martes, 4 de mayo de 2021

EL ABURRIMIENTO (Por José Miranda)

 Hola ¿que tal os encontráis?, yo acabo de darme cuenta de que me han regalado todo un Martes nuevecito, y solo por eso ya estoy contento, este martes me brinda la oportunidad de estar presente en este mundo, y poder o intentar disfrutar de todo lo que me trae, y en caso de que parte de lo que me trae sea de mucha dificultad, o doloroso, lo aceptaré e intentaré averiguar el mensaje y daré la mejor solución, procurando que sus efectos dolorosos o perturbadores me afecten lo menos posible, lo que sí tengo claro es que no me voy a aburrir.

Hoy en día es muy normal escuchar: me aburro, esto es un aburrimiento, eres un aburrido, la vida es aburrida, el trabajo es aburrido, etc. Y por supuesto que cuando alguien se aburre no se lo pasa nada bien, el tiempo se hace muy largo y en mayor o menor medida siempre afecta a nuestra vida y a las personas que están a nuestro lado.

 Y como todo aquello que impide que la gente pueda estar feliz y contenta, llama mi atención, y me invita a investigarlo, es el caso del aburrimiento, que en tiempos pasados, yo también me aburria por eso hablo de lo conocido, en los tiempos actuales intento esclarecer los motivos o excusas que utiliza para hacerse presente, y arrojo luz sobre las sombras que lo producen, y el aburrimiento desaparece como por arte de magia.

Definir el aburrimiento no me resulta fácil, pero me voy a arriesgar a hacerlo, creo que cada vez que estamos ante un evento o circunstancia desafín o contradictoria a nuestros deseos, gustos y preferencias, se produce una reacción psicológica y afectiva de indiferencia o rechazo hacia la misma, cuando contamos con varias opciones podemos realizar un cambio hacia algo mas atractivo, pero cuando no hay otra opción, y estamos obligados a permanecer frente a ese evento o circunstancia, y aún mas difícil si hemos de darle solución, el tener que hacer algo en contradicción con nuestro pensar y sentir dificulta en gran manera la búsqueda de recursos y opciones de solución, y esto hace que el tiempo se eterniza, se hace muy largo y muy aburrido, porque no estamos disfrutando de lo que hacemos, estamos padeciendo.

Habemos personas muy universales con gran capacidad de adaptación a cualquier situación o condición, y encontramos la forma de ver el lado bueno y conveniente de todas las cosas, y ello nos permite disfrutar de todo cuanto hacemos, y si disfrutamos esta claro que no nos aburrimos.

Y abemos personas con gran capacidad para apreciar todos los inconvenientes y desagradable de todas las cosas y algunas otras que nos inventamos, y solo nos encontramos agusto en algo de nuestra elección y muy específico, el resto de eventos, circunstancias, tareas, etc. es un auténtico aburrimiento, porque nos obliga vivir algo en contradicción nuestra.

La vida en sí, es una sucesión de eventos y circunstancias, situaciones, etc. Algunas coinciden con nuestros gustos y preferencias, y otras no, pero a todas tenemos que hacer frente y dar solución, tanto si nos gustan como si no, si lo hacemos con aceptación y viendo que cuando está ahí, es porque forma parte del programa a realizar en nuestra vida, y posíblemente sea necesario y beneficioso, puede que no disfrutemos, pero tampoco nos aburrimos.
Pero si lo hacemos sin aceptarlo y en pura contradicción, entramos en conflicto con nosotros mismos, y esto conlleva grandes derroches de energías para producir poco, y por supuesto grades dosis de aburrimiento.

Aceptemos todo cuanto hay en nuestra vida y el entorno, sin dejar de trabajar en programas de mejora en todos los sentidos, hagamos lo posible y parte de lo imposible en disfrutar de todo y de todos, y la vida nos ofrecerá una amplia y autentica sonrisa que auyentará el aburrimiento de nuestras vidas para siempre.
Así es como piensa ese tal José Miranda, hasta mañana, sed guenos.

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