Una de las cosas que más me costó aceptar dentro del camino de ser consciente es no enojarme con más intensidad cuando me decían "tranquilizate" o "cálmate" o "no llores"... ¡Peor me ponía! Hasta que aprendí a explicarle a la otra persona lo sano (y necesario) que es expresar las emociones y lo que se está experimentando en ese momento.
Aún vivimos en una sociedad dónde está mal visto ser demostrativo o expresar lo que sentimos, ¡mucho peor si te ven llorar! Y hasta hay personas que se avergüenzan si tus carcajadas suenan fuerte...
Muchas personas aún no saben acompañar al otro cuando está transitando un mal momento, y ésto mayormente es porque no se detienen a auto observarse o a escuchar lo que realmente les pasa por dentro.
No hay que pretender que quien no se conoce a sí mismo nos entienda o nos pueda acompañar como a uno le gustaría.
Es sano aprender a respetar nuestros tiempos y nuestros estados emocionales.
También es sano comprender y aceptar que lo que el otro brinda es lo que está a su alcance.
Es sano permitirnos experimentar lo que llega, cuando llega, y no apegarnos, simplemente vivirlo y dejarlo ir.
¡LO ÚNICO PERMANENTE ES EL CAMBIO!
Si estás enojado, triste, alegre, con miedo; permititelo vivir, pero en lo posible no esperes que el otro te entienda o te pueda acompañar sanamente.
Lo que se reprime se resiste y lo que nos negamos a transitar luego sale de una forma más intensa.
Mayormente, no se puede mantener un estado de alegría todo el tiempo, pero cuánto mayor es el estado de consciencia menor es la intensidad con se manifiestan las emociones y esto nos permite estar centrados la mayor parte del tiempo y no desperdiciar energía vital.
¡LAS EMOCIONES SON UNA DISTRACCIÓN EN EL PROCESO EVOLUTIVO!
Aprende a transitarlas cuando aparezcan de la mejor forma que te sea posible, y recuerda, que una de las mejores formas es hacerlo a consciencia, de otra forma no entenderás que te sucede y posiblemente experimentes sufrimiento.
EL SER CONSCIENTES NOS LLEVA AL MOMENTO PRESENTE, Y SOLO AHÍ PODEMOS SER.
-Autora: Marianela Moreyra Reflexiones 

No hay comentarios:
Publicar un comentario