Hola ¿que tal estáis?, yo hoy me siento un tanto anormal, y he decidido compartir mis supuestas anomalías con todos ustedes, pues como vivo solo a veces no tengo con quién compartir mis torbellinos mentales y sentimentales, pero entre otras muchas cosas, para eso está el internet, nos permite comunicarnos con todo el planeta, sin necesidad de desplazarse ni de ir a sitio alguno.
En el día de ayer, dedique algún tiempo a observar y reflexionar. Estuve paseando en un campo, y como sigo viviendo y experimentando unos dolores como consecuencia de mi ciatica y lumbago, pues de vez en cuando tenía que sentarme un ratito para que se calmaran mis molestias.
El itinerario es por un camino de tierra, y cada vez que me paraba, en tanto me iba recuperando observaba la cantidad de vegetales y animales minúsculos que había en el suelo, pues sólo de hormigas había una barbaridad, y después están las moscas, mosquitos, resto de insectos, lagartijas y muchas otras especies.
Las hormigas están en época de recolección de semillas para cuando llegue el invierno, y el resto de vida animal todos ellos en actividad en la procura del sustento y otras tareas de supervivencia, donde alguno que se descuida pasa a ser alimento para otros.
A veces se tiene la sensación de que estamos solos en este mundo, y es totalmente incierto, en dos metros alrededor del lugar en que estaba sentado, no fui capaz de contar los animalitos que había, además de otras formas de vida vegetal y mineral, porque la vida está presente en todo cuanto existe, en diferente estado y forma, pero todo tiene vida.
Después cuando llegué a casa, me puse a descansar en mi patio y no paraba de pensar en todo lo observado, y a veces desde mi condición de humano sentía que la propia vida en parte resulta un tanto cruel, sobre todo para algunas de las formas de vida animal.
Aunque en la Naturaleza se dice que todo es armonía y bienaventuranza, yo opino que no todo es vello y hermoso, en mi casa al existir plantas, tierra y demás, también hay muchas hormigas y otros animalitos e insectos que de continuo tengo que exterminar para que no me invadan el lugar en forma de plaga, y eso no me gusta el tener que hacerlo.
Pienso y siento que los animales con los que convivo y cuido me ven y sienten como si fuera su Dios, cuando estoy cerca de ellos, juegan, saltan, corretean y se sienten felices, cuando me ausento alguno de ellos apenas comen y están tristes y hasta deprimidos.
Y supongo que a los animales que extermino me verán y sentirán como un auténtico “diablo” que no para de atentar contra su estado de bienestar y su propia vida, y es aquí donde a veces me pierdo en el embravecido mar de las ideas y conceptos, y las dudas e incertidumbres me asaltan y me siento un tanto raro, inseguro respecto de algunos conceptos.
Pero lo bueno del caso es que este conjunto de realidades, me abre campo para la investigación psicológica y espiritual, y he llegado a la conclusión de que Nuestra Madre Naturaleza nos brinda la oportunidad de ejercer como Dioses dentro de unos límites adaptados al nivel de cada cual, son muchos los seres que dependen de la voluntad y la acción de las personas, y según el trato que sobre ellos ejercemos, creamos las bases y condiciones de cómo merecemos ser tratados por nuestros dioses, ya sabeis el dicho: con la vara que midiereis, con ella sereis medidos, asi como tratemos al inferior o desfavorecido, asi tambien seremos tratados, no como castico, sino como instrucción correctiva a favor de la convivencia colectiva y el bien común.
Pienso que aunque es algo que produce malestar, tengo que seguir exterminando hormigas e insectos, porque al vivir en una casa, salen por todas las grietas y rendijas, y si no las extermino me tengo que ir a otro sitio. ¡Cosas de la vida! Es todo por hoy, un saludo.
sábado, 4 de noviembre de 2023
A VECES SOMOS DIOSES, Y OTRAS EL DIABLO (Por José Miranda)
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