La falsa espiritualidad en el mundo actual, es un tema que cada ser
humano vive, en distintas etapas de su vida, y de manera muy diferente
uno de otros. Cada individuo tiene una necesidad espiritual, sentirse
lleno, integrado, buscando la armonía y/o la felicidad, sin embargo, los
medios para encontrar esa felicidad, pueden ser engañosos, ya que cada
persona sigue un camino distinto, buscando llenar espacios vacíos de
alguna u otra forma.
Con el desarrollo tecnológico del mundo
actual, se ha impuesto en la vida individual el consumismo, para ser
feliz, o trascender como persona, la vía más fácil y rápida es a través
de lo material. Pero este camino es un camino vacío, sin metas
importantes, o transcendentales, debido a esto, es que han resurgido,
tantos gurús, chamanes, y maestros. Las personas con afanes de lograr
los objetivos nombrados, sin grandes conocimientos, disconformes con las
religiones tradicionales, buscan respuestas a sus preguntas y solución a
sus problemas, encontrando cobijo en estos nuevos movimientos
espirituales. Por esta razón, se expondrá en el presente trabajo, La
falsa espiritualidad. Donde el objetivo fundamental serán; guiar al
lector en cómo diferenciar un verdadero maestro, de un seudo maestro;
una verdadera arte espiritual, de una comunidad a una peligrosa secta,
siendo lo más importante la formación de las personas para elegir y
hacerse responsables de los caminos y las consecuencias de sus actos, ya
que la tendencia social es culpar a los líderes de estos grupos y se le
quita responsabilidad a los seguidores de estas prácticas espirituales.
La mayoría partimos con una religión traslativa, que formas una
personalidad y funciona en masa, el comportamiento es el socialmente
establecido, lo que da pocas posibilidades de ser original y se tiende a
la rigidez de conceptos. El paso a una religión transformadora lleva
consigo un rompimiento de la personalidad y la aparición del individuo,
es personal y acoge su propia autoridad en su vida más que la autoridad
de otros.
Las religiones transformadoras, no fortalecen al yo,
sino que lo destruye, no proporciona consuelo, fortaleza o satisfacción,
sino que ruptura y revolución. En la transformación, damos un salto
cuántico, porque es el salto hacia el reconocimiento y la práctica
diaria del Espíritu. La verdadera transformación requiere práctica
diaria y la aplicación de ella a todos los ámbitos de la realidad, no
una simple lectura sobre lo luminoso. Si la religión traslativa
proporciona legitimidad, la religión transformadora proporciona
autenticidad.
La espiritualidad transformadora, la espiritualidad
auténtica, es por tanto, revolucionaria. No legitima el mundo, sino que
rompe con él, no consulta al mundo, sino que lo desarticula, y no se
ocupa de satisfacer al yo, sino de trascenderlo.
A la religión
transformativa, prefiero llamarla espiritualidad ya que religión la
siento asociada con dogmas, que para mi parecer son los que coartan el
libre albedrío.
Para mi el objetivo es regresar a la
espiritualidad y olvidar la religión, para que las religiones
organizadas tengan éxito debe hacer que la gente las necesite, para ello
deben hacer que las personas pierdan su fe en ellos mismos, para luego
hacer creer que ellas tienen las respuestas que tu no tienes, luego
hacen que aceptes su verdad sin cuestionarla. La religión pide que dudes
de ti mismo y de tu esencia divina para que pueda existir, en realidad
no necesitamos que nos den las respuestas, ya que tenemos todas las
respuestas, solo hace falta que creamos que la tenemos y comencemos a
vivir la verdad más grande que queramos crear, la religión es la que
crea los agnósticos, podríamos decir que las religiones son las que
forman el temor a Dios, son las que hacen que nos avergoncemos de
nuestros cuerpos y sus funciones naturales. Por donde quiera que ha ido
la religión ha creado desunión, lo que para mi es lo opuesto a Dios. La
religión separó al hombre de Dios, al hombre del hombre y al hombre del
mundo. Ahora que sabemos que todos somos uno y que Dios no está por
encima del hombre sino que el hombre es parte de Dios. ¿Por qué seguimos
con los mismos modelos económicos, políticos y religiosos? ¿Por que no
formamos nuevos modelos que incluyan los nuevos paradigmas? La humanidad
debe comprender que cada ser es el responsable de su propia vida, atrae
para sí aquello con lo que se identifica, ese es el libre albedrío. Se
puede usar de mil maneras despertar su conciencia, optar por seguir sin
ver, ser feliz o estar triste.
La humanidad va en dirección a
sentir la unidad, esta unidad ya está comprobada científicamente, solo
falta que la comprobemos experiencial y conscientemente.
Esta es una
verdad que muy pocos están dispuestos a vivir ya que trae una gran
responsabilidad, mi único objetivo es mostrar lo que estoy viendo y
viviendo en mi vida, si todos somos luz tenemos la capacidad de irradiar
esa luz en cada momento y lugar.
viernes, 8 de julio de 2022
LA FALSA ESPIRITUALIDAD (Autor desconocido)
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