Buenos
días gentes, según puedo apreciar, está llegando un nuevo día, y tengo
ilusión en mejorar los resultados respecto a ayer, porque en términos
generales no estuve muy certero en algunas de mis actuaciones, no
aproveché mi tiempo de forma objetiva, me dejé arrastrar por las
corrientes del comodismo y la distracción y una muy buena sesión de
sillón a mi cuerpo, pero hoy la cosa va a ser diferente, no sea que se
acostumbre y después sea él quien mueve las cuerdas, y yo la marioneta
que se mueve o se deja de mover, hay un dicho que dice que, “el humano
es un animal de costumbres”, algo de verdad hay en ello, de ahí lo
importante de fomentar las buenas costumbres.
Y
hoy el tema va de nuestro cuerpo, y para comenzar quiero puntualizar,
una cosa soy yo como Ser espiritual que en este momento intenta
compartir sus conocimientos en forma de ideas con sus semejantes, y otra
cosa es mi cuerpo físico, que es el medio del cual dispongo para realizar mi trabajo y poder
tener presencia y posibilidades de manifestación en este mundo físico.
Yo
como Ser soy energía amorosa e inteligente y también memoria,
programación y algo mas, y tanto el cuerpo como muchas otras cosas
pertenecientes a este mundo, son realidades transitorias y
circunstanciales necesarias para adquirir el conocimiento del Amor y la
Verdad y control de las energías en sus infinitas formas y realidades.
En
los mundos físicos se imparten unas asignaturas específicas, que para su
conocimiento y comprensión solo los mundos físicos ofrecen las
posibilidades y escenarios adecuados, y ese es el motivo de nuestra
presencia aquí en nuestra querida Tierra, esa es la razón por la que
somos “terrícolas” de momento, y para ser terrícola necesitamos de un
medio adecuado a las condiciones, características y posibilidades que
ofrece nuestro planeta Tierra, y ese medio es nuestro cuerpo, es parte
de lo que yo veo todas las mañanas reflejado en el espejo, otra parte es
lo que expresan mis ojos, los rasgos y configuración de mi rostro que
dan a conocer el estado anímico y psicológico del momento, sin duda que
mi espejo tiene algo de “mágico” me dice muchas cosas.
Nuestro
cuerpo es la maravilla de las maravillas, lo más de lo más, nuestra
integración y conexión con él es tal, que nos identificamos con cada una
de sus células y átomos que poseemos, todo lo sentimos parte de
nosotros, todo somos YO, de ahí lo difícil de separar los conceptos
cuerpo de Ser, de ahí el miedo a la muerte, porque pensamos y sentimos
que vamos a dejar de existir, que todo termina cuando llegue la hora del
"pateo", ¡Qué pena! Tanto y tanto y para qué, todo termina ahí a la
vuelta de la esquina.
Contemplado desde esta perspectiva puede llegar a
ser deprimente, pero yo estoy seguro de que nuestro Dios no se iba a
tomar tantos trabajos y molestias para que solo viviéramos un corto
espacio de tiempo, con lo grande que puede llegar a ser la eternidad,
eso no sería de ser generoso, así no obra un Padre amoroso, como Seres
somos Hijos de Él, y hermanos entre nosotros, y somos eternos por los
siglos de los siglos. Amén. Continúo en la 2ª parte, saludos.
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