Reflexión.
La
obsesión es el dominio que los malos Espíritus ejercen sobre ciertas
personas, con el propósito de someterlas y obligarlas a realizar los que
ellos desean por el solo placer que sienten en obrar mal.
¿Cómo se lleva a cabo?
Cuando
un Espíritu, ya sea bueno o malo, quiere actuar sobre un individuo, lo
envuelve con su periespíritu como si fuese una capa. Al combinarse los
fluídos, los dos pensamientos y las dos voluntades se confunden, y el
Espíritu puede servirse de ese cuerpo como si fuera el suyo propio,
haciéndolo obrar según sus deseos, así como hablar, escribir, dibujar.
Si
el Espíritu es bueno, su acción será dulce y bienhechora, sugiriendo la
realización de buenas obras; si es malo, inspirará malos actos; si es
perverso sojuzgará a la persona, paralizará hasta su voluntad y su
juicio.
Lo
hará pensar, hablar, actuar como él lo desea, lo arrastrará a pesar
suyo hasta el ridículo y la extravagancia. En ese estado, el individuo
suele estar consciente de que hace el ridículo, pero es impulsado a
obrar de ese modo como si un hombre más fuerte lo obligase a mover
contra su voluntad sus brazos, piernas y lengua.
Los malos Espíritus son nuestros enemigos invisibles, peligrosos porque no se observa su accionar.
Al ponerlos al descubierto, el Espiritismo revela una nueva causa de ciertos males que asuelan a la humanidad.
¿Cómo se descubrió esa causa?
La causa se descubrió por medio de la mediumnidad, pues por ella esos enemigos ocultos se delataron.
La
mediumnidad nos reveló todo un mundo, así como el microscopio nos
descubrió el mundo de los microorganismos. El Espiritismo no atrajo a
los malos Espíritus, sino los puso al descubierto, digito los medios
para paralizar su acción y, en consecuencia, la manera de alejarlos.
Huésped y Anfitrión.
Siempre
que hay un obsesor hay un obseso, alguien que es “huésped” y alguien
que es “anfitrión”, que lo recibe, aunque sea insconcientemente.
El
obsesor se instala porque encuentra un campo fértil para su tarea de
perturbación, porque los dos, obsesor y obseso, vibran en la misma faja
energética, o sea, están en la misma sintonía negativa (aunque
generalmente el encarnado lo ignora).
Tipos de obsesión y posibles causas
Tres tipos de obsesión:
• Obsesión Simple
• Obsesión por Fascinación
• Obsesión por Subyugación
Obsesión
Simple: Es la “influencia transitoria por falta de vigilancia moral y
espiritual de la persona en acciones y pensamientos incorrectos” –
Kardec, Libro de los Mediumns, Cap. XIII, ítem 238
Obsesión
por Fascinación: Es una acción directa sobre el pensamiento den
encarnado, anulando su voluntad, sin que la persona obsesa se de
cuenta”. Kardec, Libro de los Mediumns, Cap. XIII, ítem 239
Obsesión
por Subyugación: Es el grado máximo de la obsesión, hay entre ambos una
sintonía mental, una relación entre obsesor y obseso, un estado de
dependencia absoluta tanto en su pensamiento como en su voluntad”
Kardec, Libro de los Mediumns, Cap. XIII.
Diferentes posibles causas para sufrir la obsesión
• Causa moral
• Por conflicto en una vida pasada
• Contaminaciones
• Auto obsesión
Causa
moral: se refiere a Espíritus que por su poco adelantamiento moral o
religiosa se ven envueltos en pasiones y materialidad que los empujan a
tener conductas fuera de las reglas morales y de esa manera sintonizan
con espíritus de tan bajo nivel como ellos que los perturban.
Por
conflictos en una vida pasada: antiguos enemigos que se reencuentran en
la actualidad y continúan con el conflicto que los enemistó en busca de
venganza. Hay sintonía de venganza y odio.
Por
contaminación: se refiere a los ambientes impregnados por energías
negativas, producto del almacenamiento de fuerzas-pensamiento de las
personas que allí viven. En lugares sonde existen muchas peleas,
insultos o bajezas es factible que la energía emanada de esas mentes
quede almacenada y los Espíritus sin luz que la visitan busquen algún
anfitrión que los reciba. Se produce una “psicoesfera ambiental”.
La
auto obsesión tiene su origen en la mente enferma del paciente, que
generalmente tiene vicios de comportamiento, regocijándose en los
pensamientos negativos y destructivo que le causan un desequilibrio
emocional. Algunas veces deriva de consecuencias de otras vidas, otras,
como resultado de la práctica de pensamientos y actitudes negativos en
la actual vida. Generalmente, esta actitud atrae a Espíritus de su mismo
tenor vibratorio que agravan su estado psíquico y emocional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario