Viene de la 1ª parte. A veces nos encontramos con un alma
compañera, sólo para casarnos y tener hijos juntos. Una vez resuelto el
vínculo que traíamos de otras vidas (por ejemplo, una compensación
karmica por un vínculo con poco compromiso en vidas anteriores) la
relación termina.
A veces, el karma fundamental que un niño tiene
que resolver es con su madre, y si no hay otras condiciones karmicas que
dispongan otra cosa, el padre desaparecerá de su vida.
A veces
el karma es sólo entre hermanos, y ambos padres desaparecen. Las
personas abandonadas al nacer y dejadas en instituciones específicas,
tienen un karma que resolver con las personas que los atienden allí o
eventualmente con sus padres adoptivos.
Almas o Llamas Gemelas:
El alma gemela es algo diferente, es nuestra otra mitad.
En el origen, éramos entidades únicas, chispas de la Divinidad. Ante el
Creador, acordamos descender al plano de la tercera dimensión a
continuar la Obra Creativa, cumpliendo una Misión Conjunta. Dado que el
mundo que conocemos es el reino de la dualidad, tuvimos que dividirnos
en dos mitades. El plan consistía en vivir vidas separadas y cumplir
funciones diferentes, hasta que -habiendo experimentado todas las formas
de nuestras cualidades únicas a través de distintas encarnaciones y
recuperado nuestro recuerdo de quien somos en realidad- estuviéramos
preparados para el reencuentro. Una vez logrado éste, podríamos cumplir
nuestra misión conjunta.
Puede estar encarnado o no, pero siempre
que aparece en nuestra vida es para mostrarnos los aspectos elevados de
nuestra alma y el camino hacia el cual dirigirnos para seguir creciendo.
Nos acerca a nuestro propósito elevado.
Tenemos muchos compañeros de alma, pero una sola alma gemela.
Lo que se siente cuando uno se encuentra con esta persona, es algo que
no se puede describir con palabras. Es un amor mas allá de toda
dimensión.
A lo largo de la vida, van apareciendo distintos maestros
que nos recuerdan que existe un alma gemela que encontrar (por ejemplo,
personas que nos hablan del tema, libros que leemos, conferencias sobre
el tema). Pero para que el recuerdo de quien es quien, pueda resonar en
nosotros y la unión se pueda producir, es preciso estar al mismo nivel
de evolución.
Para que aparezca, hay que llamarlo. En lo posible a diario. Es un permiso que le damos para que se acerque.
Si creemos estar ante nuestra alma gemela y la persona no parece darse
cuenta o nos rechaza, debemos entregar la situación al Universo. Lo más
probable es que ocurra alguna de las siguientes alternativas:
la persona cambia su actitud hacia nosotros, se acerca, cambia.
aparece otra persona con las cualidades necesarias para este tipo de vínculo.
miércoles, 1 de febrero de 2023
ALMA GEMELA Y ALMAS COMPAÑERAS 2ª Parte (Por Jean Jacques Agnaud)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario