodean sin
cesar. Conviven con nosotros en todo momento, en otra dimensión si
ustedes quieren llamarlo así, aunque no sea el término correcto. A su
lado, al mío, al de su amigo, cuando cruzamos la calle o cogemos un
autobús, en todo momento nos encontramos rodeados de Espíritus. Pero la
mayor parte de nosotros no los vemos y…lo más importante, la mayor parte
de las veces ellos no desean ser vistos.
Aunque
pueden ver todo lo que hacemos, cada Espíritu no ve más que las cosas
en que fija su atención; porque no se ocupan de las que les son
indiferentes. En eso son como nosotros. Se concentran en su trabajo y se
aíslan del resto. Cuando usted fija su atención en algo, todo lo que le
rodea pasa a otro nivel, es como si no existiese. El Espíritu hace lo
mismo, solo presta atención a aquello que debe prestar atención, todo lo
demás lo pasa por alto.(...)
Los
Espíritus nos influyen, en todo momento nos envían sus 'opiniones '.
Pero…¿Cómo saber si lo hacen por bien o lo hacen por mal? . Si usted
hace el bien atraerá el bien, si hace el mal, atraerá el mal. Si usted
hace lo correcto los Espíritus buenos le rodearán y los malos se
alejarán.-
Víctor Ruano - Tomado de "Iluminando" -.
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