Desde el momento que encarnamos en un cuerpo humano, lo hacemos asumiendo un Ego.
Todos tenemos un Ego, aún los autoproclamados maestros, si están en la
carne, están cotidianamente trabajando su aspecto egoico para que no
tome poder. Podemos espiritualizarlo, llenarlo de Amor integrándolo a la
tarea, observarlo y mantenerlo a raya a través de estar siempre
CONSCIENTES, ALERTAS Y VIGILANTES, para que no haga de nosotros lo que
quiera.
Debemos estar en
vigilancia para que nuestro Ser Espiritual crezca acortando la distancia
entre lo que es la voluntad personal de lo que es la voluntad
espiritual
Existe el temible ego muy astuto, un ego que se esconde tras una fachada de servicio, de solidaridad o de actividad espiritual. Cuando crees que estás sirviendo, pero permaneces siempre a la espera de reconocimiento, cuidado.
Cuando te ofendes, porque no se reconocen tus méritos o no se te destaca, cuidado.
Cuando se te olvida el Amor como fuente de todo lo que haces, para estar siempre observando cómo se recibe lo que das, cuidado.
Y cuidado también si crees e incluso dices "Yo estoy libre ya de Ego", porque evidentemente si pones el "yo" primero el ego ha entrado por la puerta de atrás, y habla con tu voz.
“PADRE, HÁGASE TU VOLUNTAD, NO LA MÍA" COMO RENDICIÓN DE LA PERSONALIDAD HUMANA A LA LUZ DEL ESPÍRITU.
Existe el temible ego muy astuto, un ego que se esconde tras una fachada de servicio, de solidaridad o de actividad espiritual. Cuando crees que estás sirviendo, pero permaneces siempre a la espera de reconocimiento, cuidado.
Cuando te ofendes, porque no se reconocen tus méritos o no se te destaca, cuidado.
Cuando se te olvida el Amor como fuente de todo lo que haces, para estar siempre observando cómo se recibe lo que das, cuidado.
Y cuidado también si crees e incluso dices "Yo estoy libre ya de Ego", porque evidentemente si pones el "yo" primero el ego ha entrado por la puerta de atrás, y habla con tu voz.
“PADRE, HÁGASE TU VOLUNTAD, NO LA MÍA" COMO RENDICIÓN DE LA PERSONALIDAD HUMANA A LA LUZ DEL ESPÍRITU.
No hay comentarios:
Publicar un comentario