Hola
gentes ¿que tal andamos? Yo hoy he perdido el sueño, y en tanto viene o nó me apetece hablar de los
amores y los amoríos, y por supuesto que lo voy a hacer a mi manera.
En
este escrito vamos a hablar del Amor con mayúscula como esencia base y punto de partida de todo lo
creado, y como la energía vivificante propulsora y ejecutora de los procesos de mantenimiento, conservación y
nuevas y constantes creaciones, cambios, orden, equilibrio, etc.
Y tamgién vamos a hablar de amoríos, y vamos a
referirnos a todas las realidades o manifestaciones a las que relacionamos con el
Amor, o le llamamos Amor porque queda mas fino y romántico, y en la realidad
poco o nada tienen que ver con el Amor, y en ocasiones apuntan en direcciones siferentes incluso
opuestas.
Vamos
a empezar por lo más fácil y próximo a nosotros que son los amoríos, el amor
verdadero, limpio y puro, a la mayoría de los humanos que formamos parte de
esta sociedad, nos queda un poco grande, puede que en ocasiones disfrutemos u
ofrezcamos momentos puntuales del mismo, pero lo mas normal es que lo alteremos
o mezclemos con otras energías, de otro orden y de mas baja vibración, y por
supuesto se desvirtúa y baja la calidad del mismo.
Imaginemos
un farol, o un aplique con su bombilla o lámpara, y sus cristales alrededor
para proteger la parte mas frágil, si el cristal está limpio, la luz saldrá
hacia fuera tal cual la produce la bombilla o lámpara, si el cristal está sucio,
o le pintamos de color, aunque la luz es la misma, la suciedad o el color que
le hemos puesto actúa de filtro y mezclador, y el farol nos dará una luz
condicionada a las características del cristal que hace de filtro.
Ahora
vamos a sustituir el farol por una persona, la bombilla o lámpara,
correspondería al Ser, y el cristal a la personalidad con todas sus
capacidades, virtudes y defectos psíquicos y del carácter, miedos, manías y demás, aunque
del alma o espíritu se desprenda un sentimiento de amor puro, al pasar a través
de nuestra personalidad, y resto de características personales, sufre
modificaciones según las características de las mismas, de tal forma que aunque el amor es energía
divina que hace florecer todo cuanto toca, si pasa a través de una personalidad
de un egoísmo extremado, lo transformará en energía negativa de efectos
perniciosos, e igualmente la energía procedente del exterior, también es filtrada
por nuestra personalidad, de forma que algo bueno y maravilloso lo podemos interpretar y
conceptuar como perjudicial etc.
Por
eso para poder hablar de fuentes de amor puro, sin duda que nos referimos a
Dioses, Santos, Ángeles, Arcángeles, etc. y si incluimos a alguna persona, debe
tratarse de alguien muy realizado y que haya eliminado de su naturaleza toda
posibilidad de error, mientras exista una pequeña fisura por donde el error
pueda entrar en nuestra vida y tomar partido en nuestras acciones, ya sea de
pensamiento, sentimiento u obra, el resultado será defectuoso y del mismo se
puede derivar un perjuicio o daño hacia algo o alguien.
En
tanto en una persona existan posibilidades de envidia, celos, malquerencia,
avaricia, complejos, miedos, venganza, racismo, etc., etc., y otra vez etc., el
amor que puede ofrecer será siempre condicionado a las características
personales, aunque nos fastidie el reconocerlo, pero esta es la realidad, y si
no lo queremos reconocer por supuesto que nadie nos obliga, cada cual puede
creerse lo que mas feliz le haga, pero el engañarse a sí mismo no es de lo mas
inteligente ni beneficioso, después siempre llega la factura.
Cuando
el arquitecto de la Creación,
estaba diseñando al ser humano, el asunto era bastante complicado y delicado,
tenía que asegurarse que las cuestiones de la procreación iban a funcionar, si
o si, porque de lo contrario el ser humano se extinguiría al poco tiempo, y
habría que empezar de nuevo.
También
tenía que tener en cuenta el principal motivo o necesidad por el cual el ser
humano tenía que existir, causa y origen de tan arriesgado y costoso invento.
El humano, aparte
de significar el más importante de los eslabones de la gran cadena que forma la
creación, la misión mas importante es la de adquirir el conocimiento en
general, y sobre todo, de todas y cada una de las leyes que rigen la Vida y todos sus procesos, y
lo primero es aprender a vivir en familia y sociedad.
Pensó
entonces el arquitecto: si lo hago completo no necesita de nadie porque es
autosuficiente para todo, y después a ver como le obligo yo a aguantar los
inconvenientes de las relaciones personales, y si no se relaciona, no aprende a
vivir en familia, comunidad y sociedad.
Entiendo que fué
por eso que decidió hacer hombre y mujer, lo que al hombre le falta lo tiene la
mujer, y viceversa, tanto a nivel físico, psíquico y parte espiritual, de esta
forma, tanto el hombre como la mujer, a partir de un tiempo en que el psiquismo y determinados
órganos han adquirido cierto nivel de desarrollo y madurez, y son aptos para
desempeñar su función, sienten y padecen los efectos de la "llamada de la
naturaleza", y les asaltan una serie de necesidades en forma de deseos,
sentimientos, pensamientos, ilusiones, fantasías, locuras varias, etc., y los arrastra con la
fuerza de un tornado a relacionarse de forma íntima, intentando fundirse ambos en algo único, completo y
perfecto, formando un eje alrededor del cual giran una cantidad enorme de
energías, cuyo objeto no es precisamente que los dos humanos se lo pasen de
cine, sino el de crear las bases apropiadas para la venida de un nuevo ser, y también
el intercambio de energías entre hombre y mujer para la estabilización física,
psíquica, afectiva, etc., y así mantener siempre encendida la llama de la
atracción, ilusión y resto de intereses a favor de la pareja.
Lo que pasa es que el que estaba diseñando este patrón sabía que si no envolvía todo este paquete con el papel de regalo llamado “placer” “magia””embrujo” y muchas otras maravillas que forman parte del acontecimiento, la humanidad se extinguiría rápidamente. Continúa en la 2ª parte. Saludos.
Y
llegado a este punto podemos decir que a todo lo relacionado con lo expuesto es
a lo que le llamo yo amoríos, porque tienen cierto parecido y saborcillo
al amor, pero en la realidad son valores muy diferentes, hasta tal punto que a
veces apuntan en direcciones opuestas. Continúa en la 2ª parte. Saludos.
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