En mi opinión, están en
un grave error las personas que son conscientes de que tienen que
modificar algunas cosas de su vida, que saben que les vendría bien hacer
ciertos cambios, y que sería bueno atreverse con cosas que realmente
desean pero que aplazan continuamente, que tienen ideas-deseos-sueños
acallados o rechazados… pero utilizan como razón de peso algo que en
realidad es una excusa: “ya es tarde para eso, ya soy mayor”
Hay una frase
ya hecha que contestaría certeramente a esa respuesta: “Nunca vas a ser
más joven que ahora”. Tomar consciencia clara de esta sentencia ya es
un motivo suficiente para no aplazar más la toma de decisiones.
¿Cuántas cosas que deseo hacer no las hago porque creo que ya soy mayor
para hacerlas?, ¿Cuántas cosas que deseo hacer no las hago porque creo
que ya no es el momento?
A estas preguntas también se podría
añadir otra más: ¿Cuántas cosas que deseo hacer no las hago porque me
importa lo que opinen los demás?
Cada mañana –en realidad cada
segundo- nos trae la posibilidad de comenzar de nuevo. Es un milagro que
se repite a cada instante, pero que conviene no desaprovecharlo
indefinidamente.
Este mismo instante es un buen momento para volver a empezar.
Es un buen momento para ponerse a la tarea de reconducir toda la vida, o
por lo menos algunos aspectos de ella, buscando como destino la
felicidad o el placer o cualquiera de sus sinónimos.
Eso es un derecho de cada persona. Más que un derecho es una obligación. Una responsabilidad.
Así que aún estás a tiempo de empezar con lo que quieras empezar. De
hacer un Plan de Vida o diseñar proyectos que te provoquen placer o
bienestar, que te hagan gozar la satisfacción de los sueños realizados,
de esa delicia que es sentir que la vida tiene el sentido que uno ha
decidido, y que puedas comprobar por ti mismo eso de “si quieres,
puedes”.
Es el momento de deshacerte de las insatisfacciones
acalladas, y es el momento de cambiar de dirección tu vida llevándola
por donde tú deseas.
Ahora es cuando puedes replantearte las
decisiones que has ido tomando hasta ahora, y ver objetivamente tu
situación actual para decidir con qué te quieres quedar y de qué te
quieres deshacer.
Y si encuentras aspectos de tu vida que quieras mejorar, hazlo.
Y si te planteas algún reto para superar, hazlo.
Y si quieres averiguar quién eres realmente para empezar a serlo conscientemente, hazlo.
Y no lo dejes para mañana, ni para el día uno del próximo mes, ni para el próximo año.
Cada día que lo aplaces, puede ser un día perdido.
Perdido… imposible de volver a encontrar.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
martes, 5 de julio de 2022
NUNCA ES TARDE, SIEMPRE ESTÁS A TIEMPO (Por Emma Fernandez)
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