domingo, 9 de junio de 2024

LA INDEFENSIÓN APRENDIDA (Por Cecilia Di Cenzi)

 

La desesperanza o indefension aprendida es una terrible trampa psicológica, un estado que nos bloquea, que no nos permite intentar escapar ni evitar situaciones adversas aunque tengamos la oportunidad de hacerlo.
Es un estado de pérdida de la motivación, de la esperanza de alcanzar los sueños, una renuncia a toda posibilidad de que las cosas salgan bien, se resuelvan o mejoren, es considerada un pesar de gran potencia limitante, es un estado en el que se ven debilitados o extinguidos, el amor, la confianza, el entusiasmo, la alegría y la fe, una especie de frustración e impotencia, una manera de considerarse atrapado, agobiado e inerte.
No debemos confundir la desesperanza con la decepción ni con la desesperación.
La decepción es una expectativa que se frustró, se defraudó. La desesperación es la pérdida de la paciencia y de la paz, es ansiedad, angustia y temor que hace al futuro atemorizante.
La desesperanza aprendida , por su parte, es la percepción de una imposibilidad de logro, la idea de que no hay nada que hacer, ni ahora, ni nunca, lo que plantea una resignación forzada y el abandono de la ambición y del sueño. Y es justamente ese sentido absolutista, lo que la hace aparecer como un estado perjudicial y nefasto.
Lo más importante es comprender que la gran mayoría de las veces, salvo en casos extremos de catástrofes naturales o eventos críticos inesperados, lo que vemos como “problema” es en realidad una idea mental que se genera cuando evaluamos una situación en razón de nuestras posibilidades de resolverlo.
La indefension aprendida sucede porque, probablemente en nuestra infancia hemos aprendido que nuestra conducta no podía modificar el entorno tóxico en el que vivíamos.
Se puede "desaprender" la desesperanza aprendida con apoyo psicológico, busca ayuda!!

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