Nadie
tiene el poder de robar tu energía o de “vampirizarte”. Eres tú el que
tomó la decisión inconsciente de sentirse indefenso y fácilmente
influenciable por lo que sea. Fíjate qué gran diferencia en la
percepción del tema: pasar de sentir que te “roban” algo a tener claro
que tú decides en todo momento qué tipo de vínculos sostienes y qué
limites pones en cada relación.
Si crees que alguien puede robar tu energía, te la robará. Pero no por que ese alguien tenga realmente el
poder de hacerlo, sino porque TÚ (y solo tú) estás abriendo tu campo
energético desde el temor para que esto ocurra. Incluso recurrirás a
amuletos, rituales, velas o cualquier otro escudo mágico para protegerte
de las “malas vibras” del otro, pero en realidad las malas vibras están
en ti. Vibras de temor, de indefensión, de falta de recursos
emocionales, de incapacidad para poner límites, de comunicación
indirecta y poco asertiva, de necesidad de aprobación…
Por
ello, la solución no está fuera, sino en ti. El otro no es un “vampiro
energético” ni un ser maligno surgido de las tinieblas. Es una persona
exactamente igual que tú, con sus aprendizajes y patrones inconscientes.
Aprende a gestionarte cada vez mejor a nivel emocional, así como a
dejar de esperar que los demás se comporten a tu conveniencia (esto es
egoísmo y control). Si te molesta estar en la compañía de alguien o no
se te respeta, lo expresas o te marchas, pero no te quedas de por vida
acusando al otro de ser un vampiro. En realidad no existen los vampiros
energéticos, solo personas que ceden su poder a otras y no han aprendido
a hacerse responsables del cuidado de su energía. Si comprendes esto,
darás un salto en conciencia que en este momento ni siquiera puedes
imaginar…
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López
No hay comentarios:
Publicar un comentario