domingo, 20 de agosto de 2023

AFINAR EL INSTRUMENTO 1ª Parte (Por José Miranda)

Hola gentes, ¿Sabéis en que consiste afinar un instrumento? Pues por si hubiese alguien que no lo sabe, se trata de optimizar algo para que pueda desempeñar su función al máximo de sus posibilidades, yo tengo una guitarra la que apenas se algunos acordes, pero si no está afinada no hay posibilidades de producir música, produciría ruido que es diferente.

 Al igual que ocurre con los instrumentos musicales ocurre con todo, lo único que cambia es que en vez de llamarle afinación, le llamamos puesta a punto, reglaje o algún otro nombre, pero viene a ser lo mismo, conseguir la coordinación perfecta entre todos sus componentes para que todo se desarrolle en su tiempo y en perfecta coordinación y armonía.

En nuestra condición de personas, nuestro instrumento más importante y apreciado es nuestra personalidad y el cuerpo físico, pero estas realidades apenas se contemplan en nuestra sociedad, nuestro cuerpo como nos fue dado de forma gratuita y funciona casi en su totalidad de forma automática, apenas le damos importancia, sólo cuando enfermamos o perdemos algún miembro, es cuando despertamos del letargo hipnótico y nos damos cuenta lo que para nosotros significaba lo que hemos perdido.
  
Esto que acabo de exponer es una realidad muy extendida, yo durante mucho tiempo, e incluso ahora que estoy más interesado en estos temas, todavía llevo a cabo muchas acciones que obran en contra de mi salud, tenemos incluidas e incrustadas en nuestros automatismos muchas prácticas y formas de actuar que necesitan de actualización, de una puesta a punto, nuestro instrumento más importante está bastante desafinado, por eso la melodía que tocamos de continuo a la que llamamos “vida” no suena de forma agradable y armoniosa siempre, algunas o muchas de sus notas están fuera de tono.
 
En escritos anteriores exponíamos la necesidad de adaptar nuestro estado interior al momento presente para estar en coordinación y en sintonía con el evento o circunstancia a resolver.
 
Con nuestro cuerpo ocurre un tanto igual, según el lugar y condiciones del mismo, y la labor a realizar, necesitamos proporcionarle su alimento, protecciones y todo lo que le pueda servir de ayuda y colaboración para que pueda desempeñar su función al máximo de efectividad y al mínimo de desgaste o posible deterioro.
 
El principal problema es que en vez de reconocer y valorar que es la joya más preciada con la que contamos en nuestra vida, muchos de nosotros lo utilizamos como un medio de obtener distintas formas de placer y satisfacciones, sin importarnos demasiado lo que le favorece o perjudica.
 
 Para obtener el máximo de posibilidades de comprensión al respecto del tema en cuestión, se hace muy necesario, o casi imprescindible que tomemos consciencia de nuestra auténtica realidad como Seres Espirituales, si no somos capaces de hacer la separación de lo que somos nosotros y lo que es el cuerpo, si nos sentimos cuerpo y nada más, entonces no tiene sentido todo lo que estamos tratando, y digo esto porque son muchas las personas que están seguras que lo único que existe es el cuerpo, y que cuando a este le llegue el final de sus días, todo acabó, no hay nada más.
Continúa en la 2ª parte, saludos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario