WEN-TZU: o «La comprensión de los misterios» • Lao Tse
Capítulo 16 & Capitulo 17
Lao Tse dijo:
Si el cielo no fuera constante, el sol y la luna no tendrían a donde ir. Si la tierra no fuera constante, las plantas y los árboles no tendrían ningún lugar en donde permanecer. Si el cuerpo no fuera constante, lo correcto y lo equivocado no tendría ningún lugar en donde formarse.
Por ello, existe conocimiento real sólo cuando hay verdaderas personas. Si lo que este contiene no está claro, ¿cómo podemos saber que lo que llamamos conocimiento no es desconocimiento?
Son humanos quienes han sido generosos durante mucho tiempo con bienes de valor para hacer a todo el mundo feliz y que puedan disfrutar sus vidas. Son sumisos quienes realizan grandes obras y hacen conocida una reputación inspiradora, abarcan el liderazgo y la administración, hacen que el orden social sea correcto, que sea clara la ciudadanía y la extranjería, mantienen la existencia de las naciones en peligro, perpetúan las sociedades que se han roto y fortalecen a quienes no tienen posteridad.
Son virtuosos y cierran sus sentidos, dejan de lado sus aspiraciones e intenciones, abandonan su brillo intelectual y retornan a la vastedad en donde no existe el conocimiento consciente, vagan más allá del polvo y de la suciedad, andan errantes en el reino en donde no existe ninguna preocupación, beben en la oscuridad y vomitan luz, y están en armonía con todos los seres y todas las cosas.
Por ello, cuando se dispersa el Camino, se convierte en virtud, cuando se desborda la virtud; se convierte en humanidad y obediencia. Cuando la humanidad y la obediencia se establecen, el Camino y la virtud pasan de moda.
Lao Tse dijo:
Quienes tienen el espíritu disperso son floridos en su discurso. Aquellos cuya virtud ha sido extirpada son hipócritas en sus acciones. Cuando brota la vitalidad interna de manera que el discurso y la acción son visibles en el mundo externo, no se puede evitar servir a las cosas con el propio cuerpo.
La vitalidad puede ser agotada por la tristeza, pero no hay un fin para la actividad: si a lo que te atienes es incierto, en el mundo externo te entregarás de manera indiscriminada a las modas mundanas.
Por ello, los sabios cultivan interiormente las artes del Camino y no adoptan la actitud de mostrar humanitarismo y obediencia. Conocer lo que es bueno para los sentidos y el cuerpo y vagar en la armonía del espíritu vital es el deambular del sabio.
Título original: Wen-tzu: understanding the mysteries • Lao-Tse
Traductor al inglés: Thomas Cleary
Traductor al español: Alfonso Colodrón
No hay comentarios:
Publicar un comentario