domingo, 20 de octubre de 2024

SOBRE PAREJAS, ALMAS GEMELAS Y DEMÁS 2ª Parte (Por José Miranda)

 

Hola gente, voy a seguir con el tema de las almas gemelas, almas compañeras y demás, y lo primero a tener en cuenta es que todo lo que voy a escribir solo se trata de mis  ideas y conceptos respecto del tema, nada más.

Como apunté en la primera parte estas informaciones no las considero de gran relevancia para nuestro progreso moral y espiritual, pero dado que existe mucha información al respecto muy orientada hacia los amores, amoríos, afectivo, sensual etc., he considerado conveniente analizar y exponer mi versión por si pudiese ser de interés o ayuda para alguien.

Primero de todo analicemos lo que significa “alma gemela” según el diccionario se trata de personas con muy alto nivel de afinidad en todos los sentidos, y ese concepto nace debido a la incesante búsqueda de algo o alguien que llenase el vacío interior que se ha sentido desde tiempos inmemoriales.

Yo me quedo con lo del alto nivel de afinidad, y en este sentido nuestra alma gemela puede ser mujer u hombre porque estamos hablando de afinidad vibratoria, e incluso en muchas ocasiones se puede ser más afín a una persona del mismo sexo, porque las del sexo opuesto cuentan con diferencias originadas por energías y realidades diferentes por pertenecer al sexo contrario y ello puede originar incompatibilidades.

Ocurre que muchos frentes culturales e ideológicos queriendo o sin querer, con alguna intención o sin ella, han reconducido este tema hacia lo romántico, sensual y sexual y es por eso que siempre se relaciona con la “pareja ideal” pero yo pienso y creo que nuestra alma gemela tanto puede ser mujer u hombre y de cualquier edad porque no se trata de parejas, se trata de relaciones entre almas muy afines y similares, muchas veces escuché decir “mi amigo del alma” etc.

Y esa necesidad de llenar vacíos internos no tiene nada que ver ni relación con almas gemelas, porque en este caso el alma gemela sería otra igual, con las mismas necesidades o vacíos internos, y en este caso pienso que no se podrían complementar y ayudar entre sí, pues las dos cuentan con contenidos similares y carencias de lo mismo y estarían girando en rededor del mismo eje de forma interminable sin que hubiese compensación y complemento.

Los vacíos internos son el lenguaje o forma de comunicarnos que nuestra alma emplea para informarnos que tenemos que hacer algo que no hemos hecho para equilibrar, o dejar de hacer algo en lo que abundamos en exceso y nos perjudica, o aprender algo nuevo que nos permita superar algún obstáculo que tenemos en el sendero de nuestro caminar por la vida y que nos impide el paso para seguir hacia la meta de nuestra realización personal y espiritual en el cumplimiento de nuestro destino.

Nuestras imperfecciones tanto las creadas por nosotros como las agregadas cuentan con el instinto de conservación y  cuando detectan riesgo de ser descubiertas se esconden en nuestro inconsciente o subconsciente y ello dificulta mucho el que las podamos descubrir y conocer para trabajar sobre ellas en su conocimiento, actualización e integración.

Solo una persona diferente o muy diferente a nosotros las incomoda y las hace salir del escondite, en alguna ocasión hemos dicho o oído decir “esa persona saca lo peor de mi” “me irrita y hace que pierda el control” cuando hace saltar lo peor de mí, es porque ese peor estaba dentro de mí escondido o disfrazado y yo no lo sabía, ahora ya lo sé y puedo poner remedio transformando esas sombras en luz.

Lo dejo aquí y continúo en una 3ª Parte, saludos.

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