domingo, 16 de junio de 2024

IMPRESCINDIBLE CUIDAR DE UNO MISMO 2ª Parte (Por Emma Fernandez)

 

Viene de la 1ª parte.      Se trata de hacerse unas preguntas profundas que requieren unas respuestas verdaderas, y se trata de no conformarse con nada que sea menos que la verdad.
Hay dos condiciones obligatorias en este proceso: No engañarse nunca –no hay que engañar al médico, al abogado, al mecánico, ni a uno mismo- y no conformarse con un “no lo sé” –“no lo sé” es la respuesta del conformista vago que no quiere profundizar en la búsqueda por miedo a lo que puede aparecer-.
No se trata de “cambiar” urgente y desesperadamente. Se trata de averiguar quién es Uno realmente para ser Uno Mismo.
¿Cómo se hace esto?
Dándose tiempo, como condición indispensable. Es mejor desterrar la idea de que lo que insatisfactorio que hemos hecho en nuestros 30, 40 o 50 años de vida lo podemos solucionar en un día. Tampoco es posible deshacer en un día lo que ha llevado toda una vida construir. Así que paciencia…
También es imprescindible el amor propio –amor a Uno Mismo-, y es mejor entender que esto es realmente imprescindible. No se debe tener consigo mismo una relación de enemistad, ni directa ni soterrada. Nada de menosprecios, de culpabilizaciones o reproches, nada de infravaloraciones ni zancadillas, nada de castigos, nada de caras largas. Mejor ir de la mano, agradecidos y sonrientes, con quien nos ha traído hasta hoy. Aunando energías, en la misma dirección y con el mismo objetivo. Previamente, ha de haber una conversación profunda de Ser Humano a Ser Humano. De corazón a corazón. Hasta conseguir el compromiso de todos los yoes para ir todos y unidos hacia el mismo destino.
Conviene ser comprensivo, esta es otra condición o norma. Uno no es perfecto, uno no lo sabe todo, uno no es responsable del todo ni de todo. Uno sólo es responsable directo desde el momento en que toma conciencia y sabe. Quien emprende este Camino ya es consciente. Se le puede llamar la atención por lo que haga o no haga a partir de ese momento, pero sería injusto que quien uno es hoy –que sí se ha dado cuenta- le reclame al que era ayer –que no se daba cuenta-.
Así que tiempo y paciencia… Amor propio… Comprensión… y Aceptación. Negar la realidad es infantil y contraproducente. La realidad es la que es, guste o no guste. Uno, cuando es consciente y toma conciencia, se encuentra con una realidad que generalmente no es satisfactoria. Pero es lo que hay. Es la verdad. Eso sí: borrón y cuenta nueva. Nada de perder el tiempo en más reproches, nada de estancarse en el pasado. Es necesario aceptar lo que hay, lo que uno ha sido y ha hecho, y lo que está siendo, para poder comenzar la nueva andadura. Y mientras no se haga así, es mejor no dar el primer paso porque habrá que desandar para volver a comenzar. Es un hermoso ejercicio de humildad: Lo acepto todo, aunque no lo ame. Pero lo acepto con el corazón, no a regañadientes.
Si uno decide iniciar su Camino será bueno que se convierta en una sonrisa continua que se relame por los próximos presentes. Que esté ilusionado, esperanzado y feliz.
Y que la exquisitez, el mimo, el Amor, y la consideración, estén siempre presentes. Uno ha de convertirse en su mejor amigo, en su más tierna abuela, en su más cariñosa madre, en su más eficaz consejero, en su más paciente compañero, en su más atento y amable cuidador.
Cualquier otro modo de hacerlo está condenado al fracaso o, en el mejor de los casos, a dar mil vueltas y perder mucho tiempo. Y esto se ha de hacer sin prisa, pero sin perder el tiempo.
Cada vez que me entero de que una persona decide que va a comenzar un Camino de Desarrollo Personal, que va a buscarse, que va a ser él mismo, me emociono. Me parece un momento estelar, histórico, al que uno tiene que asistir orgulloso de sí mismo, henchido, con una sonrisa de satisfacción que lo grite a los cuatro vientos.
Me atrevo a garantizar que quien lo haga de este modo que he tratado de explicar llegará a cumplir su propósito, y en algún momento se mirará al espejo y encontrará reflejado el rostro de una persona satisfecha de sí misma.
Y en cualquier caso, a esa persona le garantizo que tiene toda mi admiración.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales

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