COMO ES ARRIBA, ES ABAJO... COMO ES ADENTRO, ES AFUERA.
Quien
insullta, se insulta. Quien desprecia, se desprecia. Quien odia, se
odia. Quien maldice, se maldice. Quien miente, se miente. Pues, todo
aquello que de nosotros sale a nosotros regresa, a nosotros pertenece y a
nosotros nos afecta.
Esta
Ley de Correspondencia es una de las más importantes. Establece que lo
de afuera es una proyección de lo de adentro. Tu mundo exterior es un
fiel reflejo de tu mundo interior. Lo que es arriba es una proyección de
lo que es abajo y viceversa. Esta ley declara que puedes saber lo que
está pasando dentro de ti con solo fijarte en lo que está pasando a tu
alrededor. Y puedes conocer cómo es el universo y otras dimensiones, tan
solo observando tu interior.
Todo
lo que haces, piensas o dices del resto del mundo, te define en este
momento y a ti vuelve, convirtiéndose en un círculo, en una rueda que no
es fácil de romper, así como en un gran engaño, debido al hecho de
creer que toda esa visión pertenece sólo al exterior.
Si
lo que de ti sale es engaño, espera sólo a ser engañado; si lo que en
ti nace es simpatía, disponte a recibir simpatía y, si lo que de ti
surge es incomprensión hacia los demás, prepárate para no ser
comprendido.
Porque lo que ves fuera, a tu alrededor, es justo lo que llevas dentro, SINO SERÍA IMPOSIBLE RECONOCERLO.
Todo
aquello externo a lo que tu mente presta atención, que enjuicias,
interpretas o valoras, es exactamente lo que existe en tu interior. Y
cuando más defectos vislumbres en los demás, más profunda es la herida,
porque reconoces la tuya propia.
Si
quieres conocerte, pon atención a tu entorno, a todo lo que tu mente
observa cada día a tu alrededor y estarás frente a un retrato de ti
mismo, frente a un dibujo exacto de tu interior
NAMASTE
No hay comentarios:
Publicar un comentario