Determinadas creencias, determinadas ideologías, determinadas religiones, determinadas filosofías y determinadas culturas... han hecho de la culpa una situación castradora. Nadie es culpable de nada, somos responsables de todo. El espíritu no puede ser culpable cuando en su inferioridad o en su atraso evolutivo comete errores. Tiene que darse cuenta de esos errores, rectificar y progresar. Pero la culpa lo que hace es que aliena la parte espiritual del individuo, no le deja progresar. Es preciso eliminar la culpa y aceptar la responsabilidad; para eso hay que tener madurez psicológica y espiritual".
Antonio Lledó Flor
No hay comentarios:
Publicar un comentario